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  <title><![CDATA[Portada de Verne @ EL PAÍS]]></title>
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  <description><![CDATA[Portada de Verne @ EL PAÍS]]></description>
  <lastBuildDate>Mon, 8 Mar 2021 19:18:23 +0100</lastBuildDate>
  <pubDate>Mon, 8 Mar 2021 19:18:23 +0100</pubDate>
  <language>es</language>
  <copyright><![CDATA[Copyright 2021, Ediciones EL PAÍS]]></copyright>
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      <title>Logotipo de Verne</title>
      <link>https://verne.elpais.com/</link>
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    <title><![CDATA[Hasta pronto: Verne se despide de sus lectores]]></title>
    <link><![CDATA[https://verne.elpais.com/verne/2021/03/02/articulo/1614682425_888407.html#?ref=rss&format=simple&link=link]]></link>
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    <dc:creator><![CDATA[Verne]]></dc:creator>
    <description><![CDATA[La sección ha estado especialmente atenta a nuevos públicos y nuevos formatos]]></description>
    <pubDate><![CDATA[Fri, 5 Mar 2021 12:55:21 +0100]]></pubDate>
    <category><![CDATA[Historia]]></category>
    <category><![CDATA[Internet]]></category>
    <category><![CDATA[Cultura]]></category>
    <category><![CDATA[Medios comunicación]]></category>
    <category><![CDATA[Comunicación]]></category>
    <content:encoded><![CDATA[<p dir="ltr">Después de casi siete años dedicada a analizar internet y las redes sociales, <em>Verne</em> se despide de sus lectores, al menos en su forma y organización actual. Probar formatos siempre fue parte de su ADN y es probable que <em>Verne</em> vuelva en el inmediato futuro, aunque ya no sea como sección del diario.</p>
<p dir="ltr"><em>Verne</em> era hasta ahora la web dedicada a la cultura digital del diario EL PAÍS. Nace en septiembre de 2014 y ha estado centrada en buscar nuevos públicos, nuevas historias, y, sobre todo, nuevas formas de contar esas historias. <em>Verne</em> ha <a href="https://verne.elpais.com/agr/mil_voces/a">dado voz a los creadores y a los lectores jóvenes</a>, y ha hablado también de asuntos sociales como <a href="https://verne.elpais.com/tag/salud_mental/a">la salud mental</a>, el <a href="https://elpais.com/agr/de_aqui/a/">racismo</a>, y el <a href="https://plus.elpais.com/newsletters/lnp/1/318/?id_externo_nwl=matrioska_20180613&id=wdtncFj0m94AACzQAQAAAA==">feminismo</a>, este último especialmente desde el boletín <em><a href="https://plus.elpais.com/newsletters/lnp/1/318/?id_externo_nwl=matrioska_20180613&id=wdtncFj0m94AACzQAQAAAA==">La Matrioska</a></em>. También ha reflejado los problemas del mercado del alquiler en su serie <a href="https://verne.elpais.com/agr/coqueto_mejor_ver/a/">Coqueto mejor ver</a>, que tuvo continuidad en una novela gráfica publicada por Grijalbo. Todo esto además de hablar de temas como la <a href="https://verne.elpais.com/agr/filosofia_inutil/a">filosofía</a>, la <a href="https://verne.elpais.com/tag/lengua/a">lengua</a> y el <a href="https://verne.elpais.com/especial/humor/">humor</a>, sin dejar de lado su objetivo principal: acercar a los lectores todo lo que estaba ocurriendo en redes sociales y hacerlo además con rigor periodístico.</p>
<p dir="ltr">En 2018, <em>Verne</em> lanzó <a href="https://elpais.com/agr/28_dias_tabu_regla/a">28 días</a>, un especial sobre la regla que fue finalista de los premios Gabriel García Márquez. No fue el único reconocimiento que recibió el trabajo de la sección: en 2019, las periodistas de EL PAÍS Lucía González y Mari Luz Peinado fueron <a href="https://verne.elpais.com/verne/2019/03/09/articulo/1552131302_377297.html">galardonadas con el XVII Premio de Periodismo Digital José Manuel Porquet</a>, por su labor al frente esta web y por “su contribución a la innovación en formatos, lenguajes y narrativas periodísticas”. Y en 2020, el especial <em><a href="https://verne.elpais.com/especial/ansiedad/">¿Qué sientes cuando sientes ansiedad?</a></em> recibió el Premio de Periodismo del Colegio Oficial de Psicología de Madrid.</p>
<p dir="ltr">En 2016 arrancó <em>Verne México,</em> la edición de la web <a href="https://verne.elpais.com/mx/?cp=5">elaborada desde la redacción mexicana de EL PAÍS</a>. Esta sección siguió el estilo de trabajo de <em>Verne,</em> aplicando nuevos formatos y nuevos puntos de vista a los temas sociales, políticos y culturales del país, con especial atención a las redes sociales y a la cultura digital. <em>Verne México</em> también nació con el objetivo de hacer periodismo de lo viral con precisión, investigación y rigor, e igualmente abordó historias sociales, de derechos humanos, de racismo, de feminismo, de derechos LGBTI+, de desigualdad, de cultura y de nuevas generaciones. Se acercaron a tradiciones <a href="https://verne.elpais.com/tag/dia_de_muertos/a">como la del Día de Muertos</a>, y también nos contaron quién llevó a México <a href="https://verne.elpais.com/verne/2019/03/22/mexico/1553245724_095801.html">las jacarandas de cubren de color morado las calles de la capital</a>.</p>
<p dir="ltr">A lo largo de su historia, <em>Verne</em> llegó a tener un equipo de ocho personas en Madrid y otras dos en México, con una audiencia de más de siete millones de usuarios únicos mensuales. La sección como tal cierra, pero lo aprendido en ella permanece: la inmensa mayoría de los periodistas que han pasado por <em>Verne</em> en estos seis años y medio trabajan actualmente en otras secciones de EL PAÍS, ayudando a hacer la actualidad más accesible a los lectores e intentando aportar otros puntos de vista que sigan enriqueciendo la labor del diario.</p>
<p dir="ltr">Hemos querido despedirnos de nuestros lectores con algunos textos sobre nuestro trabajo en los últimos años:</p>
<p dir="ltr">- <a href="https://verne.elpais.com/verne/2021/03/02/articulo/1614687109_114497.html">Verne, nuestro gran medio digital</a>: las cuatro personas que han estado al frente de la sección comparten reflexiones y recuerdos.</p>
<p dir="ltr">- <a href="https://verne.elpais.com/verne/2021/03/01/articulo/1614609518_909079.html">No digas adiós, di "maravillosa jugada":</a> nos despedimos con nuestros memes favoritos.</p>
<p dir="ltr">- <a href="https://verne.elpais.com/verne/2021/03/03/mexico/1614793389_008802.html">Gracias por tanto: Verne México te va a extrañar</a>.</p>]]></content:encoded>
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    <comments><![CDATA[http://eskup.elpais.com/C1614940627-47c7fe42c541b48f0f03b553220df3d4]]></comments>
  </item>
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    <title><![CDATA[Verne, nuestro gran medio digital]]></title>
    <link><![CDATA[https://verne.elpais.com/verne/2021/03/02/articulo/1614687109_114497.html#?ref=rss&format=simple&link=link]]></link>
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    <dc:creator><![CDATA[Delia Rodríguez, Lucía González, Mari Luz Peinado, Jaime Rubio Hancock]]></dc:creator>
    <description><![CDATA[Más que una sección, 'Verne' era un punto de vista]]></description>
    <pubDate><![CDATA[Fri, 5 Mar 2021 12:56:08 +0100]]></pubDate>
    <category><![CDATA[Memes]]></category>
    <category><![CDATA[Fenómenos Internet]]></category>
    <category><![CDATA[Redes sociales]]></category>
    <category><![CDATA[Internet]]></category>
    <category><![CDATA[Historia]]></category>
    <category><![CDATA[Telecomunicaciones]]></category>
    <category><![CDATA[Comunicaciones]]></category>
    <content:encoded><![CDATA[<p><em>La web de Verne se despide de sus lectores. Hemos pedido a las cuatro personas que estuvieron al frente del proyecto que nos cuenten algunas de sus impresiones y recuerdos:</em></p>
<p><a href="#delia"><em>Verne, en busca del oro, por Delia Rodríguez</em></a></p>
<p><a href="#lucia"><em>Por qué el Sugus de piña es azul y los refugiados llevan smartphone, por Lucía González</em></a></p>
<p><a href="#mariluz"><em>Lecciones que he aprendido en Verne, por Mari Luz Peinado</em></a></p>
<p><em><a href="#jaime">¿No sabes qué es Verne?, por Jaime Rubio Hancock</a><br /></em></p>
<p class="texto_grande"><em><strong><a name="delia" id="delia"></a>Verne, en busca del oro<br /></strong></em></p>
<p><strong>Delia Rodríguez fundó <em>Verne</em> en 2014 y fue responsable de la sección hasta 2015. Actualmente es la directora del Departamento Digital de la Secretaría de Estado de Comunicación.</strong></p>
<p dir="ltr">Para poner en marcha <em>Verne</em>, en su momento exigimos tres condiciones. La primera, unas paredes que nos separaran de la redacción de EL PAÍS, porque si queríamos inventar un pequeño medio digital dentro de un gran, honorable, periódico debíamos mantener las distancias medidas y el volumen de los vídeos de YouTube alto. La segunda condición era poder fichar con libertad a gente extraña de la que no suele pisar los pasillos de los medios; los mejores equipos son una mezcla de rarezas diversas unidas por lazos débiles y estrechos, y Lucía González, Mari Luz Peinado, Jaime Rubio y Guillermo López, fundadores de <em>Verne</em>, eran especiales, cada uno a su manera, juntos y por separado. La tercera condición implicó disfrutar de libertad editorial. Casi todos los ámbitos temáticos estaban ya cubiertos por la tradicional división en secciones de un periódico, y nosotros no veníamos a inventar un área nueva de la realidad, sino un punto de vista. Por lo tanto, íbamos a meternos en algunos jardines con dueño.</p>
<p dir="ltr">Las bases, desde el principio, fueron el apoyo absoluto de quienes ostentaban el poder -mientras manteníamos una cierta distancia con ellos-, el talento y la inconsciencia. Esto es, por cierto, casi todo lo que sé sobre las transformaciones digitales.</p>
<p dir="ltr">A cambio, prometimos encontrar oro donde el resto solo veía un río sucio y caudaloso, lleno de piedras y al que era mejor no acercarse. Por decirlo de otro modo, supimos crear tráfico donde antes no lo había. Para nosotros la palabra audiencia nunca fue despectiva, sino una señal del interés de unos lectores desatendidos en muchos aspectos. Cumplimos. Lo hicimos bien. El metal que encontramos estaba limpio y ha brillado hasta el final. Antes de terminar el año 2014, cuando fue lanzado <em>Verne</em>, EL PAÍS <a href="https://elpais.com/elpais/2014/11/19/actualidad/1416419277_702766.html">recuperó la posición líder</a> en internet que había perdido, algo a lo que contribuimos en gran medida. Apenas recuerdo un par de artículos de cuya publicación me haya arrepentido y sí muchos de los que estoy orgullosa.</p>
<p dir="ltr">El día en que nacimos (en beta, en forma de blog porque la página definitiva aún tardaría unas semanas), <em>Verne</em> cayó como una bomba de tráfico. Poca gente quedó por leer “<a href="https://verne.elpais.com/verne/2014/09/25/articulo/1411628142_000214.html">El olor de la lluvia sobre la tierra seca y otras 28 cosas que no sabías que tenían nombre</a>”. Recuerdo al antiguo director, Antonio Caño, quejándose al día siguiente del lanzamiento, medio en serio, medio en broma, de que después de <em>Verne</em> nadie iba a querer leer el periódico. Tardamos un tiempo en explicar a través de nuestras cifras que la audiencia que traíamos era distinta. No estábamos mareando ni distrayendo al lector tradicional del periódico, sino encontrando a <a href="https://www.niemanlab.org/2017/05/viaje-al-centro-de-internet-como-un-sitio-de-virales-ayuda-a-que-el-pais-de-espana-se-adapte-a-la-web/">una audiencia nueva, más joven, que después se quedaba entre sus páginas</a>.</p>
<p dir="ltr">Además de oro y juventud, prometimos también explorar un futuro en el que las normas eran diferentes, y traer de vuelta lo aprendido. <em>Lo dificil es elegir qué publicar y no la publicación en sí. Hay que saber qué no escribir. Todo lo publicado tiene consecuencias. El volumen no lleva a ningún sitio bueno. Ser ligeros requiere una inteligencia refinada. Todo tema es igual de importante, da igual de lo que hables. Hay que comprobarlo todo, especialmente lo más estúpido. Si el formato de tu historia es “titular y cuatro párrafos debajo” es que estás siendo un vago. El branded content se puede hacer bien. Hay que tener un jefe de producto en el equipo. Si el formato falla el contenido no llega. En caso de duda, no publicar. No todos los redactores tienen que redactar. Basta con publicar un tema al día, lo importante es saber cuál.</em></p>
<p dir="ltr">Esta última revelación es de Jaime, que hoy tiene el honor de cerrar la puerta de la web de <em>Verne</em>, conservándola como el recuerdo de la expedición dura y divertida que fue.</p>
<p dir="ltr">Las circunstancias históricas de internet acompañaron a <em>Verne</em>. Mi etapa fue la de los años del tráfico loco, cuando no sabíamos <a href="https://verne.elpais.com/verne/2015/02/28/articulo/1425127005_105408.html">si un vestido era blanco y dorado, o azul y negro</a>. Llegamos justo a tiempo para cabalgar la fuerza desbocada de la viralidad sin que nos dominara. “Queremos un <em>Verne</em>” fue una frase que se escuchó en muchos consejos por aquella época, cuando otros medios se inspiraron en el nuestro para crear sus productos jóvenes y enfocados a las redes sociales. No muchos entendieron que el nuestro no era un producto barato escrito por unos pocos redactores sin experiencia ni supervisión en busca del máximo número posible de artículos.</p>
<p dir="ltr">Era, de hecho, todo lo contrario, un delicado ejercicio intelectual donde buscábamos reducir la incertidumbre de internet y encontrar esa historia que iba a ser la más interesante, y por ello, la más popular del día, y además expresarla con imaginación en los formatos. Nos daba igual <a href="https://verne.elpais.com/verne/2014/12/03/articulo/1417624717_413067.html">crear un vídeo sobre lo que hacíamos en los bares antes de tener móvil</a> que escribir <a href="https://verne.elpais.com/verne/2014/09/25/articulo/1411662106_000208.html">una lista contextualizando las cifras millonarias de faraónicas obras españolas</a>, traducir artículos sobre <a href="https://verne.elpais.com/verne/2015/04/15/articulo/1429098765_280220.html">la paradoja de Fermi</a> o las <a href="https://verne.elpais.com/verne/2015/01/21/articulo/1421860773_040293.html">36 preguntas que consiguen que te enamores</a>, entrevistar <a href="https://verne.elpais.com/verne/2014/12/11/articulo/1418314336_993353.html">a la científica detrás de una foto viral</a> que conseguir <a href="https://verne.elpais.com/verne/2015/11/26/articulo/1448537798_102022.html">testimonios increíbles en primera persona</a>.</p>
<p dir="ltr">Otro secreto consistió en saber cambiar con los años. En su corta vida, <em>Verne</em> se fue adaptando a los tiempos, a nuevos y brillantes periodistas, a la evolución de internet, a la empresa que lo editaba y, desde luego, al espíritu de sus responsables. El <em>Verne</em> dirigido por Lucía no fue el mismo que el dirigido por Mari Luz, y el que deja Jaime en 2021 tampoco es idéntico al que alumbramos en 2014.</p>
<p dir="ltr">Tiendo a abandonar demasiado pronto los barcos, así que no vi desaparecer las paredes de cristal de la primera ubicación física de <em>Verne</em>, que cayeron enseguida para que el equipo se integrara en la redacción de EL PAÍS. Ahora las paredes invisibles desaparecen del todo, y con ellas, un pequeño mundo raro con sus propias leyes como, no sé, un ecosistema de peces exóticos o una familia.</p>
<p class="texto_grande"><em><strong><a name="lucia" id="lucia"></a>Por qué el Sugus de piña es azul y los refugiados llevan smartphone</strong></em></p>
<p><strong><em>Lucía González estuvo al frente de Verne entre 2015 y 2018. Actualmente es jefa del departamento de Desarrollo de audiencias en EL PAÍS.</em></strong></p>
<p dir="ltr">En el catálogo de las edades de internet hay una palabra para la tribu de la última generación que vivió la niñez sin móvil pero en el instituto empezó a llevar teléfono en el bolsillo. Entonces lo más parecido a una red social era esa especie de código morse a base de llamar y colgar al primer toque. Nos tocaría ser “<a href="https://verne.elpais.com/verne/2017/06/28/articulo/1498658933_664228.html">xennials</a>”, ni “millennials” ni “zetas” ni lo que venga detrás. Y nos hicimos adultos mientras nos maravillábamos de tener todo un universo al alcance del pulgar. Un par de décadas después me sigue fascinando la transformación continua en la forma de comunicarnos, en lo personal, en lo laboral, en el consumo, en el ocio… También en el periodismo. La andadura de seis años y medio de <em>Verne</em>, web pionera en España en aplicar el análisis y la rigurosidad del periodismo a explorar la comunicación en internet, es un completo archivo de cómo se ha ido produciendo esa evolución.</p>
<p dir="ltr">Durante el tiempo en que fui una exploradora <em>vernícola</em> analizaba constantemente mi propio uso de internet. Por qué comparto lo que comparto. Por qué leo cosas que jamás compartiría. En qué clico a sabiendas que a veces me voy a arrepentir o qué disfruto leyendo, viendo o escuchando. Qué reacciones producen los artículos. Qué necesidades informativas se quedan por el camino de muchas noticias. Qué formato es el mejor para comunicar cada tema y por qué no debemos maltratar al lector con <em><a href="https://verne.elpais.com/verne/2015/07/17/articulo/1437126663_277865.html">clickbaits</a></em> (titulares llamativos sin chicha detrás). Todos los internautas salimos de exploración a diario. Encontrar espacios que hacen que tu atención y tu tiempo -el oro de internet- merezca la pena, como intentó siempre hacer <em>Verne</em>, me resulta la experiencia más grata.</p>
