Frío extremo en Europa: dos grados menos pueden ser fatales
8 de enero de 2026
Para los seres humanos, lo ideal es tener una temperatura corporal de 36,5 hasta 37 grados centígrados. Esta permite que nuestro organismo funcione de manera óptima. Para nuestro metabolismo y todos nuestros órganos, esa temperatura es esencial y nuestro cuerpo hace lo necesario para mantenerla.
Sin embargo, lo logra solo hasta un cierto punto. Más de cinco millones de personas por año mueren a causa del calor o el frío extremos. Actualmente, una ola de frío azota Europa.
El metabolismo regula la temperatura corporal
Nuestro cuerpo mide a través de receptores si tiene la temperatura adecuada. Si esta desciende en exceso, el organismo trata de activar el sistema metabólico para conservar el equilibrio.
Nuestro metabolismo nos proporciona los nutrientes necesarios, y garantiza que los alimentos se descompongan y transformen para que las células puedan utilizarlos. El metabolismo también calienta el cuerpo. Para ello, genera energía, regulando así la temperatura corporal. En este proceso, la circulación sanguínea desempeña un papel crucial.
Debido a que los vasos sanguíneos se contraen con el frío, ya no pueden transportar la cantidad suficiente de sangre. Eso, a su vez, hace que las células en los distintos tejidos se vuelvan frágiles, lo que provoca dolor. Primero, afecta a los dedos de las manos y los pies, la nariz y las orejas. Si la temperatura corporal desciende aún más, se ve afectada la función de órganos vitales: el corazón, los pulmones y el cerebro.
Si la temperatura corporal se desvía de la normal tan solo dos grados, se produce hipotermia. Para protegerse, nuestro cuerpo trabaja aún más. Los músculos se activan. Temblamos por todo el cuerpo.
No temblar no es una buena señal
Los escalofríos desaparecen cuando la temperatura corporal desciende hasta los 32 grados Celsius, pero esa no es una buena señal. El cuerpo simplemente ya no tiene más energía, ni siquiera para tiritar. Nuestro cerebro y nuestras terminaciones nerviosas dejan de transmitir señales, y experimentamos entumecimiento en brazos y piernas.
En esta fase, el dolor disminuye, pero apenas podemos movernos. Hablar tampoco es posible. Ya no podemos pensar con claridad, estamos confundidos y cada vez más desorientados. El cuerpo entra en modo de supervivencia, activando su programa de emergencia. Pero incluso eso finalmente deja de funcionar.
¿Qué puede ayudar en caso de hipotermia?
Cuando reinan temperaturas extremas, debemos protegernos lo mejor posible. En el frío extremo, esto comienza con usar ropa abrigada, como gorros, guantes, bufandas y calcetines gruesos. Si sabemos que estaremos expuestos al frío extremo durante un período prolongado, es recomendable llevar un kit de emergencia, que consiste principalmente en una manta y calentadores de manos para mantener caliente esta parte del cuerpo.
Un signo de hipotermia es el entumecimiento y la sensación de insensibilidad, especialmente en la nariz y los oídos, así como en los dedos de las manos y los pies. Calentar estas partes del cuerpo con una bolsa de agua caliente no es recomendable. Si se calientan demasiado rápido, los vasos sanguíneos fríos podrían dañarse. En lugar de una bolsa de agua caliente, se sugiere usar agua tibia para descongelar, lentamente, los dedos de las manos y los pies.
El alcohol no ayuda, engaña
Quien crea que puede calentar el cuerpo con un poco de alcohol, se equivoca. Al principio, puede hacernos sentir un calor agradable en el interior del cuerpo, pero dilata los vasos sanguíneos.
El frío, en cambio, los contrae para minimizar la pérdida de calor. Estos dos extremos a menudo conducen a una percepción errónea. La piel puede sentirse caliente, pero el cuerpo en realidad está frío, y es posible que ni siquiera nos demos cuenta al principio.
¿Cómo es la muerte por hipotermia?
Si la temperatura corporal desciende por debajo de los 29,5 grados Celsius, el cerebro deja de funcionar. Perdemos el conocimiento.
Nuestro corazón trabaja menos: en lugar de latir 60 veces por minuto, solo late una o dos veces. La sangre ya no puede bombearse a través del cuerpo con la suficiente rapidez y la muerte es prácticamente segura.
Este artículo fue escrito originalmente el 16.12.2018 y actualizado el 08.01.2026.
(cp/ms)