<p dir="ltr">La misión de explorar internet te puede llevar desde analizar por qué ocurre que <a href="https://verne.elpais.com/verne/2015/02/27/articulo/1425042800_400163.html">un vestido se vea dorado o azul según quien lo mire</a> hasta rastrear <a href="https://verne.elpais.com/tag/bulos_internet/a">cómo se difunde una mentira</a>. Desde percibir la necesidad de explicar aspectos de la realidad que se tergiversan (<a href="https://verne.elpais.com/verne/2015/09/14/articulo/1442221570_847568.html">por qué no debería sorprenderte ver a un refugiado con <em>smartphone</em></a>) hasta resolver pequeños misterios de la vida (como la decisión de <a href="https://verne.elpais.com/verne/2016/02/10/articulo/1455114499_340783.html">envolver en color azul el sugus de piña</a>). Desde buscar historias fascinantes que provocan emociones y dan ganas de compartir hasta abordar los temas de conversación de los lectores más jóvenes, esa generación que <a href="https://verne.elpais.com/verne/2017/01/25/articulo/1485342977_789279.html">va a llegar a la edad a la que sus padres les tuvieron con una vida muy distinta</a>, que empuja para romper <a href="https://verne.elpais.com/tag/salud_mental/a">tabúes como los de la salud mental</a>. Por todo ello me sigue produciendo estupefacción escuchar a un periodista despreciar la lectura de comentarios en un foro de un medio o en redes sociales. ¡Cuánto podemos entender del periodismo que hace falta entendiendo las necesidades informativas de la audiencia!</p>
<p dir="ltr">Para quienes equiparaban lo viral con los gatos, <em>Verne</em> fue una decepción. El lenguaje de lo viral va mucho más allá de las provocaciones en titulares. Aprender de cómo los ciudadanos se comunican nos puede servir para mejorar la forma en que les hacemos llegar el periodismo. <em>Verne,</em> piedra angular en la evolución de las narrativas de EL PAÍS, ha sido una mezcla de periodismo explicativo, investigaciones sobre el proceso de difusión de los temas en internet y <a href="https://verne.elpais.com/verne/2015/09/24/articulo/1443080571_244447.html">curiosidad</a> para todo lo que sucede en internet: la vida misma.</p>
<p class="texto_grande"><em><a name="mariluz" id="mariluz"></a><strong>Lecciones que he aprendido en Verne</strong></em></p>
<p><strong><em>Mari Luz Peinado estuvo al frente de la sección entre 2018 y 2020. Actualmente forma parte del equipo de Estrategia Digital de EL PAÍS.</em></strong></p>
<p dir="ltr">Cuando nació <em>Verne</em>, en 2014, dijimos que lo hacía para explorar internet. En los más de seis años que han pasado desde entonces, nuestra relación con internet ha cambiado muchísimo, tanto como periodistas como usuarios. Nos hemos desencantado de unas redes sociales y hemos abrazado otras, hemos sido conscientes de las trampas de las plataformas para captar nuestra atención e incluso hemos visto cómo a un presidente de EE UU le cerraban la cuenta de Twitter. Pero en todo este tiempo, el equipo de <em>Verne</em> —del que he tenido la suerte de formar parte seis años— ha seguido intentando explorar la mejor parte de internet, que también seguía existiendo. Estas son algunas de las cosas que me llevo de esta etapa:</p>
<p dir="ltr"><strong>- La regla de los cinco minutos (o de la hora del café):</strong> si en el equipo llevamos más de cinco minutos discutiendo o preguntándonos sobre algo, posiblemente haya otras muchas personas teniendo las mismas dudas mientras toman café, en un hilo de Twitter o en un grupo de WhatsApp. Y si hay gente interesada en un tema, debemos encontrar la mejor manera de explicarlo, responder a sus preguntas y darle contexto. Hagamos más caso a <a href="https://elpais.com/agr/28_dias_tabu_regla/a">los temas cotidianos</a>.</p>
<p dir="ltr"><strong>- <em><a href="https://verne.elpais.com/verne/2020/02/12/articulo/1581533769_341780.html">Emosido engañado</a></em> contiene tanta sabiduría como un refrán tradicional.</strong> La cultura pop del siglo XXI se está construyendo a base de memes de internet, que se crean y alimentan de manera colectiva. Una forma de expresarse que gana sentido cuanto más se comparte. Y <em>Verne</em> los ha cubierto igual que se siguen las modas y los movimientos musicales.</p>
<p dir="ltr"><strong>- Tómate más en serio los temas y menos en serio a ti mismo.</strong> Todos los redactores de <em>Verne</em> han hecho llamadas surrealistas para tirar del hilo de una historia o para tratar de desmentir un bulo. <a href="https://verne.elpais.com/verne/2014/10/12/articulo/1413094221_000148.html">Sé de lo que hablo.</a> Da igual que la noticia salga de las actas del Congreso o de un foro de internet: hay que acudir a la fuente, comprobar y no dar nada por supuesto. Y tomarse menos en serio a uno mismo permite que se den momentos mágicos. Nos lo hemos pasado muy bien, de eso no hay duda.</p>
<p dir="ltr"><strong>- Las listas son útiles para transmitir ideas de manera fácil y directa.</strong> Y no solo para temas light. Una historia puede ser un texto, un gif, un vídeo e incluso <a href="https://verne.elpais.com/verne/2018/05/31/articulo/1527777984_423382.html">un esquema en un folio</a>. Uno de los mayores aciertos de <em>Verne</em> ha sido llevar sus temas allá donde estuvierais leyendo, ya fuera contándolos en texto, en vídeo, en los stories de Instagram, en un hilo de Twitter o en la bandeja de vuestro correo electrónico, a través de su newsletter. Probar y probar está en el ADN de <em>Verne</em>.</p>
<p dir="ltr"><strong>- Internet crea burbujas, pero también sirve para salir de las nuestras.</strong> Que sí, que Twitter a veces es un basurero y hay rincones de internet que solo muestran la peor parte del ser humano. Pero internet también nos permite descubrir proyectos de gente interesante de cualquier parte del mundo. O escuchar y descubrir temas y puntos de vista fuera de nuestros círculos. O para aprovechar todas las vías para crear comunidad y conectar a miles de personas que te pueden leer desde cualquier dispositivo. Muchos de los temas publicados en <em>Verne</em> han surgido de escuchar vuestras quejas, preocupaciones y dudas, a veces existenciales y otras más terrenales. Junto con vosotros, los lectores, <em>Verne</em> ha hablado de casi todo: de <a href="https://verne.elpais.com/agr/coqueto_mejor_ver/a">precariedad</a>, de proyectos artísticos en redes sociales, de <a href="https://verne.elpais.com/especial/humor/">humor</a>, de <a href="https://verne.elpais.com/verne/2018/04/06/articulo/1523029078_063617.html">acertijos virales</a>, de <a href="https://verne.elpais.com/especial/ansiedad/">salud mental</a>, de <a href="https://elpais.com/agr/28_dias_tabu_regla/a">la regla</a>, de <a href="https://verne.elpais.com/tag/relaciones_humanas/a">relaciones</a>… Hasta de <a href="https://verne.elpais.com/verne/2019/10/04/articulo/1570186144_198076.html">llorar en el trabajo</a>.</p>
<p><strong>- Nunca prometas en un titular algo que los lectores no van a encontrar dentro.</strong> No hay nada más importante que ser honesto con vosotros. Así que, para ser fiel al titular de este texto, ahí va la lección que hemos aprendido quienes hemos participado en este proyecto: es igual de erróneo pensar que solo es importante lo que pasa en Twitter como pensar que nada de lo que pasa en las redes es real. Claro que hay vida más allá de nuestros teléfonos. Pero también es cierto que puedes vivir, aprender, entretener e informar a través de ellos. Y creo que <em>Verne</em> ha conseguido descubrir parte de ese mundo y ayudarnos a entenderlo.</p>
<p class="texto_grande"><em><strong><a name="jaime" id="jaime"></a>¿No sabes qué es Verne?</strong></em></p>
<p><strong><em>Jaime Rubio Hancock fue responsable de la sección desde otoño de 2020. Actualmente es editor de las newsletters de EL PAÍS.</em></strong></p>
<p dir="ltr">—Huy, metámonos por este pasillo.</p>
<p dir="ltr">—¿Qué ocurre?</p>
<p dir="ltr">—Baja la voz… Por el otro lado viene Jaime Rubio.</p>
<p dir="ltr">—¿Jaime Rubio? ¿Quién es Jaime Rubio?</p>
<p dir="ltr">—Uno del periódico que se niega a jubilarse. Se pasa el día agarrando a compañeros despistados para hablarles de <em>Verne</em>.</p>
<p dir="ltr">—¿<em>Verne</em>? ¿Qué es <em>Verne</em>?</p>
<p dir="ltr">—¿No sabes qué es <em>Verne</em>? ¿Pero qué os enseñan en la facultad? <em>Verne</em> fue una sección del periódico que se publicó entre 2014 y 2021. Arrancó hablando de temas virales, pero también trataba temas de <a href="https://plus.elpais.com/newsletters/lnp/1/318/?id_externo_nwl=matrioska_20180613&id=wdtncFj0m94AACzQAQAAAA==">feminismo</a>, de <a href="https://verne.elpais.com/agr/coqueto_mejor_ver/a/">alquileres</a>, de <a href="https://verne.elpais.com/especial/ansiedad/">salud mental</a>, de <a href="https://verne.elpais.com/agr/filosofia_inutil/a">filosofía</a>, de <a href="https://verne.elpais.com/especial/humor/">humor…</a> Cuando la cerraron acabó volviendo al cabo de un tiempo como podcast y como <em>newsletter</em>, luego fue un programa telepático, una trilogía de novelas llevada al cine por Christopher Nolan Jr., un algoritmo para escoger calcetines, de nuevo una sección del periódico y ahora es una marca de caramelos.</p>
<p dir="ltr">—¿Y Jaime?</p>
<p dir="ltr">—Jamás lo superó. Lleva cincuenta años diciendo “pues esto ya lo hicimos en <em>Verne</em>” y “esto <em>Verne</em> lo haría muy bien”. ¿Lo oyes? Ha agarrado a alguien del brazo.</p>
<p dir="ltr">—¿Qué dice?</p>
<p dir="ltr">—No sé qué de youtubers.</p>
<p dir="ltr">—¿Youtubers? Pero si YouTube quebró en 2039. Fue cuando España tuvo que cerrar las fronteras con Andorra para evitar que volvieran.</p>
<p dir="ltr">—Ya te digo que Jaime vive en el pasado.</p>
<p dir="ltr">—¿Y desde entonces solo ha hecho eso?</p>
<p dir="ltr">—Intentaron enviarlo de corresponsal a Marte cuando encontraron vida en el planeta. ¿Te acuerdas? Esa bacteria llamada Antonio Pérez que se hizo famosa durante unos meses y acabó en Gran Hermano VIP? Pero no funcionó. En todas sus crónicas solo decía que en Marte no había casi gente ni agua, por lo que era cierto lo de que en Marte, ni te cases ni te embarques.</p>
<p dir="ltr">—¿Y cómo es que no lo han despedido?</p>
<p dir="ltr">—Todos sus compañeros de <em>Verne</em> han acabado dirigiendo el periódico en algún momento y les ha sabido mal. Emilio Sánchez lo tuvo regando sus plantas, Pablo Cantó lo puso a ordenar sus juegos de mesa, Anabel Bueno incluso le montó un <em>Verne</em> en papel.</p>
<p dir="ltr">—¿Un <em>Verne</em> en papel?</p>
<p dir="ltr">—Sí, vamos, le dio una libreta. ¿Vamos a comer? Podemos ir al Seteventos. Al fin le han dado la tercera estrella Michelin por los pinchos de tortilla, pero siguen con los menús.</p>
<p dir="ltr">—¿Pero por qué está tan obsesionado?</p>
<p dir="ltr">—Ni idea. Todos los proyectos tienen su ciclo de vida. ¿<em>Verne</em> podría haber seguido un tiempo más? Sin duda. Pero también estuvo bien cerrarla antes de que se eternizara, se convirtiera en un zombi o incluso llegara a perder el contacto con sus lectores. Tuvo casi siete años estupendos (que podrían haber sido setenta) en los que tocó temas que el resto del periódico no trataba, <a href="https://verne.elpais.com/agr/la_historia_detras_de/a/">pero que interesaban a sus lectores</a>. También probó <a href="https://verne.elpais.com/especial/ansiedad/">formatos nuevos</a>, le dio <a href="https://verne.elpais.com/agr/segunda_vuelta/a">la vuelta a la actualidad</a>, recuperó <a href="https://verne.elpais.com/agr/filosofia_inutil/a">temas clásicos</a> y todo sin renunciar <a href="https://elpais.com/agr/espana_park/a">al humor</a> porque, <a href="http://frdenis.blogspot.com/2014/02/the-opposite-of-funny.html">como decía Chesterton</a>, “divertido” no es lo contrario de “serio”, “divertido” es lo contrario de “aburrido”, y de nada más…</p>
<p dir="ltr">—Vaya, te lo tomas en serio.</p>
<p dir="ltr">—Claro. Será que no hay cosas que <em>Verne</em> podría seguir haciendo.</p>
<p dir="ltr">—Un momento…</p>
<p dir="ltr">—Y tanto que hay hueco para <em>Verne</em>, qué sabrán ellos. Se lo estaba comentando a la nueva directora, esa inteligencia artificial llamada Zuck-3, pero nada, ni caso… Es como hablarle a La Pared, que era la inteligencia artificial anterior que venía con el <em>feedback</em> mal programado.</p>
<p dir="ltr">—Era una trampa… No había nadie siguiéndonos…</p>
<p dir="ltr">—Ya sé que Twitter no existe, pero podríamos hacer un recopilatorio de los mejores frikfraks del año. ¡Hay algunos buenísimos!</p>
<p dir="ltr">—¡Tú eres Jaime Rubio! ¿No decías que todos los proyectos tienen su ciclo de vida?</p>
<p dir="ltr">—Y el de <em>Verne</em> volverá a comenzar. Necesitamos un nuevo equipo para sacarlo adelante. ¿Tú estarías interesado?</p>
<p dir="ltr">—¡SOCORRO! ¡AYUDA! ¡YO QUIERO SER CRONISTA!</p>
<p dir="ltr">—Hay que hablar de cultura digital…</p>
<p dir="ltr">—¡QUE ALGUIEN ME AYUDE!</p>]]></content:encoded>
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  </item>
  <item>
    <title><![CDATA[No digas adiós, di "maravillosa jugada": nos despedimos con nuestros memes favoritos]]></title>
    <link><![CDATA[https://verne.elpais.com/verne/2021/03/01/articulo/1614609518_909079.html#?ref=rss&format=simple&link=link]]></link>
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    <dc:creator><![CDATA[Anabel Bueno Ballesteros, Pablo Cantó, Jaime Rubio Hancock]]></dc:creator>
    <description><![CDATA[En Verne hemos hablado de salud mental, de racismo, de feminismo, de filosofía, de humor... Y también de memes]]></description>
    <pubDate><![CDATA[Fri, 5 Mar 2021 12:59:40 +0100]]></pubDate>
    <category><![CDATA[Memes]]></category>
    <category><![CDATA[Fenómenos Internet]]></category>
    <category><![CDATA[Internet]]></category>
    <category><![CDATA[Telecomunicaciones]]></category>
    <category><![CDATA[Comunicaciones]]></category>
    <content:encoded><![CDATA[<p dir="ltr"><em>Verne</em> cierra.</p>
<p dir="ltr"><em>(Pausa para los ohs y ahs de sorpresa e indignación).</em></p>
<p dir="ltr">Aunque el objetivo es que no sea para siempre: en <em>Verne</em> queremos seguir explorando y probando nuevos formatos y llevando los contenidos a donde esté nuestro público. Es decir, volveremos (quizás) aunque (seguramente) ya no como web.</p>
<p>En V<em>erne</em> hemos hablado de muchísimas cosas: de cultura digital, de <a href="https://plus.elpais.com/newsletters/lnp/1/318/?id_externo_nwl=matrioska_20180613&id=wdtncFj0m94AACzQAQAAAA==">feminismo</a>, de <a href="https://verne.elpais.com/agr/coqueto_mejor_ver/a/">alquileres</a>, de <a href="https://verne.elpais.com/especial/ansiedad/">salud mental</a>, de <a href="https://verne.elpais.com/agr/filosofia_inutil/a">filosofía</a>, de <a href="https://verne.elpais.com/especial/humor/">humor…</a> Pero también de memes. Lo hemos hecho intentando explicar de dónde venían, hablando con sus autores, si eran conocidos, y dando todo el contexto que pudiéramos dar. A modo de despedida queremos recordar algunos de los memes con origen o contenido español de los que hemos hablado estos seis años y medio. No están todos, ni mucho menos, pero sí están algunos de los más representativos y comentados. Además de alguno de nuestros favoritos.</p>
<p dir="ltr">Los memes dicen mucho acerca de lo que nos gusta compartir y de lo que social y culturalmente encontramos relevante. Sirven de comentario a los errores ajenos y exponen algunos de los errores propios. Son pequeños análisis sociales y políticos. Y sí, también son <a href="https://verne.elpais.com/verne/2021/02/12/articulo/1613146356_847244.html">muy graciosos</a>, no nos vamos a engañar.</p>
<p dir="ltr"><strong>El novio distraído</strong></p>
<p dir="ltr">Los memes suelen tener una vida muy corta. Semanas. Algunos incluso horas. No es el caso del novio distraído: fue el meme más popular del verano de 2017 y se sigue usando hoy en día. Además, se trata de una de las aportaciones españolas al acervo memético internacional. Nuestro compañero Emilio Sánchez <a href="https://verne.elpais.com/verne/2017/08/28/articulo/1503909476_068551.html">entrevistó al autor de la fotografía original</a>, Antonio Guillem. La imagen procede de una sesión hecha en Girona. "Nunca pensé que esta foto alcanzaría tal popularidad. La verdad es que ni siquiera sabía lo que era un meme hasta hace poco", nos contó en su momento.</p>
<p dir="ltr"><strong>El Risitas</strong></p>
<p dir="ltr">Juan Joya Borja, <em>el Risitas,</em> se partía de risa contándole a Jesús Quintero los planes de las nuevas películas de <em>Spiderman</em>. Al menos según este vídeo subtitulado:</p>
<p dir="ltr">Todo empezó en 2014, cuando Thursday Comics, un canal humorístico egipcio de YouTube, empezó a subtitular vídeos de Joya Borja como si estuviera hablando de asuntos del país. Poco después ya se compartían más ejemplos en inglés (a partir de su anécdota sobre una <a href="https://www.youtube.com/watch?v=cDphUib5iG4">paellera, de 2007</a>, que transcurre en un chiringuito de Chipiona). En estos vídeos se hacía al Risitas hablar de <a href="https://www.youtube.com/watch?v=KHZ8ek-6ccc">los nuevos portátiles de Apple</a> o de <a href="https://www.reddit.com/r/oculus/comments/2u7eub/shocking_interview_with_nvidia_engineer_about_the/">una nueva tarjeta gráfica</a>, por ejemplo. Los vídeos se hicieron tan populares que Joya Borja acabó protagonizando <a href="https://verne.elpais.com/verne/2015/10/21/articulo/1445454679_541434.html">un anuncio de pizzas en Finlandia</a>.</p>
<p dir="ltr"><strong>Emosido engañado</strong></p>
<p dir="ltr">Hay grafitis que utilizan decenas de colores, efectos tridimensionales impresionantes o tienen un potente trasfondo político. Sin embargo, el grafiti más famoso de España —al menos, en internet— está hecho con un único spray negro, y solo tiene dos palabras. Que deberían ser tres: <a href="https://verne.elpais.com/verne/2020/02/12/articulo/1581533769_341780.html">“Emosido engañado”</a>. La imagen fue tomada en Alcalá de Guadaira, en Sevilla, por María G., una vecina que vivía justo enfrente. Y, más allá de su uso como meme, la pintada tiene detrás una historia reivindicativa: el conjunto de viviendas donde apareció el grafiti fueron ocupadas tras años vacías y, en 2016, el ayuntamiento de la localidad ordenó su desalojo. Los okupas esperaban poder regularizar su situación y quedarse en régimen de alquiler social, de ahí que sintieran que “habían sido engañados”. La pintada desapareció de la pared en 2017, pero sigue viva en memes, <a href="https://www.instagram.com/stories/highlights/17847538274123557/">en filtros de Instagram</a>, en stickers de WhatsApp, <a href="https://as.com/meristation/2020/12/15/noticias/1608026572_241007.html">en videojuegos</a>... y en nuestros corazones.</p>
<p dir="ltr"><strong>Los tuits de Pedro Sánchez</strong></p>
<p dir="ltr">No entraremos a valorar la gestión política de Pedro Sánchez como presidente del Gobierno y líder del PSOE. Pero sí nos atrevemos a decir sin temor a equivocarnos que entre 2009 y 2011 Sánchez fue, sin quererlo, <a href="https://verne.elpais.com/verne/2016/03/10/articulo/1457604489_000510.html">uno de los mejores tuiteros del país</a>. Durante esa época, Sánchez usaba esta red como cualquier otra persona normal sin responsabilidades políticas que comenta sus problemas con taxistas, que juega con sus hijos y que toma pizzas “cojonudas” (es cita textual). Estos tuits se han rescatado, por ejemplo, durante las noches electorales. Si le ha ido mal al PSOE, resucitan unos (“vaya paliza me están dando”), y si le ha ido bien, resucitan otros (“buenos días in the morning”). Por cierto, aprovechamos para comentar que en nuestros recopilatorios anuales de tuits siempre hemos puesto uno de quien fuera presidente de Gobierno en ese momento. Pero de los tuits serios. <a href="https://verne.elpais.com/verne/2014/11/06/articulo/1415256670_000066.html">En 2014</a> fue "#saldremos", de Mariano Rajoy, y en 2020 <a href="https://verne.elpais.com/verne/2020/12/09/articulo/1607503278_103157.html">uno sobre emprendedores (larguísimo)</a> de Pedro Sánchez.</p>
<p dir="ltr">Y, volviendo a la pizza, en 2019, diez años después del tuit de Sánchez, la pizzería Luna Rossa bautizó como “cojonuda” una de sus pizzas, hecha con mozzarella fresca, albahaca, spianata picante calabresa (un tipo de salami), setas boletus y gorgonzola. <a href="https://verne.elpais.com/verne/2019/08/01/articulo/1564650668_916217.html">Hablamos con Ana Hernández</a>, responsable de comunicación del restaurante italiano, que nos explicó que la idea fue de Anna Carla Zucchini, propietaria del negocio. "Está muy agradecida por aquel mensaje de Pedro Sánchez. Es una anécdota divertida y pensó que tendría su punto hacerle un homenaje en la carta". ¿Sigue yendo Pedro Sánchez al restaurante? "No te lo puedo decir".</p>
<p dir="ltr"><strong>Maravillosa jugada</strong></p>
<p dir="ltr">Leontxo García, <a href="https://elpais.com/autor/leontxo_garcia/a">el periodista especializado en ajedrez de EL PAÍS</a>, es el protagonista de un meme en el que aparece junto a un tablero de ajedrez con las palabras “maravillosa jugada”. El meme también se usa en inglés: <em>outstanding move</em>. Suele ser el colofón sarcástico a un diálogo o a un plan no tan bien pensado como se creía, y hay ejemplos de su uso ya en 2017.</p>
<p dir="ltr">Su origen está en <a href="https://elpais.com/deportes/2017/02/27/la_bitacora_de_leontxo/1488207418_068737.html">un vídeo de febrero de 2017</a> en el que García comentaba la partida que disputaron en 1940 Yéfim Bogolyúbov (blancas) y Ludwig Rellstab (negras). Este vídeo de EL PAÍS es el más visto de los de García en YouTube, y eso que nuestro compañero, también Maestro FIDE, cuenta con una fidelísima y merecidísima legión de seguidores. “La primera vez que lo vi no sabía qué pensar —<a href="https://verne.elpais.com/verne/2019/05/20/articulo/1558347754_694065.html">contaba Leontxo García a <em>Verne</em></a>—, porque no sabía si tenía un matiz despectivo. Pero luego empecé a ver que tenía una repercusión tremenda. De pronto, uno de los mejores jugadores del mundo, Peter Svilder, que ha sido ocho veces campeón de Rusia, se encuentra conmigo en San Petersburgo y me dice que tenemos que hacernos una foto juntos para mandársela a su hijo”. Y añade: “Entonces empecé pensar que esto igual es bueno”. En 2020 y durante la pandemia, los creadores del juego de mesa <em>Deus lo vult</em> se habían hecho populares por crear versiones medievales de los memes, <a href="https://verne.elpais.com/verne/2020/04/22/articulo/1587550943_674034.html">y nos diseñaron una protagonizada por García</a>.</p>
<p dir="ltr"><strong>Hacer un Bartual</strong></p>
<p dir="ltr">Cuando Manuel Bartual publicó <a href="https://verne.elpais.com/verne/2017/08/25/articulo/1503648825_784306.html">el popular hilo de las vacaciones en las que empezaban a “suceder cosas raras”</a>, era agosto. La mitad de la redacción de EL PAÍS estaba de vacaciones, y la otra mitad pegada a la oreja de Pablo Cantó, preguntándole: “¿Habéis visto lo de Bartual?” “¿Habéis hablado con él?” “¿Por qué no habéis publicado nada de Bartual todavía?” “¿Y ahora?”. Pablo habló con Bartual el mismo día que comenzó el hilo, pero este le pidió que, hasta que no lo terminara, no contara nada para no reventar la trama. Así lo hizo. A cambio de ser uno de los primeros medios <a href="https://verne.elpais.com/verne/2017/08/25/articulo/1503648825_784306.html">en publicar la historia completa,</a> Pablo todavía escucha ecos en su cabeza diciéndole: “¿Y lo de Bartual?”. Este hilo hizo de su autor un meme: desde su publicación, siempre que un hilo triunfa en Twitter, “Bartual” vuelve a ser <em>trending topic</em> y <a href="https://twitter.com/search?q=%22hacer%20un%20bartual%22&src=typed_query">“hacer un Bartual”</a> se ha convertido en sinónimo de hacer un hilo de ficción.</p>
<p dir="ltr"><strong>Sam va lentín</strong></p>
<p dir="ltr">Los mejores chistes son, obviamente, <a href="https://verne.elpais.com/verne/2015/08/04/articulo/1438683590_611299.html">los malos</a>. Tanto es así, que los chistes malos en realidad deberían llamarse “buenos” y los buenos simplemente “chistes”. Uno de los mejores días del año para estar en Twitter es el 14 de febrero. No porque el amor reine por un día en esta red social, sino por todos los chistes (buenos) de Sam va lentín, un meme inspirado en <em>El Señor de los Anillos</em> y que consiste en hacer todas las versiones y juegos de palabras posibles con San Valentín y “Sam (el hobbit) no va tan deprisa como debería”. En Twitter <a href="https://twitter.com/davelopz/status/36520047052587008">hay ejemplos ya de 2011,</a> pero el meme se ha hecho especialmente popular en los últimos años. En 2021, Sean Astin, el actor que interpreta a Sam en la trilogía, tuiteó un mensaje de agradecimiento.</p>
<p dir="ltr"><strong>Las frases de Rajoy</strong></p>
<p dir="ltr">Mariano Rajoy y sus frases empezaron a ser algo habitual en nuestras vidas mientras era presidente del Gobierno en su primera legislatura. Algunos se convirtieron en auténticos éxitos que se han quedado en el imaginario colectivo, como el “<a href="https://verne.elpais.com/verne/2015/09/24/articulo/1443086773_761469.html">un vaso es un vaso y un plato es un plato</a>” o la de los vecinos y el alcalde.</p>
<p dir="ltr">Cuando llegaron las elecciones de 2015, un buen resumen en tono de humor de esos cuatro años era hacer un repaso a sus mejores <em>hits</em> de comedia involuntaria. Recopilar las declaraciones, buscarlas en vídeo, encontrar un orden adecuado y subtitularlo fue un trabajo de varios días: no empieza y acaba así por casualidad, ni tampoco lo es la música de banjo que lo acompaña.</p>
<p dir="ltr">Viendo el resultado, mereció la pena, aunque esté mal que lo digamos nosotros: las que no formaron <a href="https://facebook.com/watch/?v=1020630224660077">parte del vídeo</a> (porque no encajaban bien, o eran cortes de radio o de prensa escrita), formaron parte <a href="https://verne.elpais.com/verne/2015/12/17/articulo/1450375322_412318.html">de una votación para elegir tu favorita</a>. El vídeo viralizó en Facebook (no se subió a YouTube). Cuando llegó la moción de censura en 2018, lo actualizamos con incorporaciones imprescindibles como “<a href="https://www.instagram.com/p/BVSdVsdlVsZ/">cuanto peor, mejor para todos</a>”. La <a href="https://verne.elpais.com/verne/2018/06/01/articulo/1527842912_985293.html">votación para elegir favorita</a> con el total de las declaraciones escogidas pasó de 26 frases a 48. El vídeo volvió a viralizar, y no solo <a href="https://www.facebook.com/watch/?v=1935278633195227">por Facebook</a>: nos consta de que también circulaba por WhatsApp y en YouTube (esta vez sí), y <a href="https://youtu.be/gpWHUUqbEPI">sigue recibiendo comentarios</a> de manera habitual casi tres años después.</p>
<p dir="ltr"><strong>No te lo perdonaré jamás</strong></p>
<p dir="ltr">No hay nada que se lo ponga más fácil a un cómico (o a un graciosete) que ponerse muy grandilocuente y pomposo. Un ejemplo lo tenemos en la cabalgata de Reyes Magos de Madrid en 2016, polémica porque a muchos madrileños les pareció que se alejaba de la tradición, al contrario que esas cabalgatas de otros años <a href="https://verne.elpais.com/verne/2018/01/04/articulo/1515057429_793884.html">con personajes típicamente navideños como Darth Vader, unos cuantos piratas y la Patrulla Canina</a>.</p>
<p dir="ltr">El tuit que más llamó la atención fue uno de <a href="https://twitter.com/cayetanaat">Cayetana Álvarez de Toledo</a>, entonces directora del Área Internacional de <a href="http://www.fundacionfaes.org/es">FAES</a>. Indignada por lo que veía en televisión, Álvarez de Toledo acusaba directamente a la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, de haber arruinado la fiesta a su hija de seis años: “Mi hija de 6 años: ‘Mamá, el traje de Gaspar no es de verdad’. No te lo perdonaré jamás, Manuela Carmena. Jamás”.</p>
<p dir="ltr">En Twitter el drama vivido por Álvarez de Toledo se convirtió en materia prima para toda clase de chistes con el <em>hashtag</em> <a href="https://twitter.com/hashtag/NoTeLoPerdonareJamasCarmena?src=tren">#NoTeLoPerdonareJamasCarmena</a>. El 8 de enero, la política escribió un artículo en <em>El Mundo</em> titulado <a href="http://www.elmundo.es/espana/2016/01/08/568ed3d0268e3eeb488b45d8.html">“Jamás, jamás, jamás”</a> en el que decía que Twitter es <a href="https://verne.elpais.com/verne/2016/01/08/articulo/1452242108_714464.html">“un vertedero, la tumba de la inteligencia”</a>.</p>
<p dir="ltr">El año siguiente, los críticos de la entonces alcaldesa Manuela Carmena atacaron de nuevo la cabalgata. En este caso, la intervención más comentada fue la de Álvaro Ojeda, que se acercó a una de las carrozas y aprovechó para meterse con Podemos, pero sin mucho acierto:</p>
<p dir="ltr"><em>Álvaro Ojeda: Colón, según muchos de Podemos el que practicó el genocidio más grande de la historia de la humanidad, en la cabalgata de Carmena. Hola Colón.</em></p>
<p dir="ltr"><em>Actor: ¡Soy Copérnico!</em></p>
<p dir="ltr"><strong>Baltasar asustadísimo</strong></p>
<p dir="ltr">En este repaso estamos hablando de los memes sobre los que indagamos en <em>Verne</em>. Nunca publicamos un tema sobre <a href="https://twitter.com/CarlWinslou/status/1182210615663828992">el vídeo del Baltasar asustadísimo</a> en la cabalgata de los Reyes Magos de Madrid de 2019, pero no será porque no lo intentamos. Después de que se popularizara el vídeo <a href="https://twitter.com/CarlWinslou/status/1182210615663828992">por un tuit de @CarlWinslou,</a> Pablo Cantó habló por teléfono con Chumo Mata, el actor que hacía de Baltasar. Nos contó que sí había visto algo que le hizo poner esa cara, pero que le parecían maravillosas las divagaciones de los tuiteros imaginando qué es lo que podía haber visto, y que prefería no desvelar el motivo real. Nosotros al final descartamos publicar la entrevista por este motivo. Desde entonces, se ha mantenido en sus trece: en 2020 <a href="https://www.niusdiario.es/vida/visto-oido/entrevista-actor-rey-baltasar-video-viral-cara-terror-susto-cabalgata-reyes_18_2877270262.html">el diario digital <em>Nius</em> lo entrevistó</a>, y dijo lo mismo: "Prefiero dejarlo sin respuesta, me parece más divertido que la gente especule con lo que vi".</p>
<p dir="ltr"><em><strong>Invent</strong></em></p>
<p dir="ltr">“<em>Invent</em>” es una palabra inglesa que significa “inventar”, “crear” o “mentir”. Sin embargo, esta palabra se usa de otra manera en España y no como verbo, sino como adjetivo: se conoce como <em>invent</em> a cualquier historia inventada o sospechosa de serlo. Y decir “eso es <em>invent</em>” está bien, pero usarla acompañada de una imagen es todavía mejor:</p>
<p dir="ltr">Esta forma de usar <em>invent</em>, tal y como <a href="https://verne.elpais.com/verne/2018/09/06/articulo/1536243558_954467.html">contó Pablo Cantó en un artículo sobre la historia del meme</a>, procede de <a href="https://www.youtube.com/watch?v=01WAzqrLtkQ">un <em>sketch</em> de <em>La Hora Chanante</em></a><em>.</em> En él, Raúl Cimas interpreta a Invent Man, un hombre que suelta unas trolas descomunales. En Twitter comenzó a utilizarse en 2012 y 2013, aunque su apogeo tuvo lugar a partir de 2016, gracias al impulso de tuiteros ilustres como LI3PeO, cuya cuenta, por cierto, está desaparecida. LI3PeO, si lees esto, te echamos de menos. Tras publicar el tema sobre los <em>invent,</em> <a href="https://tenor.com/view/invent-c3po-gif-10245357">EL PAÍS decidió nombrar a Pablo nuevo director adjunto del periódico.</a></p>
<p dir="ltr"><strong>Paellas célebres</strong></p>
<p dir="ltr">Los trols en internet se dedican a crispar conversaciones y originar disputas, pero tampoco hace falta un ejército de estos para enfadar a muchos españoles. Basta con echarle algún ingrediente de más al arroz y llamarlo paella. Sobre todo si ese ingrediente es chorizo. <a href="https://verne.elpais.com/verne/2016/12/03/articulo/1480796640_716800.html">Ha pasado muchas veces</a>. <a href="https://verne.elpais.com/verne/2016/12/26/articulo/1482748922_184034.html">En serio, muchas</a>. Ya ni lo contábamos, <a href="https://www.lavanguardia.com/comer/al-dia/20200210/473412252299/paella-twitter-debate-chicote-discusion-arros-con-cosas.html">pero sigue pasando</a>.</p>
<p dir="ltr">Sin embargo, no todas las paellas famosas en internet lo son por llevar chorizo o langosta y salchichas. Que se lo digan al valenciano Juan José Zanón, protagonista de la popular foto que inmortaliza el momento justo en el que su paella se va al suelo, y que sigue utilizándose como plantilla para memes. Meses después, <a href="https://verne.elpais.com/verne/2019/08/29/articulo/1567090332_573913.html">la familia de Zanón repitió la foto, esta vez con final feliz</a>.</p>
<p dir="ltr"><strong>DOS 'BONUS TRACKS'</strong></p>
<p dir="ltr"><strong>El que ya estaba: el eccehomo</strong></p>
<p dir="ltr">El gran meme español, más incluso que el del novio distraído, es el del eccehomo, que se hizo popular antes de que llegara <em>Verne,</em> pero que queríamos incluir igualmente en esta breve selección por su carácter fundacional, transversal e internacional. Su origen está en <a href="http://www.heraldo.es/noticias/cultura/2012/08/21/la_restauracion_una_pintura_mural_una_iglesia_borja_acaba_chapuza_200865_308.html">un artículo publicado en el <em>Heraldo de Aragón</em> el 21 de agosto de 2012</a>, en el que se hablaba de la “chapuza” en la restauración de un <em>eccehomo,</em> obra de Elías García Martínez, en la iglesia del Santuario de la Misericordia de Borja (Zaragoza). En Twitter se compartieron multitud de montajes a partir de esta restauración fallida, muchos de ellos con la etiqueta <a href="https://twitter.com/search?q=eccemono">#eccemono</a>.</p>
<p dir="ltr">La broma no quedó en España: el caso apareció en <a href="https://www.reddit.com/r/pics/comments/ykyww/an_old_church_in_spain_needed_to_restore_a_worn/">un hilo de Reddit</a>, se publicaron <a href="https://twitter.com/FrescoJesus/status/238635602772373504">parodias en el Twitter anglófono</a> y <a href="http://bigbrowser.blog.lemonde.fr/2012/08/22/holy-shit-la-restauration-dune-peinture-du-christ-tourne-au-massacre/">el destrozo apareció en la prensa internacional</a>. Se convirtió en una imagen reconocible en todo el mundo: por ejemplo, <a href="https://www.ecartelera.com/noticias/30468/ecce-homo-unbreakable-kimmy-schmidt/">aparece en un episodio de <em>Kimmy Schmidt,</em> serie de Netflix</a>. Y cada vez que se publica un nuevo caso de restauración fracasada, la prensa se suele referir a él como “otro eccehomo”. Algunos de estos destrozos <a href="https://verne.elpais.com/verne/2020/12/04/articulo/1607075568_846367.html">han protagonizado una colección de llaveros en Japón</a>.</p>
<p dir="ltr">La popularidad del eccehomo también nos sirve para recordar que los memes no son neutros y que a veces olvidamos quién hay detrás. La autora del intento de restauración, Cecilia Giménez, concedió <a href="https://www.heraldo.es/noticias/aragon/zaragoza-provincia/2018/08/12/cecilia-gimenez-mejor-que-dio-eccehomo-fue-carino-gente-1261611-1101025.html">una entrevista también al <em>Heraldo de Aragón</em></a> en 2017: “Sentí que estaba siendo ridiculizada en el mundo entero”, explicó. Aunque no todo fue malo: “Me quedo con el cariño y el respeto que me ha demostrado la gente. Me conocen en todo el mundo como la Cecilia del eccehomo, y yo estoy muy contenta”.</p>
<p dir="ltr"><strong>El internacional: Los porteadores de Ghana</strong></p>
<p dir="ltr">Hay imágenes que <a href="https://verne.elpais.com/verne/2018/03/22/articulo/1521731347_190116.html">no tienen sonido, pero sabes perfectamente cómo suenan</a>. Una de ellas es la de los ghaneses que bailan con un ataúd sobre sus hombros. Hay cientos de versiones de este meme, pero todas tienen el mismo patrón: aparece alguien a punto de meterse en problemas (una caída aparatosa, por ejemplo) y, justo antes de que ocurra, se corta la secuencia y aparecen unos individuos en traje, bailando de manera exagerada con un féretro a hombros. Son porteadores de ataúdes y, cuando en <em>Verne</em> descubrimos que esta era una profesión común en Ghana, pedimos a <a href="https://verne.elpais.com/autor/jose_ignacio_martinez_rodriguez/a">José Ignacio Martínez,</a> colaborador de EL PAÍS en la capital, Accra, una cobertura completa. Primero, debido al confinamiento, <a href="https://verne.elpais.com/verne/2020/04/12/articulo/1586693711_281094.html">solo pudo hablar con ellos por teléfono</a>. Después, <a href="https://verne.elpais.com/verne/2020/07/02/articulo/1593688700_196955.html">fue a pasar un día con ellos</a> y <a href="https://verne.elpais.com/verne/2020/07/02/album/1593706026_333198.html">tomó unas fotografías increíbles</a>.</p>]]></content:encoded>
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    <title><![CDATA[Así ha cambiado España desde los primeros censos del siglo XVIII]]></title>
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    <dc:creator><![CDATA[Cristina Suárez]]></dc:creator>
    <description><![CDATA[El análisis de los primeros estudios de población del país, elaborados hace 250 años por el conde de Floridablanca y Manuel Godoy, ofrecen un panorama demográfico radicalmente diferente al actual]]></description>
    <pubDate><![CDATA[Tue, 2 Mar 2021 12:48:15 +0100]]></pubDate>
    <category><![CDATA[INE]]></category>
    <category><![CDATA[Estadísticas]]></category>
    <category><![CDATA[Administración Estado]]></category>
    <category><![CDATA[Historia]]></category>
    <category><![CDATA[Demografía]]></category>
    <category><![CDATA[Administración pública]]></category>
    <category><![CDATA[Sociedad]]></category>
    <content:encoded><![CDATA[<p dir="ltr">España tiene 47 millones de habitantes, según los datos más recientes del padrón elaborado por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Es el triple que hace más de 200 años cuando, en el siglo XVIII, el conde de Floridablanca elaboró el primer censo estadístico que la monarquía española —con Carlos III a la cabeza— se atrevió a publicar. El objetivo era, tal y como puede leerse en la carta que Floridablanca dirigió al rey: “Que vean los extranjeros que no está el reino tan desierto como creen ellos y sus escritores”. Si Floridablanca hubiera tenido acceso a una bola de cristal, se habría quedado estupefacto con el cambio que ha dado nuestro país: en 1787 rondábamos los 10 millones de habitantes o, como decían por entonces, “almas”.</p>
<p dir="ltr">Las estadísticas son siempre un reflejo de la realidad. Y en el caso de las más antiguas, un tique de viaje al pasado. Antes del de Floridablanca, había llegado el censo del conde de Aranda (1768). Y después, el de Manuel Godoy (1797). Los tres descansan en la biblioteca del INE como una llave más a la historia de nuestro país. Parte de estos documentos son accesibles desde internet de forma gratuita. Con la ayuda de dos expertos en historia económica, desgranamos en seis puntos lo que estos censos nos cuentan de la vida de nuestros antepasados en el siglo XVIII.</p>
<p dir="ltr"><strong>1 . No era fácil superar la barrera de los 30</strong></p>
<p>En 1797, según el censo de Manuel Godoy, la pirámide invertida no existía. La esperanza de vida superaba en muy contadas ocasiones los 30 años (ahora es de 83 años de media), un motivo de enorme preocupación para los miembros del Gobierno. En el siglo XVIII, la administración se dio cuenta de que para afrontar al enemigo no solo hacía falta dinero, también recursos humanos que fomentaran la economía y a los que poder recurrir en caso de guerra.</p>
<p dir="ltr">Como indica Carlos Álvarez, catedrático de Historia Económica en la Universidad Carlos III de Madrid: “A lo largo de la historia tener población ha sido clave para el éxito de una sociedad. Para nosotros ha cambiado un poco esa mentalidad y, de hecho, decimos que estamos en un mundo superpoblado. Pero, por aquel entonces, tener habitantes era tener riqueza”. Por cada niño menor de 7 años registrado en 1787, ahora hay 12. Estas proporciones crecen exponencialmente según aumenta la edad: por cada persona de entre 70 y 80 años en el siglo XVII, ahora hay 200.</p>
<p dir="ltr">Uno de los factores que más influía en la calidad de vida hace más de 200 años, además del acceso a la salud —reservado para los más pudientes—, era la dieta. La catedrática de Historia Económica por la Universidad de Barcelona, Roser Nicolau, ha dedicado gran parte de su carrera a estudiar este aspecto. “España era por entonces un país bastante rural y, a diferencia de otros países, el consumo de proteínas era muy bajo. Sumado a la falta de agua, las enfermedades y el escaso consumo de leche, muy distinto al resto de Europa, la mitad de los niños que nacían no llegaban a los cinco años de edad. De hecho, muchos morían en el destete porque el acceso al calcio caía en picado”, apunta.</p>
<p dir="ltr"><strong>2. La soltería, lo más relevante de la sociedad</strong></p>
<p dir="ltr">Uno de los aspectos más llamativos de estas estadísticas es la atención que se presta al número de solteros y casados. Tanto es así que el censo de Manuel Godoy dedica un apartado al porcentaje de mujeres solteras por edad donde puede observarse que 7 de cada 10 mujeres de entre 16 y 24 años estaban solteras, una proporción que pasaba a ser de 2 por cada 10 en el rango inmediatamente posterior (25 a 39 años). ¿Por qué se centraban tanto en conocer el estado civil de sus habitantes?</p>
<p dir="ltr">“Floridablanca hace el censo para plantar cara a las críticas sobre la despoblación en España que llegaban desde fuera de nuestras fronteras. Para ello busca los impedimentos en el crecimiento de la población, uno de los cuales era la soltería”, indica Nicolau. Este objetivo les llevaba a contar incluso los religiosos -a los que el celibato no les permitía tener descendencia- y los dependientes de la beneficencia, cuya situación económica dificultaba en gran medida formar una familia. Así, el conde contaba las cabezas en hospitales, hospicios, casas de expósitos, instituciones educativas, divididas por sexos y clases, y casas de reclusión. Incluso distinguía a los pacientes de salud mental, refiriéndose a ellos directamente como "locos" y "locas".</p>
<p dir="ltr">En 1797 se casaban el 59% de las mujeres y el 56% de los hombres. Aunque en ambos sexos esta tendencia ha disminuido con el paso del tiempo, la diferencia con la era actual no es tanta: solo ha caído en siete puntos porcentuales. En los tiempos de Godoy y Floridablanca, explica Nicolau, que hubiese un tercio de hombres y mujeres solteros no era nada positivo: “En toda Europa occidental era habitual que las mujeres se casasen con 25 años y España tenía una de las tendencias más bajas. Hay distintas teorías para explicarlo pero una de las más factibles es que las mujeres no se casaban hasta que no tenían cierto patrimonio, lo que retrasaba bastante la edad de matrimonio. De hecho, aunque no se contabilice, ellas también trabajaban en el campo o en labores domésticas y esto también influía a la hora de casarse”.</p>
<p>En la actualidad, el 11% de las mujeres se quedan viudas. En el siglo XVIII, esta proporción era prácticamente la misma. En el caso de los hombres, el porcentaje de viudos se ha reducido a la mitad (del 6% al 3%), un cambio que se explica con la diferencia en las esperanzas de vida de cada sexo: <a href="https://www.ine.es/ss/Satellite?L=es_ES&c=INESeccion_C&cid=1259926380048&p=1254735110672&pagename=ProductosYServicios/PYSLayout">la esperanza de vida de las mujeres es seis años superior a la de los hombres (86,2 años frente a 80,9). </a></p>
<p dir="ltr"><strong>3. Casi cinco hijos por mujer</strong></p>
<p dir="ltr">Como ya hemos mencionado, el crecimiento de la sociedad era una de las mayores preocupaciones de la corona. En el estudio que Nicolau elaboró con otros colegas de profesión, <em>Estadísticas históricas de España,</em> el cuadro de expertos concluye que, ya entrado el siglo XIX, cada mujer tenía 4,5 hijos de media. Esta es una de las cifras más disonantes con la realidad actual: los últimos datos del INE sitúan la tasa de fecundidad en menos de 1,5 hijos por mujer.</p>
<p dir="ltr">Las dificultades para elaborar los primeros censos no permitían conocer el detalle del número de hijos por matrimonio. Pero en su batalla por acabar con los obstáculos para formar familias, el censo de Floridablanca distinguía a solteros, casados y viudos según su rango de edad. Y es aquí donde encontramos un detalle sorprendente: los registros de casados y viudos menores de edad. Así, en 1787, 5.462 niños y 7.463 niñas de entre 7 y 16 años aparecen casados. Y más de 500 son viudos. Aunque estas cifras no llegan a representar ni el 2% de la población, surge la pregunta sobre si realmente existían los matrimonios en estas edades o era un simple error de registro.</p>
<p dir="ltr">“Lo que no sabemos es si a la hora de hacer el censo preguntaban si ese matrimonio era consumado o no. Por entonces muchos de los matrimonios eran concertados por las familias, bien por motivos económicos o políticos. En el sur, la edad media de matrimonio era de 26 años y, en el norte, de 21”, explica Álvarez. “Tradicionalmente, en el norte de España las familias solían ceder todo el patrimonio al primogénito para mantener a salvo el linaje. Se consideraba que el estatus social se perdía si se repartía el patrimonio entre varios descendientes. En el sur, sin embargo, se heredaba de forma más equitativa”.</p>
<p dir="ltr">Para casarse hacía falta una dote, el patrimonio que la familia de la esposa entregaba al novio en proporción a su estatus social. La forma de heredar de la familia, por tanto, condicionaba mucho las opciones. Si por haberse dividido el patrimonio entre varios descendientes la dote no era suficiente, lo lógico era que la edad de casamiento se retrasara y que, por ello, se intentase cerrar de palabra el matrimonio lo antes posible para ganar tiempo.</p>
<p dir="ltr"><strong>4. Las ciudades, atractivas pero complicadas</strong></p>
<p dir="ltr">“En el siglo XVI, España era uno de los países más urbanizados de Europa. Sin embargo, en el siguiente siglo, las ciudades entraron en decadencia y el territorio se hizo mucho más agrario”, explica Álvarez. En el siglo XVII crece una corriente de pensamiento que considera que la fuerza urbana es una fuente de riqueza para los Estados modernos, que "empiezan a preocuparse por tener poblaciones numerosas”, explica Roser. Así, bien entrada la segunda mitad del siglo XVIII, las ciudades españolas vuelven a cobrar protagonismo y a atraer a parte de la población. En el censo de Floridablanca, Madrid es la que notifica más de 165.000 habitantes, seguida de Valencia (100.656), Barcelona (92.385) y Sevilla (80.915). Las cuatro aglutinan un 4% de la población nacional, un porcentaje que en la actualidad alcanza el 15%.</p>
<p dir="ltr">Pero las urbes, cuanto más caras, más duras. “Al llegar más población aumentan los trabajos de largas jornadas y salarios bajos y, en consecuencia, la gente pasa hambre y crecen las enfermedades por hacinamiento. Se da por hecho que, en la ciudad, la probabilidad de morir es más alta, pero la gente emigra porque, aun así, es un salario mucho mejor que en el campo. Hay que recordar que allí la tierra tenía dueño y el dinero que le llegaba al campesino era escaso. Por eso la ciudad surge como un lugar de mayores oportunidades. Si tenían suerte y trabajaban muy duro, podían salir adelante”, relata Álvarez. “De hecho, muchos de los ‘segundones’ de las familias del norte que hemos mencionado anteriormente —los que llevaban un escaso reparto en el patrimonio de la familia— emigraban a las ciudades del sur para buscarse una nueva vida”.</p>
<p dir="ltr"><strong>5. Los municipios de 10.000 habitantes ya eran considerados ciudades</strong></p>
<p dir="ltr">Cuando reinaba Carlos III, 8 de cada 10 españoles vivían en municipios de menos de 10.000 habitantes. Nada que ver con la distribución actual: según el padrón del INE, a día de hoy solo 2 de cada 10 personas (nueve millones, casi la población entera de España en el siglo XVIII) viven en localidades de estos tamaños. En la actualidad, de hecho, son considerados pequeños municipios —tanto, que han podido escabullirse de algunas de las restricciones de la pandemia— y gran parte de ellos están en la cuerda floja de la despoblación.</p>
<p dir="ltr">Sin embargo, en el Antiguo Régimen, “un municipio de estas dimensiones ya se consideraba ciudad”, indica Álvarez. Por ejemplo, como indica el trabajo de investigación <em>Hacia una definición de la demografía urbana: España en 1787</em>, en Canarias, Castilla y León, Extremadura, Murcia y el País Vasco los núcleos urbanos tenían un tamaño medio que rondaba los 9.000 habitantes. Por aquel entonces la zona rural incluía a todos esos municipios de menos de 5.000 habitantes. Aunque esto no significa que en las ciudades no hubiera un gran peso de la ganadería y la agricultura: en el sur de España existían las llamadas agrociudades, municipios que alcanzan los 10.000 habitantes pero en las que, en lugar de diversificar el empleo, predominaba este sector primario.</p>
<p dir="ltr">A medida que la economía agrícola que definía a España pasó a transformarse en una más industrializada, la población hizo las maletas y empezó a mirar a las ciudades del interior de la Península. Poco a poco la densidad poblacional fue creciendo desde los 20,7 habitantes por kilómetro cuadrado hace más de dos siglos a los 90 habitantes por kilómetro cuadrado de 2020, aumentando la población en las grandes ciudades como Barcelona, Valencia, A Coruña, Oviedo o Madrid. La provincia de Pontevedra refleja muy bien ese cambio: en 1787, encabezaba el <em>ranking</em> nacional con 76 habitantes por kilómetro cuadrado y, en las densidades actuales, ha bajado hasta el puesto 13.</p>
<p dir="ltr"><strong>6. En algunos municipios, la densidad poblacional era mayor que ahora</strong></p>
<p dir="ltr">Por último, otro detalle que no puede pasarse por alto comparando las primeras estadísticas de España con las actuales es que hay tres provincias en concreto que tenían mayor densidad poblacional en 1787 que en la actualidad: son Cuenca, Teruel y Soria. Si hace 223 años las tres contaban con 14 habitantes por kilómetro cuadrado, ahora en Soria solo hay 8,6, lo que supone una caída del 30% de vecinos entre 1787 y 2020 (de 115.092 a 88.884). Por su parte, Teruel tiene 9,06 habitantes por kilómetro cuadrado, una drástica reducción del 42% (de 191.118 a 134.176 habitantes). Cuenca es la única de las tres que supera la decena de habitantes por kilómetro cuadrado: según los datos de Floridablanca, esta provincia solo ha visto reducida su población en un 5% en los últimos 300 años (de 206.218 habitantes a 196.139).</p>
<p>Es importante tener en cuenta que los datos de estos históricos censos son orientativos. Pasados los años, numerosos expertos han constatado que las cifras bailan mucho entre los siglos. De hecho, el de Floridablanca es el más fiable. La Comisión General de Estadísticas del Reino —primera institución moderna de estadística de España— no nació hasta 1857 por lo que, hasta entonces, la única forma de recoger información estadística era acudiendo a los obispos y a los párrocos, dueños de todos los registros y libros de familia. Por supuesto, estos no incluían ningún cálculo estadístico y estaban escritos a mano, por lo que lo más probable es que haya errores. Pero sí es suficiente para ver en qué cosas ha cambiado España (y en qué cosas no lo ha hecho): si en la actualidad la población viviera tan apretada como en el distrito centro de Madrid, <a href="https://elpais.com/sociedad/2020/01/22/actualidad/1579682422_850330.html">toda España podría caber en Tenerife.</a> Somos muchos más, pero vivimos en menos municipios y tendemos a abandonar las ciudades intermedias para irnos a las más grandes. Lo urbano nos sigue llamando.</p>]]></content:encoded>
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  <item>
    <title><![CDATA[De publicidad a "superseguidores": así pagan las plataformas a los creadores de contenido]]></title>
    <link><![CDATA[https://verne.elpais.com/verne/2021/02/26/articulo/1614354382_994914.html#?ref=rss&format=simple&link=link]]></link>
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    <dc:creator><![CDATA[Sandra Moreno Bazán]]></dc:creator>
    <description><![CDATA[Twitter ha anunciado la creación de un nuevo sistema, el Super Follow, para seguir contenido exclusivo]]></description>
    <pubDate><![CDATA[Mon, 1 Mar 2021 07:10:23 +0100]]></pubDate>
    <category><![CDATA[Twitch]]></category>
    <category><![CDATA[Twitter]]></category>
    <category><![CDATA[Youtube]]></category>
    <category><![CDATA[Redes sociales]]></category>
    <category><![CDATA[Plataformas digitales]]></category>
    <category><![CDATA[Televisión IP]]></category>
    <content:encoded><![CDATA[<p dir="ltr">Las redes sociales se han ido filtrando en la vida cotidiana de las personas, desde las más antiguas, como Facebook o Twitter, hasta las más recientes, como TikTok, Twitch o ClubHouse. Pero si las plataformas han resistido el paso de los años ha sido gracias a una relación singular con sus usuarios: ellos pueden disfrutar de los contenidos, pero también son quienes los crean. Se les ha llamado por muchos nombres: youtubers, tuiteros, tiktokers... Pero en su conjunto son creadores de contenido.</p>
<p dir="ltr">Las empresas detrás de las redes sociales han intentado devolver parte de sus beneficios a sus usuarios más destacados, pero esta relación nunca ha estado exenta de tiranteces: cada cierto tiempo se produce un trasvase de creadores entre las distintas redes porque encuentran normas de uso que les satisfacen más en lo monetario. Además, las marcas también han querido sacar partido del tirón de muchos creadores, especialmente entre el público joven. “Las piezas de publicidad unidireccionales que se hacían antes ya no interesan, ahora se buscan prescriptores de marca porque tienen un público objetivo tan fiel que seguirán a esos influencers activamente”, explica a <em>Verne</em> Mónica Valderrama, vicerrectora de Comunicación y Relaciones Institucionales de la Universidad de Vigo.</p>
<p dir="ltr">Lo variable de este ecosistema, con redes sociales que nacen y que mueren, y que no dejan de copiarse entre ellas, ha generado muchos debates sobre los beneficios que obtienen y sobre los que deberían obtener los creadores. En este artículo repasamos las distintas formas de monetización por las que han optado las distintas redes, así como la opinión de algunos creadores.</p>
<p dir="ltr"><strong>YouTube</strong></p>
<p dir="ltr">YouTube, plataforma de vídeos perteneciente a Google y en la que se consumen más de mil millones de horas de video diarias, <a href="https://www.youtube.com/intl/es-419/about/press/">según datos de la propia compañía</a>, ha obtenido beneficios tradicionalmente a través de la publicidad. Sin embargo, en los últimos años han introducido otras fórmulas como <a href="https://www.youtube.com/red?hl=es&gl=ES">YouTube Premium</a> (que permite ver vídeos sin anuncios, entre otras cosas, por 11,99 euros mensuales) o el pago a canales concretos a través de membresías (que permiten que los usuarios apoyen tu canal con pagos mensuales a cambio de beneficios exclusivos, como el acceso exclusivo a contenidos). Según explicaba <a href="https://espana.googleblog.com/2021/01/youtube-nuestras-prioridades-para-2021.html">Susan Wojcicki, CEO de YouTube, en una carta informativa</a>, “en 2020 se triplicó la cantidad de canales que generan la mayor parte de sus ingresos a partir del súperchat, los súperstickers o los miembros del canal”.</p>
<p dir="ltr"><em>Quantum Fracture,</em> el canal de divulgación científica fundado por el físico José Luis Crespo, ha recibido una gran acogida con esta herramienta. “Aunque es cierto que obtenemos un porcentaje de los anuncios, no equivale al precio que costarían este tipo de producciones si las vendieramos de la manera tradicional. Hemos tenido que buscar otras formas de financiar el trabajo y poder pagar un sueldo digno a las personas que habitualmente colaboran en el proyecto”.</p>
<p dir="ltr">Crespo empezó a crear contenido en 2013 por afición. Su pasión por la ciencia, la falta de referentes hispanohablantes en el sector y su interés por el mundo audiovisual crearon el puzle perfecto. Los primeros cuatro años no obtuvo más de 70 euros por sus vídeos, “tenía un canal muy pequeñito y hasta que no me lo tomé en serio y empecé a subir vídeos todas las semanas, no vi resultados. Al final conseguí cubrir la cuota de autónomos y por lo menos me quedaba neutro”, explica el divulgador. En esa primera etapa, Crespo era el hombre orquesta y se encargaba de toda la producción, realización y edición. “No es un trabajo de 8 horas diarias donde fichas y te vas a casa, es algo que te llevas a todas partes y no desconectas, especialmente en esas fases iniciales. En mi caso, contar ahora con un equipo me ha permitido disfrutar de una vida normal y tener salud mental”, recuerda.</p>
<p dir="ltr">El canal <em>Quantum Fracture,</em> que suma 2,55 millones de seguidores, obtiene ingresos tanto por la publicidad <a href="https://creatoracademy.youtube.com/page/course/channel-memberships?hl=es-419">como por las membresías</a>. Estas son unos pagos que los usuarios pueden hacer al canal para acceder a contenidos exclusivos. En el caso de <em>Quantum Fracture,</em> son son de tres tipos: la básica, de 1,99 euros mensuales, para aquellos que quieran aportar su granito de arena; una intermedia de 9,99 euros mensuales, que permite a los usuarios interactuar con la comunidad e incluso elegir los próximos temas de los vídeos; y una de 99,99 euros mensuales para aquellos que quieran hacer grandes donaciones y entrar en su muro de la fama. “Aunque el que más se escoge es el menor, tenemos más de 100 personas en el intermedio. Incluso el más alto, que pensábamos que sería muy puntual, acumuló hasta 12 miembros en el último vídeo. Muchos pensarán que con esas cifras puedes vivir en una mansión. Pero no es así: hay ciertas comisiones y tenemos que pagar unos impuestos tanto por las membresías como por la publicidad. Pero nos viene estupendo para seguir haciendo divulgación científica”.</p>
<p dir="ltr">YouTube le gusta, más allá de otros formatos como los directos, porque le permite crear piezas audiovisuales elaboradas. “Conseguimos llegar a muchísima gente y además podemos demostrar que el contenido científico y cultural, tan denostado en los medios tradicionales, puede brillar tanto como el entretenimiento”. Aunque el físico cree que la plataforma de vídeos se ha puesto más firme estos últimos meses ante la desinformación, aún encuentra cosas que podían mejorarse: “Hay palabras sensibles que terminan desmonetizando tus contenidos. Nosotros hicimos un vídeo sobre la física en la época nazi que no obtuvo casi anunciantes y era puramente educativo, mientras que durante la cuarentena hubo un vídeo de desinformación sobre vacunas que llegó a estar en tendencias. Entiendo que es un problema complicado, pero creo que podría hacerse mejor en ese aspecto”, destaca el <em>youtuber</em>.</p>
<p dir="ltr"><strong>Twitter</strong></p>
<p dir="ltr">El 25 de febrero Twitter anunció, en un evento exclusivo para inversores, un nuevo sistema, conocido como “<a href="https://cincodias.elpais.com/cincodias/2021/02/26/companias/1614333597_074790.html"><em>Super Follow”,</em></a> para que los usuarios puedan monetizar sus creaciones. Se trata de una suscripción mensual de 4,99 dólares mensuales (todavía no se ha puesto en marcha y no se ha anunciado la tarifa fuera de Estados Unidos), con la que los usuarios podrán acceder a contenido exclusivo de personas a las que siguen, como por ejemplo el acceso a tuits exclusivos, a grupos privados, a newsletters de pago (<a href="https://cincodias.elpais.com/cincodias/2021/01/26/companias/1611691985_346104.html">tras comprar Revue</a>) o a insignias que reflejen que el usuario está apoyando económicamente a otros, tal y como explica <em>Xataka</em> <a href="https://www.xataka.com/servicios/twitter-anuncia-super-follow-suscripcion-5-dolares-al-mes-mediante-cual-usuarios-pagan-contenido-exclusivo">en este artículo</a>.</p>
<p dir="ltr">Hasta la fecha, Twitter disponía de algunas herramientas, <a href="https://business.twitter.com/es/help/troubleshooting/amplify-publisher-faqs.html">como Amplify</a>, que permitía que los creadores de contenido obtuviesen beneficios de sus vídeos a través de los anuncios de las marcas. Pero Twitter, que cuenta con <a href="https://www.trecebits.com/2021/02/10/twitter-supera-los-192-millones-de-usuarios-diarios/">192 millones de usuarios diarios</a>, nunca había destacado precisamente por ser una red social monetizable. Sin embargo, Modesto García, <a href="https://twitter.com/modesto_garcia">un usuario con 91.000 seguidores</a>, ha encontrado en ella una oportunidad para lanzarse como profesional. Él empezó a crear contenido con motivo de la primera Feria del Hilo, que organizó Twitter en 2018. Su historia de un posible asesinato disfrazado de suicidio terminó resultando ganadora. “Despertó mi motivación por hacer algo más currado, sin pretensión de dedicarme a ello. Se hizo muy viral y empecé a tener mucha repercusión como creador de contenido”, comenta a <em>Verne</em> por teléfono.</p>
<p dir="ltr">El escritor ya era aficionado a la red social y a partir del certamen comenzó a pensar en formas creativas de sacarle partido. Se alió junto al tuitero Manuel Bartual y la actriz Nikki García <a href="https://verne.elpais.com/verne/2018/08/24/articulo/1535116738_582545.html">para lanzar el hilo <em>Red Monkey</em>,</a> en el que contaron con el apoyo de Samsung: “Fue algo excepcional porque conseguimos ganar algo de dinero y además no nos limitaron creativamente pero tampoco es estandarizable. No puedo decirle a todo el mundo que haga hilos para conseguir patrocinios”, explica el diseñador.</p>
<p dir="ltr">Aunque Modesto García se especializó en la creación de hilos, durante el confinamiento ideó los <em><a href="https://verne.elpais.com/verne/2020/03/28/articulo/1585397085_556708.html">Crímenes Ilustrados</a>,</em> y confiesa que le funcionaron mejor en Instagram por su diseño visual. Este último juego le llevó a desarrollar una aplicación móvil: “Los tres primeros eran gratuitos, y ahora estoy cobrando 1 euro por cada caso, así que la gente pierde el interés natural en participar. Al final invierto muchas horas de creación en cada juego, así que no compensa a nivel monetario sino profesional”. Este éxito le ha permitido diseñar crímenes ilustrados para empresas privadas y próximamente lanzará un libro recopilatorio con juegos exclusivos.</p>
<p dir="ltr">Recuerda que en alguna ocasión le han exigido que su contenido fuese gratuito: “Muchos se piensan que soy como una multinacional y me estoy forrando pero no es así. Creo que todavía no se entiende muy bien el valor de la creación de contenido”, confiesa. Sin embargo, el escritor se plantea estos proyectos como una campaña de marca personal para poder posicionarse como creador de contenido y conseguir otras oportunidades.</p>
<p dir="ltr"><strong>TikTok</strong></p>
<p dir="ltr">TikTok nació en 2018, tras la fusión de las apps chinas Douyin y Musical.ly, y en 2020 fue <a href="https://elpais.com/cultura/2021-02-13/tiktok-del-meme-a-la-discografica.html">la aplicación más descargada en todo el mundo</a>, lo que le ha permitido contar a estas alturas <a href="https://elpais.com/cultura/2021-02-13/tiktok-del-meme-a-la-discografica.html">con unos 800 millones de usuarios</a>. El 2 de septiembre de 2020 lanzó <a href="https://newsroom.tiktok.com/es-es/creators-fund">un Fondo de Creadores,</a> un “programa a través del cual los creadores tienen la oportunidad de recibir pagos periódicos en función del rendimiento de los vídeos que suban”, según explicaban desde la plataforma. Este fondo, con un presupuesto actual de 60 millones de euros para toda Europa y que se ampliará hasta los 225 millones en los próximos tres años, aseguran que no se trata de una subvención o de ingresos publicitarios, sino un apoyo para los creadores para promover su talento creativo y ayudarles a convertirlo en su profesión.</p>
<p dir="ltr">Además de eso, la aplicación permite ganar dinero por publicidad y dispone de un espacio de contacto entre creadores y marcas. Por otro lado, tienen regalos o recompensas (que se adquieren con dinero real) que los fans pueden mandar a sus tiktokers favoritos en los directos.</p>
<p dir="ltr"><a href="https://www.tiktok.com/@_rurru_?lang=es">Rurru</a> (nombre artístico) es un joven de 19 años que acumula más de 4 millones de seguidores en esta red social. Su carisma y sus vídeos de entretenimiento atraen a la generación más joven. Se descargó la aplicación por la insistencia de una amiga y empezó a subir algunos vídeos hasta que un día todo explotó. “Me levanté esa mañana y tenía 100.000 seguidores, así que seguí subiendo videos porque me lo pasaba bien. Ahora se ha convertido en mi trabajo”.</p>
<p dir="ltr">Lo que más le atrae de la aplicación es su variedad. <a href="https://verne.elpais.com/verne/2021/02/15/articulo/1613390221_549603.html">Más allá del baile</a> hay todo tipo de profesionales que aportan sus conocimientos a los usuarios. “Como suelen ser vídeos de menos de un minuto se te pasa volando, mientras que en otras como Instagram, que se basa en fotos, no entretienen igual”, explica el joven sobre su elección.</p>
<p dir="ltr">Aunque Rurru también tiene cuenta en otras redes sociales, asegura que con una buena organización no siente que duplique su trabajo. Aunque él tiene el apoyo de una agencia de representación que le gestiona los patrocinios con marcas, desde que forma parte del fondo de creadores ha conseguido un sueldo adicional. “La primera colaboración fue en abril y no me podía creer que me pagasen por subir un vídeo. Lo primero que hice fue ahorrarlo”, confiesa.</p>
<p dir="ltr">Yolanda Parra, su agente en Sweven Agency, asegura que estos perfiles de creadores tienen un alcance inmenso y un público muy fiel. “A veces las empresas no se dan cuenta del potencial que tienen los chicos y se echan para atrás a la hora de pagar. Con el perfil de talentos que nosotros manejamos pueden llegar a ser unos 3.000 o 4.000 euros por post. Hay que tener en cuenta que otro tipo de publicidad, como aparecer en revistas o campañas con celebridades, puede costar hasta cuatro veces más sin ser tan efectivos”, destaca Parra.</p>
<p dir="ltr">Uno de los momentos más emotivos que recuerda el tiktoker fue de viaje con todo el equipo de la agencia. Estaban promocionando una escuela de surf en Cantabria y recibían visitas de seguidores cada día en el alojamiento: “Uno de los días vimos a una señora con una niña pequeña y nos contó que ella tenía una enfermedad muy grave, que pasaba mucho tiempo en el hospital y que su hija se entretenía con nuestros vídeos para olvidar la situación”.</p>
<p dir="ltr">Al principio, su familia y amigos no se tomaban en serio su trabajo como creador de contenido, pero ahora se han dado cuenta del gran potencial que tiene. “Siento que siempre va a haber debate sobre nuestro trabajo. Algunos han entendido que hacemos entretenimiento y somos el medio de comunicación de las marcas, pero otros aún piensan que solo hacemos el tonto”, comenta. Además, Rurru sigue estudiando su carrera de Publicidad, y cuando le preguntan sobre el futuro dice que prefiere no pensar en ello pero tiene claro que seguirá trabajando y estudiando “como tantos otros jóvenes”.</p>
<p dir="ltr"><strong>Twitch</strong></p>
<p dir="ltr">En el caso de Twitch, que cuenta con más de 30 millones de usuarios activos diarios en todo el mundo según indican en su <a href="https://www.twitch.tv/p/press-center/">web</a>, destaca la implantación del modelo de suscripción que va de 4,99 a 29,99 euros, y del que los <em>streamers</em> se llevan el 50%, según explican en su <a href="https://www.twitch.tv/p/es-es/partners/">página web</a>. La red social de Amazon también ofrece la posibilidad de que los usuarios adquieran bits —monedas virtuales para ofrecer apoyo—, que los creadores introduzcan publicidad en los directos y la venta de videojuegos asociados, de los que el <em>streamer</em> se lleva un 5% de los ingresos. El caso más especial, donde entrarían creadores como <a href="https://verne.elpais.com/verne/2021/01/01/articulo/1609498187_574617.html">Ibai Llanos</a>, son los partners o socios, <em>streamers</em> por los que Twitch apuesta profesionalmente. Con ello les ofrece toda clase de beneficios como una relación más cercana con la plataforma, mayores opciones de personalización y mejoras en la calidad de las emisiones, entre otros.</p>
<p dir="ltr"><strong>Instagram y Facebook</strong></p>
<p dir="ltr">Otras plataformas como Facebook o Instagram están apostando fuertemente por el vídeo y se animan a lanzar sus propias herramientas. Facebook, por su parte, está desarrollando los eventos online de pago y las suscripciones mensuales como forma de monetizar el contenido de sus creadores. Según han contado a <em>Verne</em>, ellos se llevan un 45% de los anuncios <em>in-stream</em> (los anuncios en vídeo) y lo restante es para el creador, mientras que en las colaboraciones entre usuarios y marcas no reciben ningún porcentaje.</p>
<p dir="ltr">Su hermana menor, Instagram, no solo facilita el patrocinio y las colaboraciones con marcas, sino que también ha desarrollado tiendas y próximamente ampliará el <em>Live Shopping</em> —de momento solo disponible en EE.UU— para comprar directamente desde las retransmisiones en directo. Además, desde octubre de 2020, ha puesto a disposición de los usuarios españoles los ‘badges’, unas monedas virtuales que pueden comprar los seguidores para enviárselos a sus influencers favoritos durante los ‘lives’. Sus responsables de comunicación aseguran a <em>Verne</em> que “con estos productos quieren recompensar a los creadores para que puedan seguir compartiendo más contenidos”.</p>
<p dir="ltr">Las redes sociales han visto el potencial de los creadores de contenido y poco a poco van surgiendo nuevas maneras de recuperar monetariamente el trabajo que realizan. Mónica Valderrama, experta en publicidad, cree que el paradigma de los fondos de creadores y herramientas de monetización no es nuevo aunque tengan otros nombres, “a la red social le interesa apoyar a los influencers porque se sustenta de que haya tráfico, y mientras haya usuarios pueden seguir teniendo ingresos de los anunciantes que hay detrás. No hace falta que la publicidad esté en los propios contenidos sino que la plataforma siga siendo popular y genere interés”.</p>]]></content:encoded>
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  <item>
    <title><![CDATA['Land Art': cuando los artistas crean sus obras con la naturaleza]]></title>
    <link><![CDATA[https://verne.elpais.com/verne/2021/02/26/articulo/1614350254_141849.html#?ref=rss&format=simple&link=link]]></link>
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    <dc:creator><![CDATA[Clara González Freyre]]></dc:creator>
    <description><![CDATA[Repasamos algunas de estas obras que no siempre caben en un museo]]></description>
    <pubDate><![CDATA[Sun, 28 Feb 2021 09:53:03 +0100]]></pubDate>
    <category><![CDATA[Arte urbano]]></category>
    <category><![CDATA[Historia]]></category>
    <category><![CDATA[Arte]]></category>
    <category><![CDATA[Cultura]]></category>
    <content:encoded><![CDATA[<p dir="ltr">A finales de los años 60, con el surgimiento de la conciencia ecologista y la fuerte desaprobación de los excesos del capitalismo, nace una serie de piezas artísticas en la que la naturaleza y el paisaje se convierten en lienzo. Hablamos del <em>Land Art,</em> una etiqueta que acoge multitud de manifestaciones, todas ellas con un elemento común: crear arte en la naturaleza y/o con los elementos de la naturaleza que transforman el paisaje.</p>
<p dir="ltr">El resultado son obras híbridas entre la escultura y la arquitectura que tienen un carácter efímero y cuya existencia queda a la merced de la naturaleza que las vio nacer. Y es por este motivo que, en este tipo de manifestaciones, la documentación del proceso es tan importante como el resultado final. Hoy, nos gustaría acercarte a este tipo de obras, tan diversas como interesantes por su originalidad, y por eso te hemos preparado esta selección de artistas cercanos a esta concepción del arte y de la naturaleza:</p>
<p dir="ltr"><strong>Robert Smithson</strong></p>
<p dir="ltr">Considerado por muchos como el padre del <em>Land Art,</em> <a href="https://masdearte.com/especiales/robert-smithson-el-no-emplazamiento-y-la-otra-espiral/">Robert Smithson</a> quiso escapar de la frialdad de muchas obras minimalistas y de las cuatro paredes que conforman el espacio expositivo, el llamado “cubo blanco”. Muerto en un accidente de avión a los 35 años, su corta pero prolífica carrera como artista y teórico nos dejó algunas de las bases más importantes del arte contemporáneo. A él debemos los conceptos de espacio y no-espacio, una diferenciación entre el espacio en el que trabaja (naturaleza) y su parcial representación en las galerías, concepto del que se sirve para tratar temas centrales de su obra, como la dualidad entre orden y caos.</p>
<p dir="ltr">Smithson produjo varias intervenciones en la naturaleza. En este sentido, su obra más conocida es <em>Spiral Jetty,</em> una instalación realizada en el Great Salt Lake del desierto de Utah, en Estados Unidos, constituida con cerca de 6000 toneladas de basalto negro. Con esta pieza, el artista explora los límites en la relación entre el arte y la naturaleza, teniendo en cuenta cómo los agentes climáticos y químicos del agua del lago acabarían afectando a medio-largo plazo la integración de la pieza como parte del ambiente. De hecho, la espiral se sumerge en función del nivel del agua, lo que la relaciona con conceptos como la relación entre espacio y tiempo.</p>
<p dir="ltr"><strong>Richard Long</strong></p>
<p dir="ltr">“Arte hecho a base de pasear por la naturaleza”. Así describe <a href="http://www.richardlong.org/">Richard Long</a> el origen de sus trabajos creativos y, sin quererlo, sienta las bases del <em>Land Art</em> puro y duro. De sus paseos por el sur de Inglaterra, la tierra que le vio nacer, surge su idea de crear esculturas en plena naturaleza sirviéndose de elementos sencillos extraídos del propio paisaje. Para que nos hagamos una idea, una de sus primeras obras, <em><a href="https://masdearte.com/especiales/richard-long-land-art/">A Line Made by Walking</a>,</em> es literalmente una línea creada por las hojas pisadas al pasar por una misma zona y que el artista documenta a través de una fotografía.</p>
<p dir="ltr">Sus paseos por lugares recónditos de todo el mundo también son el germen de <em><a href="https://www.tate.org.uk/art/artworks/long-small-white-pebble-circles-t07160">Small White Pebble Circles</a>,</em> una obra formada por círculos concéntricos construidos a base de piedras recogidas de la naturaleza y trabajadas para conseguir tamaños semejantes. La idea se repite en obras anteriores y posteriores a esta, con tamaños y disposiciones variables, pero son unánimes en el uso de las formas geométricas básicas construidas con piedras. Nadie mejor que el propio Long para acercarnos el por qué de este tipo de piezas: “Se podría decir que mi trabajo es un equilibrio entre los patrones de la naturaleza y el formalismo de ideas abstractas humanas, como líneas y círculos. Aquí es donde mis características humanas se encuentran con las fuerzas y patrones naturales del mundo”.</p>
<p dir="ltr"><strong>Walter de María</strong></p>
<p dir="ltr">En los años 70, aparecen numerosos artistas que rechazan las corrientes de arte tradicional y exploran su potencial creativo a través de nuevos soportes y formatos. <a href="https://masdearte.com/especiales/walter-de-maria-la-tierra-y-el-rayo/">Walter de María</a> tenía todo lo esencial para ser un artista rompedor, aunque en su caso el soporte se convirtió en la propia madre naturaleza. Su material fundamental era la propia tierra, hecho que ya debía tener en mente cuando en 1968 decidió llenar de este material la galería Heiner Friedrich de Munich. Su obra, enmarcada dentro del <em>Land Art,</em> nos habla a voces a través de un uso de los materiales muy limitado.</p>
<p dir="ltr">Pero tal vez la obra más emblemática de este artista es <em>The Lighting Field,</em> una instalación realizada en 1977, en pleno desierto de Nuevo México. La obra, compuesta por 400 postes metálicos de unos 5 metros de altura, necesita de la intervención directa de la naturaleza para poder existir, pues lejos de lo que pueda parecer cuando luce el sol el auténtico espectáculo aparece cuando hay tormenta y se convierte en un campo de rayos. Esta obra, en la que De María nos demuestra el imponente poder de la naturaleza, le permite explorar los límites del arte tal y como lo conocemos a través de una obra literalmente hecha por la naturaleza. “El aislamiento es la esencia del <em>Land Art”</em>, afirmó el artista al ver los relámpagos caer sobre su obra. Y ninguna fotografía hace justicia a la sensación que debe producir contemplar esta pieza en vivo y en directo.</p>
<p dir="ltr"><strong>Christo y Jeanne-Claude</strong></p>
<p dir="ltr">Las obras de <a href="https://www.descubrirelarte.es/2020/06/02/fallece-christo-uno-de-los-grandes-creadores-del-land-art.html">Christo y Jeanne-Claude</a> son de lo más llamativas. Como los artistas que se enmarcan dentro del <em>Land Art,</em> esta pareja creativa destaca por sus instalaciones ambientales, caracterizadas por el uso de telas de grandes dimensiones con las que envuelven paisajes, monumentos, edificios y todo lo que puedas imaginar, como quien al comprar un detalle lo pide para regalo. ¿Por qué? Estas intervenciones son un ejemplo maravilloso de cómo la modificación del paisaje puede alterar completamente la percepción del espectador del mismo. Y no creas que aspiran bajo, que han intervenido espacios tan emblemáticos como el parlamento de Reichstag de Berlín o el Pont Neuf de París. En 2020, Christo, el encargado del diseño de las obras, falleció a los 84 años de edad, 11 años más tarde que su pareja artística. Pero ni su muerte ha frenado su sed creativa: en septiembre de este año <a href="https://christojeanneclaude.net/artworks/arc-de-triomphe-wrapped/">el Arco del Triunfo parisino lucirá una de sus famosas instalaciones</a>.</p>
<p dir="ltr"><strong>Olafur Eliasson</strong></p>
<p dir="ltr">El artista danés-islandes Olafur Eliasson juega con la experiencia del espectador y la coloca como elemento central de su arte. A través de sus instalaciones, llama a la reflexión de algunas de las cuestiones más relevantes de nuestra época, empleando en muchas ocasiones elementos que se encuentran en la naturaleza como el muslo, la luz o los glaciares. En este tipo de manifestaciones, que son muy cercanas a las que comprenden el <em>Land Art,</em> su preocupación por la naturaleza y las amenazas a las que hoy se enfrenta se convierten en el hilo conductor de la obra.</p>
<p dir="ltr">La instalación que hemos elegido, <em><a href="https://olafureliasson.net/archive/artwork/WEK109190/ice-watch">Ice Watch</a>,</em> se llevó a cabo por primera vez en la Plaza del Ayuntamiento de Copenhague en octubre de 2014, coincidiendo con el Quinto informe de Evaluación del IPCC de la ONU sobre el cambio climático. Esta obra, que después pasó por otras dos ciudades europeas, estaba conformada por 12 grandes bloques de hielo extraídos de un fiordo en Groenlandia colocados en forma de reloj en un lugar destacado de la ciudad en cuestión. ¿El objetivo? Tan sencillo como evidente: abrir los ojos a las personas que interactúan con la obra sobre la realidad del derretimiento del hielo del ártico. De la comparación de esta obra con los imponentes paisajes de <em>icebergs</em> pintados por <a href="https://www.museothyssen.org/coleccion/artistas/church-frederic-edwin">Frederic Edwin Church</a> apenas un siglo antes, se extrae la enseñanza de lo muchísimo que <a href="https://www.bbc.com/culture/article/20200528-the-climate-change-clues-hidden-in-art-history">ha cambiado nuestra relación con la naturaleza</a>.</p>]]></content:encoded>
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  <item>
    <title><![CDATA[Los doctores de árboles: cómo se cuida y recupera un árbol enfermo]]></title>
    <link><![CDATA[https://verne.elpais.com/verne/2021/02/26/articulo/1614347466_281897.html#?ref=rss&format=simple&link=link]]></link>
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    <dc:creator><![CDATA[Aina S. Erice]]></dc:creator>
    <description><![CDATA[Los arboristas o arboricultores intervienen cuando el arbolado ha sufrido daños de algún tipo, como durante los temporales]]></description>
    <pubDate><![CDATA[Sat, 27 Feb 2021 09:35:19 +0100]]></pubDate>
    <category><![CDATA[Árboles]]></category>
    <category><![CDATA[Botánica]]></category>
    <category><![CDATA[Flora]]></category>
    <category><![CDATA[Especies]]></category>
    <category><![CDATA[Medio ambiente]]></category>
    <category><![CDATA[Ciencias naturales]]></category>
    <category><![CDATA[Ciencia]]></category>
    <content:encoded><![CDATA[<p>La escena del suceso está acordonada con cintas de plástico amarillas, impidiendo que los paseantes nos acerquemos a curiosear. De pie junto a la víctima, dos hombres uniformados conversan en voz baja, levantan la mirada hacia arriba, evalúan la situación con atención. ¿Será un incidente aislado, o existe el riesgo de que se repita?</p>
<p>Estamos en Tokio, y la víctima en cuestión es una rama rota de diámetro respetable, quizás de un fresno japonés. Unos días más tarde, espiamos a otras dos personas de uniforme en un parque de Kioto dando vueltas alrededor de un pino, contemplándolo desde todos los ángulos mientras una de ellas toma copiosas anotaciones en un cuaderno. Los reconozco al instante, aunque no es hasta más tarde que descubro cómo definen su profesión: <em>tree doctors,</em> "doctores de árboles".</p>
<p>No es esta una rareza nipona ni mucho menos: durante los últimos decenios se ha consolidado una figura profesional capaz de gestionar, diagnosticar y dictar tratamientos adecuados para los árboles que nos rodean. En castellano esta disciplina suele llamarse arboricultura (y de ahí el nombre de la AEA, la Asociación Española de Arboricultura), y arboristas o arboricultores son quienes a ella se dedican. Su intervención y asesoramiento experto se agradecen especialmente cuando el arbolado (por ejemplo, el urbano) ha sufrido daños de algún tipo, ya sea debido a un evento climático extremo —tifones, tormentas de nieve, sequías, etc.—, o a encuentros desafortunados provocados por la acción humana. No importa mucho quién tiene la culpa: para el árbol, una rama rota es una rama rota.</p>
<p>Por suerte, las plantas se enfrentan a este tipo de problemas desde hace millones de años y la arquitectura vegetal está preparada para resolverlos… Pero siempre conviene saber cómo echarles una mano.</p>
<p><strong>Doctor, ¿qué le pasa a mi árbol?</strong></p>
<p>A grandes pinceladas, los árboles se enfrentan a dos tipos principales de problemas: mecánicos (como la rotura de una rama por un vendaval), y biológicos (como una infección de cochinilla silvestre). Claro que estos pueden —y suelen— combinarse: árboles con heridas mal cicatrizadas, con raíces maltratadas, o debilitados por la sequía o la falta de nutrientes, son mucho más vulnerables ante cualquier infección… Y, por desgracia, esta descripción le sienta como anillo al dedo a buena parte del arbolado urbano.</p>
<p>Cierto: lo que calificaríamos como catástrofe en términos humanos a menudo no es más que un inconveniente, o una inversión fallida en términos vegetales. Pues las plantas son seres modulares, y ello implica que los planos secretos para reconstruir un nuevo vegetal desde cero están codificados en prácticamente todas las células de la planta (de ahí que replantearse clonar los árboles monumentales de Madrid no sea solo factible, sino relativamente fácil si lo comparamos con la clonación animal). Si se te muere una rama, quizás la yema durmiente más cercana se despabile y "sustituya" a la anterior; en el peor de los casos, si cortas al ras un árbol y dejas intacto sus sistema de raíces, es probable que vuelva a rebrotar (aunque no todos son capaces de hacerlo).</p>
<p>Los árboles pierden ramas constantemente; algunas especies incluso se desprenden de su madera muerta, en algo parecido a una "autopoda". Tampoco es raro ver árboles en el campo víctimas de alguna infección que ha carcomido su madera interna (su memoria de árbol), dejándolos vivos pero con el tronco hueco. En términos ecológicos, estos ejemplares pueden ser una bendición para los entornos donde viven, sirviendo de cobijo y/o de alimento a criaturas que, de otro modo, podrían extinguirse. (Otra cosa es hablar de plagas forestales, que pueden provocar graves desequilibrios en un ecosistema.)</p>
<p>Sin embargo, que un árbol se "autopode" en un bosque nos da igual; que lo haga encima de donde has aparcado el coche (o encima de ti), no. A nosotros nos preocupa sobre todo la salud de los árboles que viven en los entornos que gestionamos: el mundo urbano, el mundo agrícola, el mundo forestal. Cada uno de estos se interesa por aspectos distintos del árbol y —como me cuenta Marc Castilla, de la <a href="https://arbrebalear.es/">Associació Balear de l’Arbre</a>— los criterios para tratar a cada ejemplar dependen del propósito que se tenga en mente. Una actuación recomendable en un entorno agrícola puede convertirse en un despropósito si la aplicamos en un parque urbano, simplemente porque sí.</p>
<p>Por eso se requiere la mirada entrenada del profesional, que sabe evaluar el estado de salud del arbolado, con instrumentos para cuantificarlo, y con conocimiento para tomar decisiones al respecto en caso de que su salud no sea buena: ¿representa un riesgo?, ¿es un riesgo asumible?, ¿podemos minimizarlo de alguna forma?</p>
<p><strong>Doctor, ¿se pondrá bueno mi árbol?</strong></p>
<p>Cuando te enfrentas a una rotura mecánica (por ejemplo, una rama tronchada), las opciones son limitadas; arreglarla con un poco de pegamento y una venda no va a funcionar, pero puedes intentar dejarle la herida lo más limpia posible, y evitar que se infecte, para que el árbol forme una cicatriz limpia y sana. Por desgracia, muchas veces no solo fracasamos en esta tarea, sino que incluso propagamos la enfermedad al realizar podas sin haber desinfectado las herramientas antes; así lo comenta Luís Núñez, ingeniero forestal que se ocupa de sanidad vegetal, y buen conocedor de los estragos que pueden causar microbios, hongos o insectos en los árboles.</p>
<p>Hay infecciones y plagas para las que tenemos tratamientos, más o menos efectivos (p. ej. contra la procesionaria del pino, o el picudo rojo de las palmeras); otras veces nos enfrentamos a enfermedades para las que, a día de hoy, no tenemos cura, y que en algunos casos se han convertido en verdaderas pandemias vegetales. Quizás en Europa el caso más paradigmático sea el de la grafiosis de los <a href="https://imaginandovegetales.wordpress.com/2020/08/17/ulmus-spp/">olmos</a>, pero no es el único (la historia del chancro de los castaños americanos es igualmente dramática).</p>
<p>Pero imaginemos que ha habido suerte: el árbol no está tocado de muerte, y técnicamente podría rehabilitarse. La pregunta es: ¿a qué precio?</p>
<p><strong>"Lo salvo, no lo salvo, lo salvo, no lo salvo…"</strong></p>
<p>Hay motivos justificados para abatir un árbol. Si la especie no se escogió con cuidado, si ha sufrido daños repetidos que han comprometido su integridad estructural convirtiéndolo en un peligro potencial para los seres a su alrededor, quizás la recuperación sea imposible, o desorbitadamente cara. Realizar las podas adecuadas, airear y descompactar el suelo, apuntalar ramas… cualquier medida de rehabilitación arbórea tiene un coste. Sin embargo, talar, retirar y reemplazar un árbol tampoco es gratis, y resulta curioso ver cómo los esfuerzos que estamos dispuestos a hacer para salvar a un árbol varían según el lugar que consideremos.</p>
<p>"Aquí, el árbol molesta", cuenta Núñez; para según quién, cualquier excusa es buena para eliminar a estos ciudadanos incómodos que ensucian y atraen gorriones que lo dejan todo perdido. En España, cada administración local gestiona su propio patrimonio arbóreo, y no hay muchas que hayan asistido a cursos de cariño hacia los árboles; no todas encargan su cuidado a técnicos cualificados. Invertir en árboles saludables requiere paciencia, saber trascender la inmediatez y pensar a largo plazo, a veinte, treinta, cuarenta años vista; y requiere respeto y reconocimiento hacia el sector profesional que lo hace posible.</p>
<p>Al fin y al cabo, "¿qué valor tiene un árbol?", reflexiona el arborista Toni Calafell. Si los concebimos como mobiliario bonito que adorne la ciudad, y por uno u otro motivo dejan de ajustarse a nuestro modelo de perfección estética y quedan feos, ¿significa eso que deben talarse, que no tienen nada que aportar al entorno? (Ah, dichosos cánones de perfección estética…) "Son uno de los pilares de la vida, pero no los cuidamos como tales" lamenta Calafell. Si se trata de árboles ancianos y singulares, de los que podrían participar en el concurso de Árbol del Año, quizás se invierta más en rehabilitarlos y protegerlos. Pero si descuidamos la atención hacia los árboles jóvenes y adultos de nuestro arbolado, cuando los venerables ancianos vayan desapareciendo, ¿quién los sustituirá?</p>
<p>Las estampas invernales del jardín japonés de Kenrokuen, en la ciudad japonesa de Kanazawa, famosas por <a href="https://elpais.com/icon-design/arquitectura/2021-01-14/la-tecnica-japonesa-que-podria-haber-evitado-los-efectos-devastadores-de-la-gran-nevada-sobre-los-arboles-de-madrid.html">las técnicas de <em>yukitsuri</em></a> (implementadas para proteger al arbolado de los estragos de la nieve); sin embargo, no son las únicas muestras niponas de cuidado arbóreo ni mucho menos. En ningún otro lugar he visto tantos árboles primorosamente apuntalados, sostenidos con cables, protegidos con mallas; en jardines o parques públicos se pueden ver árboles cuyas ramas llevan muletas de soporte que anticipan y previenen caídas y roturas en caso de peso excesivo. Será costoso o barato, pero es un precio que están dispuestos a pagar por sus árboles.</p>
<p>E invertir en árboles, que tantas dádivas nos regalan —entre ellas oxígeno, que no es poca cosa—, es una apuesta de futuro segura.</p>]]></content:encoded>
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  </item>
  <item>
    <title><![CDATA[25 años cazando Pokémon: diez jugadores comparten sus recuerdos sobre la saga]]></title>
    <link><![CDATA[https://verne.elpais.com/verne/2021/02/25/articulo/1614240615_789081.html#?ref=rss&format=simple&link=link]]></link>
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    <dc:creator><![CDATA[Deborah López Rivas]]></dc:creator>
    <description><![CDATA[Entre todos componen una biografía emocional del juego]]></description>
    <pubDate><![CDATA[Fri, 26 Feb 2021 09:04:04 +0100]]></pubDate>
    <category><![CDATA[Pokémon]]></category>
    <category><![CDATA[Videojuegos]]></category>
    <category><![CDATA[Ocio]]></category>
    <category><![CDATA[Informática]]></category>
    <category><![CDATA[Estilo vida]]></category>
    <category><![CDATA[Industria]]></category>
    <content:encoded><![CDATA[<p>El 27 de febrero de 1996, hace ahora 25 años, Nintendo puso la primera piedra de la saga <a href="https://www.pokemon.com/es/">Pokémon</a> con el lanzamiento al mercado japonés de los primeros videojuegos para Game Boy. Su origen se encuentra en <a href="https://es.gizmodo.com/el-verdadero-origen-de-la-palabra-pokemon-no-es-el-qu-1783372294">la idea de Satoshi Tajiri</a>, diseñador principal, de llevar a las consolas su pasatiempo infantil favorito, la recolección de insectos. De forma casi instantánea, millones de personas se pusieron manos a la obra para atrapar y entrenar a 151 criaturas, y luego empezaron a competir contra otros entrenadores. Las primeras ediciones del videojuego (Verde, Rojo, Azul y Amarillo) sentaron las bases de un fenómeno que ha sabido evolucionar hasta convertirse en la propiedad intelectual de entretenimiento <a href="https://www.elperiodico.com/es/ocio-y-cultura/20190511/pokemon-historia-7444812">con mayor facturación de la historia</a>.</p>
<p>"La licencia Pokémon ha sabido adaptarse a varias generaciones; independientemente de su cultura o género", explica <a href="https://www.linkedin.com/in/sergiocgonzalez/">Sergio Carlos González</a> a <em>Verne</em>. El autor de <a href="https://dolmeneditorial.com/tienda/pokemon-historia-y-evolucion-de-un-fenomeno/"><em>Pokémon: historia y evolución de un fenómeno</em></a> y director del podcast sobre Pokémon <a href="https://twitter.com/ConexionTrigal"><em>Conexión Trigal</em></a>, cree que el estudio Game Freak ha sabido adaptarse a las limitaciones técnicas de cada plataforma y sacarles el máximo partido. Para lograrlo, cada consola portátil de Nintendo ha contado con su propia generación de Pokémon.</p>
<p>Pero, para González, eso no hubiese sido suficiente: también han sido necesarias "nuevas mecánicas, pequeños cambios estructurales, tratar de entender cómo encandilar a nuevos tipos de público". De esta manera, en cada generación se ha producido un "reinicio" de la saga, algo fundamental para llegar a nuevos jugadores sin perder a los fieles. "Aplicar cambios poco a poco, modificaciones en dosis pequeñas, ha permitido que las transiciones sean dulces y la maduración de la serie haya sido a fuego lento", exponía Sergio.</p>
<p>González también ha acuñado el término "lenguaje Pokémon" para intentar dar respuesta al porqué de su popularidad a lo largo de tantos años: "Lo más difícil no es llegar al pico, tocar el cielo y ser el referente de decenas millones de personas, sino mantenerse fresco". Para ello, algunas de las claves, según el periodista, han sido el intercambio de criaturas, mantener a los jugadores conectados los unos con los otros, la sensación de progreso constante y, especialmente, convertir a estos seres en los protagonistas del viaje. "Ese viaje, siempre único y diferente para cada partida, es lo que ha terminado siendo clave con el paso de los años y lo que ha definido su influencia", admitía Sergio.</p>
<p>Para conocer la huella de Pokémon en diversas generaciones, hemos preguntado a distintos jugadores sobre sus recuerdos y sobre sus experiencias vinculadas a la saga:</p>
<ul class="en_contenido"><li><a href="https://twitter.com/DayoScript">DayoScript</a> (youtuber): "El lanzamiento de Pokémon me pilló de niño, y recuerdo ver estas criaturas tan extrañas en los anuncios y pensar en cómo hablarían. Geodude, por ejemplo, creía que tendría voz de mujer y gritaría con mucho ímpetu. En aquella época, el anime no estaba tan extendido en España. Pero en casa de mis abuelos captaban un canal alemán donde ponían <em>One Piece</em>, <em>Digimon</em>, <em>Pokémon</em>, etcétera. Así que empecé a poner motes en alemán a los Pokémon. O al menos, nombres que sonaban a alemán. Con la evolución de la saga siento que sale mi lado más <em>boomer</em>. El juego quiere ser accesible y llegar a más gente y la idea está bien, pero entonces pienso '¡¿Cómo que hay alguien en medio de la cueva para curar a tu equipo?! ¡Qué desfachatez! A estos niños los tienen entre algodones'. Es un choque generacional".</li><li><a href="https://twitter.com/NoayaGG">Noa GG</a> (creadora de contenido): "Con las primeras ediciones, recuerdo que todavía no leía especialmente bien, y cosas como Pidgey las pronunciaba 'Pízjei'. Y lo más curioso que 'pude hacer' en un videojuego de Pokémon, aunque suene extraño, fue cargármelo. No sé cómo demonios pasó, pero de alguna manera se <em>glitcheó</em> por completo y todas las formas del mapa se distorsionaban: lo que tenía que ser la pared de una casa, podía transformarse tranquilamente en un pedazo de árbol, o en un trozo de césped".</li><li><a href="https://www.linkedin.com/in/luc%C3%ADa-herrero-l%C3%B3pez-9100a8139/">Lucía Herrero</a> (comunicadora y creadora de contenidos): "Todos los años que había edición nueva me la regalaban por mi cumpleaños. Incluso <em>Pokémon Espada</em> me lo regaló mi madre cuando salió, ya como tradición en mi familia. Aunque tengo la impresión de que las últimas entregas han perdido un poco la esencia. Se ve que han intentado renovar añadiendo cosas nuevas pero que se ven totalmente vacías y sin el valor añadido que sí tenían los primeros juegos".</li><li><a href="https://twitter.com/LoveMeerkat">Juan Tomás Salas</a> (periodista y comunicador): "Recuerdo haber ido con mi madre a una tienda de electrónica de barrio a por mi regalo de cumpleaños y salir de allí con una GameBoy Color verde y <em>Pokémon Rojo</em>. También recuerdo estar junto a otros compis del colegio jugando a <em>Pokémon Amarillo</em> en el recreo del comedor, calentando las pilas en el radiador para exprimirlas al máximo y tener unos minutos más de juego".</li><li><a href="https://twitter.com/MartaCR18">MartaCR</a> (ilustradora y artista de cómics): "Los juegos que solía jugar eran de plataformas y puzles. No tenía ni idea de que existían los RPG con una trama y para mí Pokémon fue un descubrimiento. El juego entero en sí fue fascinante y me encantó. Ahora que ya soy adulta (y perro viejo), el juego se me hace fácil y llega a aburrirme... Pero hace poco subí al Pokémon Arceus a nivel 100 para regalárselo a mi primo pequeño para que pudiese jugar con sus amigos en el colegio".</li><li><a href="https://twitter.com/Geloniano">Geloniano</a> (redactor): "Tuve la suerte de encontrar el cartucho de <em>Pokémon Rojo</em> a la venta en Tenerife días antes de la fecha oficial de lanzamiento, por lo que al llegar a clase, ya en mi ciudad natal, la novedad me ayudó a entablar amistad con mis compañeros".</li><li><a href="https://www.linkedin.com/in/cristina-coll-fern%C3%A1ndez-01198846/">Cristina Coll</a> (diseñadora web y periodista): "Estos juegos me han acompañado desde que era pequeña. Es una saga que ha crecido conmigo. Si pienso en los primeros videojuegos, recuerdo comentarlos en el colegio, darnos trucos para avanzar, compartir teorías (el camión del puerto, MissingNo, Mew, clonar Pokémon...), etcétera. Fue una experiencia colectiva".</li><li><a href="https://www.linkedin.com/in/irina-moreno-mart%C3%ADnez-688286b9/">Ina Ayanami</a> (<em>community manager</em> en <a href="https://badlandpublishing.com/">Badland Publishing</a>): "En cuanto lo vi supe al instante que necesitaba ese juego con todas mis fuerzas. Todavía conservo mis tazos. Recuerdo perfectamente cuando, sin quererlo, me salí del S.S. Anne y el barco se fue. Como el hombre que esperaba en el muelle te decía que 'El S.S. Anne visita la ciudad cada año', esperé un año en la vida real a que volviera el barco. Evidentemente no volvió y tuve que reiniciar la partida"</li><li><a href="https://www.linkedin.com/in/alejandro-borreguero-177329a8/?originalSubdomain=es">Alex Borreguero</a> (diseñador de experiencias de usuario y gamificación y desarrollador de videojuegos): "Creo que los juegos han optado por una evolución que ha ido subsanando ciertos aspectos que hacían la experiencia más tediosa, simplificando elementos como el aprendizaje de movimientos, lo que, para los fans más antiguos, ha supuesto un descenso en la dificultad del juego. El carrusel de emociones por el que te llevan los juegos se ha ido acotando hacia ofrecer una experiencia más inofensiva, alegre, jovial e infantil. Sin embargo, han logrado mantener un espíritu: el de la aventura, la ilusión y la amistad".</li><li><a href="https://twitter.com/emma_pache">Emmapache</a>: "La trama ha madurado, el juego se está adaptando a nuevas generaciones donde los malos tratan temas más políticos. Me parece una joya que aún falta pulir un poco, pero creo que es un cambio necesario, como ha pasado en <em>The Legend of Zelda. Breath of the Wild</em>. Tengo a toda mi familia enganchada a <em>Pokémon Go</em>. Junto a mi madre, de 76 años, y mis hermanos, de más de 50, tenemos un grupo llamado 'Pokefamilia' donde nos dedicamos a prepararnos para incursiones, eventos y festivales. Pokémon nos une a pesar de que algunos familiares están a más de 600 kilómetros".</li></ul>]]></content:encoded>
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  </item>
  <item>
    <title><![CDATA["El trezoro de la lingua djudeo-espanyola": qué es el ladino y por qué se parece tanto al español]]></title>
    <link><![CDATA[https://verne.elpais.com/verne/2021/02/23/articulo/1614078431_361081.html#?ref=rss&format=simple&link=link]]></link>
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    <dc:creator><![CDATA[Verne]]></dc:creator>
    <description><![CDATA[Nos lo explica una poeta que escribe en la lengua sefardí]]></description>
    <pubDate><![CDATA[Wed, 24 Feb 2021 10:52:35 +0100]]></pubDate>
    <category><![CDATA[Sefardí]]></category>
    <category><![CDATA[Judios sefardíes]]></category>
    <category><![CDATA[Judíos]]></category>
    <category><![CDATA[Idiomas]]></category>
    <category><![CDATA[Lengua]]></category>
    <category><![CDATA[Historia]]></category>
    <category><![CDATA[Cultura]]></category>
    <category><![CDATA[Sociedad]]></category>
    <content:encoded><![CDATA[<p dir="ltr"><em>"Keridos amigos i amigas de la Komunidad Sefaradí. Para mi es una grande onor i un privilejio de poder adresarme a vozotros en una data tan importante komo la de oy. Devesh de saver ke muestra ambashada es la suya i estamos a sus dispozisión para lo ke tienen menester”.</em></p>
<p dir="ltr">La Embajada española en Turquía compartió este mensaje el 21 de febrero en Twitter, alcanzando una repercusión insospechada. Algunos usuarios de la red social preguntaban en qué idioma estaba escrito el mensaje. Otros preguntaban si había algún tipo de error en la redacción. Por último, había quienes ofrecían la respuesta correcta: el mensaje estaba escrito en ladino.</p>
<p dir="ltr">Efectivamente, el mensaje se publicó con motivo del Día del Ladino en Turquía. Esta conmemoración carece de una fecha fija en el mundo, de modo que cada ciudad lo celebra cuando estima conveniente. Pero, en todos los lugares, el objetivo es el mismo: organizar actividades que sirvan para preservar la lengua ladina, sefardí o judeo-española. O, como la llamamos los sefardíes, “muestra lingua”. Me presento: soy sefardí, originaria de familia materna de la isla de Rodas, en Grecia.</p>
<p dir="ltr"><em>Agora devemos sentir las palavras kon atansión, dunke no es kolay</em> [fácil]<em>, para uno ke prinsipia</em> [empieza] <em>a meldar [leer] en estas palavras de muestra lingua, la djudeo-espanyola o djudezmo.</em></p>
<p dir="ltr">Como podéis ver, <em>muestra lingua</em> suena a español antiguo, es rica en arcaísmos y posee un acento muy bonito y musical. La explicación es que su base quedó fijada en el castellano y el hebreo que se hablaban en el momento de la expulsión de los judíos españoles en 1492. Pero esto tampoco significa que haya permanecido inalterada, ya que se ha ido enriqueciendo con las distintas fuentes lingüísticas de los países donde se fueron asentando los judíos expulsados, desde Viena al norte de África.</p>
<p dir="ltr"><em>Munchas presonas de oy día la avlamos por amor a muestra tradisión o por las palavras ke sintimos de los nonos i nonas</em> [abuelos y abuelas]<em>, se dizi ke semos más de 150.000 en el mundo por entero ke avlamos en djudeo-espanyol, la amor por las kostumvres, no son trokadas, ma sí yevadas komo un valutozo trezoro, injunto a la poesía, las dichas i los refranes i las rechetas de kuzina, ke son orijinarias de España, de Turquía, de Grecia i de kada país i país en los kualos se fueron a morar los djudiós.</em></p>
<p dir="ltr">El nombre de ladino viene del término “ladinar”, que era la expresión usada para referirse a la traducción de los textos sagrados del hebreo al español antiguo. Pero, como decía, <em>muestra lingua</em> también recibía otros nombres. El de “judeo-español”, por lo explicado hasta ahora, seguramente necesite menos explicación. El de sefardí se debe a que Sefarad es el nombre con el que el Antiguo Testamento se refiere a España. Y los sefardíes que habitaban en las juderías o aljamas en la España de las Tres Culturas también lo llamaban <em>espanyolit, djudezmo</em> o, directamente, español.</p>
<p dir="ltr"><em>En el Imperio Otomano mos arresivieron kon los brazos aviertos, i ansí nasieron Komunidades de ancha importansia ke amuchiguaron</em> [crecieron] <em>kon los tiempos en los países ke arrodeavan el Mediterráneo. Topamos ayí muevos lavoros</em> [trabajos]<em>, las djentes se izieron de amistad, i ansí mozós les trushimos rechetas i kantes de la España, i eyos mos amostraron i mos ambezamos</em> [aprendimos] <em>kantes i rechetas de kuzina turkas, muy rikas i savuridas. Los kantes son la djoya de muestro riko patrimonio kultural.</em></p>
<p dir="ltr">Antiguamente existían varias publicaciones en judeo-español en sitios tan dispares como Turquía, Grecia, Bulgaria o Bélgica, aunque el único periódico que se edita ahora mismo en judeo-español es <em>El amaneser</em>, en Turquía. Además, existen otras publicaciones <em>online</em>, como <em>Aki Yerushalayim,</em> que se edita en Israel, o <em>Erensia sefardí,</em> en Estados Unidos. La principal institución para la preservación de la lengua judeo-española es la Akademia Nasionala del Ladino en Israel, que tiene el proyecto de contar con una sede en España con el apoyo de la Real Academia de la Lengua Española. Y también se enseña el judeo-español en cuatro universidades de Israel, en una en París, en una en Turquía, y en grupos de estudio en Estados Unidos, Argentina y Francia.</p>
<p dir="ltr"><em>La difuzión de la lingua es un lavoro del día en día kon el buto de dar konosensia la rika kultura i por ser aínda espanyola, ay el menester de konoser las literaturas (kuentesikos, dichas, refranes i poesía) y los kantes de ermozas melodías, los sefardim guadrimos los romanses espanyoles. Las presonas ke sintieron avlar sovre las yaves de las moradas de Sefarad, les kero adjustar ke la mijor yave es el trezoro de la lingua djudeo-espanyola ke bive en kada korasón sefardí, es ansí ke en las nochadas sentimos los sonos de unas palavras ke kedaron en la memoria de Sefarad, “muestra lingua”, esa, es la vedradera yave.</em></p>
<p dir="ltr">Quien quiera aprender más sobre cultura judeo-española dispone de bastantes recursos. Por ejemplo, hay grupos que se comunican en esta lengua por internet, como “<em>Ladinokomunitá</em>”, con más de 800 miembros de distintos países, además de otras páginas web como <a href="http://www.sfarad.es/">Sfarad.es</a> y <a href="http://sefardiweb.com/">sefardiweb</a>. Además, contamos con la Red de Juderías de España Caminos de Sefarad, a la que pertenecen las ciudades que tenían población judía. <em>Y también vos azemos musafires</em> [invitados] <em>para sentirmos en la Radio Exterior de España, en muestro programa “Emisión Sefarad” (domingos 23:30 hs.) y los sábados en Radio 5, Luz de Sefarad a las 16:35 hs. Los dos kon kultura sefardí en munchos temas.</em></p>
<p>Estos programas los presento con Matilda Gini Barnatán, mi madre, maestra en el tema sefardí y poeta. Como este artículo pretende dar a conocer la lengua judeo-española, y también celebrarla, os dejo con una de sus obras:</p>
<p dir="ltr"><em>Djudiós de Sefarad</em></p>
<p dir="ltr"><em>Semos djudiós de Sefarad</em></p>
<p dir="ltr"><em>La ke ulvidó a sus ijos</em></p>
<p dir="ltr"><em>I malgrado el ulvido</em></p>
<p dir="ltr"><em>Yiné kedó el rekuedro:</em></p>
<p><em><br /></em></p>
<p dir="ltr"><em>Ansia, memoria i manadero.</em></p>
<p dir="ltr"><em>Semos los ijos de la lingua.</em></p>
<p dir="ltr"><em>Karesiamos los kantes</em></p>
<p dir="ltr"><em>Ke kantaron los muestros.</em></p>
<p><em><br /></em></p>
<p dir="ltr"><em>Los guadramos aínda</em></p>
<p dir="ltr"><em>En memoria i esfuenyo.</em></p>
<p dir="ltr"><em>Muestros viejos ermanos</em></p>
<p dir="ltr"><em>Mos miran kon ojos sekos.</em></p>
<p><em><br /></em></p>
<p dir="ltr"><em>¿Ke saben de las ansias de</em></p>
<p dir="ltr"><em>Solombras i de arrondjados</em></p>
<p dir="ltr"><em>Mansevos i aedados?.Aboltimos por eyos</em></p>
<p dir="ltr"><em>Batiendo el korasón, meldando</em></p>
<p><em><br /></em></p>
<p dir="ltr"><em>En las sivdades viejas</em></p>
<p dir="ltr"><em>Un pasuk en ivrit.</em></p>
<p dir="ltr"><em>Un nombre en la kaleja…</em></p>
<p dir="ltr"><em>Semos djudiós de Sefarad</em></p>
<p><em><br /></em></p>
<p dir="ltr"><em>I Travimos sus ansias</em></p>
<p dir="ltr"><em>Semos komo la nave dispartida</em></p>
<p dir="ltr"><em>Ke keda sin arrivar al puerto,</em></p>
<p dir="ltr"><em>Solika, en medio de las aguas…</em></p>
<p dir="ltr">(Matilda Gini Barnatán)</p>
<p dir="ltr">Confío en que este artículo os haya servido para conocer mejor la herencia sefardí, una cultura que legó muchos saberes a la España de la época. <em>Para despedirmos kon buenos dezeos dizimos: ¡Kaminos de leche i miel!</em></p>
<p class="autor_cita" dir="ltr">* Viviana Rajel Barnatán Gini es licenciada en Arte Dramático, compositora, kantadera y poeta.</p>]]></content:encoded>
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  </item>
  <item>
    <title><![CDATA[Los chistes han muerto, larga vida al meme]]></title>
    <link><![CDATA[https://verne.elpais.com/verne/2021/02/12/articulo/1613146356_847244.html#?ref=rss&format=simple&link=link]]></link>
    <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://verne.elpais.com/verne/2021/02/12/articulo/1613146356_847244.html#?ref=rss&format=simple&link=guid]]></guid>
    <dc:creator><![CDATA[Jaime Rubio Hancock]]></dc:creator>
    <description><![CDATA[Ya no nos contamos tantos chistes, pero nos enviamos tuits y vídeos por WhatsApp]]></description>
    <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Feb 2021 08:37:34 +0100]]></pubDate>
    <category><![CDATA[Arturo Valls]]></category>
    <category><![CDATA[Karlos Arguiñano]]></category>
    <category><![CDATA[Memes]]></category>
    <category><![CDATA[Humor]]></category>
    <category><![CDATA[Historia]]></category>
    <category><![CDATA[Cultura]]></category>
    <content:encoded><![CDATA[<p dir="ltr">-Esto es un tío que va al médico…</p>
<p dir="ltr">-El marido que le dice a su mujer…</p>
<p dir="ltr">-Mamá, mamá, en el cole me llaman…</p>
<p dir="ltr">Estos <a href="https://verne.elpais.com/especial/chistes-malos/">arranques de chistes</a> suenan antiguos, como si este artículo, más que de humor, tratara de arqueología y de historia. Y algo de eso hay porque contar chistes es algo cada vez más olvidado (y no solo por la pandemia). Los chistes clásicos, esas cápsulas de humor anónimas que circulaban, sobre todo, de forma oral, son cada vez menos populares y están dejando paso a los memes desde hace años. Ya no contamos chistes, sino que enviamos vídeos, pantallazos de tuits y otras publicaciones por WhatsApp. Incluso cuando estamos con alguien es muy probable que le enviemos lo último que nos ha llegado o, peor, se lo enseñemos, mostrándole nuestro móvil.</p>
<p dir="ltr">La cómica y guionista Pilar de Francisco cree que mientras Karlos Arguiñano y Arturo Valls sigan en televisión, el chiste nunca morirá del todo. A pesar de la labor de estos dos gigantes del humor (dicho sea sin ninguna ironía), De Francisco coincide en que el panorama ha cambiado en los últimos años: antes estas gracietas las contaba uno, "el gracioso del grupo. Pero ahora todo el mundo participa y reenvía a los grupos de WhatsApp” tanto memes como chistes convencionales, solo que adaptados a un formato más visual.</p>
<p dir="ltr">Pasa en grupos, bares y tambien institutos. Aún no hay estudios (al menos, no los hemos encontrado después de preguntar en un par de universidades), pero sí hemos realizado una pequeñísima e informalísima encuesta gracias a Pedro Pérez, profesor del IES Antonio Machado (Alcalá de Henares), que preguntó por nosotros a unos cuantos alumnos de segundo de bachillerato durante el recreo. No solo se pasan memes, sino que consideran que “los chistes están pasados de moda”. Pero es que, de hecho, los chistes sonaban anticuados ya en 2005, antes de que los memes tuvieran la difusión actual: <a href="https://www.nytimes.com/2005/05/22/fashion/sundaystyles/seriously-the-joke-is-dead.html">un artículo de <em>The New York Times</em></a> los daba por muertos entonces, desplazados por el humor observacional.</p>
<p dir="ltr">¿Pero cómo puede estar desapareciendo una forma tan popular de humor que, como explicábamos en este artículo, <a href="https://verne.elpais.com/verne/2016/06/02/articulo/1464861930_958076.html">apenas ha cambiado desde la época del Imperio Romano</a> y de la que hay <a href="https://www.reuters.com/article/us-joke-odd/worlds-oldest-joke-traced-back-to-1900-bc-idUSKUA14785120080801">ejemplos en Sumeria, de en torno al año 1900 a. C.</a>? La respuesta es que, más que desapareciendo, el chiste está evolucionando y adaptándose, más o menos como ha hecho siempre, y no hay tanta diferencia con los memes, a pesar de lo que pueda parecer en un primer momento.</p>
<p dir="ltr"><strong>Planteamiento y remate</strong></p>
<p dir="ltr">Los chistes suelen ser historias breves y su forma clásica se divide en dos partes: un planteamiento y un clímax en forma de <em>punch line</em> o remate, que Jim Holt describe en su libro <em><a href="https://www.goodreads.com/book/show/3360940-stop-me-if-you-ve-heard-this">Stop Me If You’ve Heard This</a>,</em> como “una pequeña explosión verbal provocada por un cambio súbito en el significado”.</p>
<p dir="ltr">Esta estructura la encontramos en gran parte del material que nos llega a los grupos de WhatsApp y es especialmente evidente en los tuits. Para la cómica y guionista Paula Púa, los tuits “son los nuevos chistes cortos”. Los compara con los <em>one-liners,</em> chistes breves que se pueden escribir en una línea, como los que cuentan humoristas como Steven Wright, Demetri Martin y, en España, Luis Álvaro. En conversación telefónica pone como ejemplo este tuit, que es perfectamente comparable a un chiste clásico de médicos:</p>
<p dir="ltr">Pilar De Francisco recuerda que, además, en redes y en grupos, esta estructura de planteamiento y remate también se puede apreciar en forma de diálogos entre distintos usuarios, como cuando se contesta a alguien usando, por ejemplo, gifs de Belén Esteban o pantallazos de los vídeos de Pantomima Full. Cuando alguien responde así al titular de un periódico o a las declaraciones de un político, “en realidad, lo que hace es construir un chiste”. Las declaraciones funcionan como planteamiento, aunque sea involuntario, y el gif o el pantallazo es un remate. Es una estructura comparable a la que podría darse en una conversación privada con una respuesta humorística o incluso en la actuación de un dúo cómico.</p>
<p dir="ltr">Otro rasgo en común entre los memes y el chiste clásico es la oralidad, aunque de entrada no lo parezca: redes sociales y aplicaciones de mensajería son un entorno a medio camino entre los ámbitos formales del lenguaje escrito y los más informales de la oralidad. Lo resumía Delia Rodríguez en <a href="http://www.delia2d.com/memecracia/"><em>Memecracia: los virales que nos gobiernan</em></a>: “Con la nueva cultura digital estamos viviendo una vuelta a lo oral después de quinientos años de dominio de lo escrito, marcados por la invención de la imprenta, el denominado Paréntesis Gutenberg”.</p>
<p dir="ltr">No hay tanta diferencia entre contar un chiste en un bar y reenviarlo. Como escribe Gretchen McCulloch en su libro <a href="https://gretchenmcculloch.com/book/"><em>Because Internet</em> (Porque internet)</a>, es una <a href="https://verne.elpais.com/verne/2019/07/30/articulo/1564497553_454443.html">cuestión de registros</a>: estábamos acostumbrados al lenguaje oral formal (el de un discurso, por ejemplo) y al informal (una charla con un amigo). También a leer textos formales (artículos, libros). Pero lo que ha crecido con internet es el lenguaje escrito informal, que hasta la aparición de redes sociales y mensajes estaba confinado a notas, cartas y diarios. “Internet no inventó la escritura informal -dice McCulloch-, sino que la hizo más común”. Y por eso escribimos y reenviamos los chistes que antes solo contábamos en voz alta.</p>
<p dir="ltr">Hay otra semejanza entre memes y chistes convencionales: a menudo funcionan por ciclos. Por ejemplo, en los 80 y 90 se popularizaron los <a href="https://verne.elpais.com/verne/2016/01/13/articulo/1452689413_467447.html">chistes de Lepe</a>, sin que nadie sepa muy bien a quién se le ocurrió la idea ni por qué se pusieron de moda, para desaparecer poco después por agotamiento. Los ciclos de los memes funcionan de forma similar, pero mucho más acelerada: un formato o una plantilla puede popularizarse y desaparecer (o quedar en muy segundo plano) en cuestión de semanas o incluso horas.</p>
<p dir="ltr"><strong>Chistes de autor</strong></p>
<p dir="ltr">A pesar de lo que acabamos de comentar, también hay diferencias entre los chistes y los memes. Primero, el componente visual. WhatsApp, Twitter, Instagram y demás plataformas permiten enviar fotos y vídeos, y los memes muy a menudo son imágenes retocadas, quizás más parecidas a una viñeta que a un chiste oral clásico.</p>
<p dir="ltr">Pilar de Francisco trabaja como guionista en <em>Late Motiv</em> y cuenta que a veces le llegan por WhatsApp fragmentos breves del programa “totalmente fuera de contexto, pero que funcionan”. La cómica también recuerda que “por ejemplo, Comedy Central con nuestros monólogos antiguos está haciendo algo parecido: una foto del monologuista y debajo una frase suelta”. Se puede reenviar sin necesidad de buscar el monólogo y sin ni siquiera conocer al cómico, pero sin perder esa foto que funciona como firma.</p>
<p dir="ltr">Y esta es la segunda gran diferencia con los chistes clásicos: los memes no siempre son anónimos y a menudo conocemos y citamos al autor. Esto no es exclusivo de las redes sociales, sino que tiene que ver con la evolución del humor en las últimas décadas, <a href="https://verne.elpais.com/verne/2019/02/25/articulo/1551105125_048021.html">como detallábamos en este otro artículo</a>. Los chistes pocas veces se ponían por escrito y cuando se hacía, ya fuera en el <em>Philogelos</em>, <a href="https://verne.elpais.com/verne/2016/06/02/articulo/1464861930_958076.html">del siglo IV o V</a>, o en los "libros de facecias" que se empiezan a recopilar a partir del siglo XV, ya nadie recordaba quién era su autor.</p>
<p dir="ltr">Hasta hace relativamente poco era frecuente que muchos cómicos se limitaran a contar chistes conocidos e intercambiables. Uno podía repetir un chiste de un humorista de <em><a href="https://elpais.com/cultura/2020/02/19/television/1582135493_499438.html">No te rías que es peor</a></em> o de <a href="https://verne.elpais.com/verne/2016/04/19/articulo/1461059158_167178.html"><em>Genio y figura</em></a> sin correr el riesgo de incurrir en plagio (con excepciones como Pedro Reyes). No pasaba así con los chistes de Gila o de Martes y 13, a quienes se citaba incluso en el recreo o en los bares, y no pasaría después con los chistes de monologuistas, en los que hay un estilo más personal. Hay que recordar que un monologuista también escribe chistes, aunque no siempre respetando el formato clásico, sino de una forma más libre y, a menudo, muy personal y reconocible.</p>
<p dir="ltr">Este estilo propio y el hecho de que mucha gente los conozca al haberlos visto en televisión o en YouTube hace que a menudo citemos al autor de la ocurrencia. Púa cuenta que esto pasa especialmente con Ignatius Farray y David Broncano. Y no solo con sus chistes, sino también con frases y expresiones. El “capachao” de Broncano es fácilmente asimilable al “fistro” o al “no siento las piernas” de <a href="https://verne.elpais.com/verne/2017/11/09/articulo/1510239247_329890.html">personajes televisivos de los 80 y 90</a>, solo que ahora también se comparte en forma de gif o imagen.</p>
<p dir="ltr">Total, que quizás el chiste no esté muerto ni pasado de moda, sino que simplemente ha mutado y ha cambiado de piel sin que nos hayamos dado cuenta del todo.</p>]]></content:encoded>
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  <item>
    <title><![CDATA[Estos hijos adoptivos han reconectado con sus orígenes con ayuda de las redes sociales]]></title>
    <link><![CDATA[https://verne.elpais.com/verne/2021/02/19/articulo/1613735806_784132.html#?ref=rss&format=simple&link=link]]></link>
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    <dc:creator><![CDATA[Anna Veciana]]></dc:creator>
    <description><![CDATA["Se te abre un nuevo universo. Aunque es un tema delicado, puede herir sensibilidades", dice una de los entrevistadas]]></description>
    <pubDate><![CDATA[Tue, 23 Feb 2021 07:40:09 +0100]]></pubDate>
    <category><![CDATA[Adopciones internacionales]]></category>
    <category><![CDATA[Adopciones]]></category>
    <category><![CDATA[Familia]]></category>
    <category><![CDATA[Redes sociales]]></category>
    <category><![CDATA[Internet]]></category>
    <category><![CDATA[Sociedad]]></category>
    <category><![CDATA[Comunicaciones]]></category>
    <content:encoded><![CDATA[<p>Cuando, a sus 19 años, Laia Muñoz le pidió a su madre adoptiva el nombre completo de su madre biológica, lo primero que hizo fue buscarlo en Google. Vio con sorpresa que residía en Barcelona, ya que su origen ecuatoguineano le había llevado a pensar que quizás se hubiera vuelto al país africano.</p>
<p>Además, Laia encontró a otra persona con sus mismos apellidos en el buscador: el perfil de LinkedIn de una chica con rasgos similares a los suyos que había cursado una carrera en gestión empresarial y un máster MBA: "Por su edad pensé que podía ser mi hermana biológica. En mi cabeza me los imaginaba a todos en África pasando hambre, no con carreras ni másteres", asegura. Pero, efectivamente, aquella persona era su hermana.</p>
<p>En el momento de su adopción por una familia catalana, Laia solo tenía 15 días. Su madre adoptiva dejó de trabajar para volcarse en su cuidado, y así se forjó la estrecha relación que tienen hoy en día. "He sido una hija muy deseada y eso me ha aportado cosas positivas. Pero, por otro lado, ha sido complicado descubrir mi identidad, quién soy y de dónde vengo", sostiene Laia.</p>
<p>Laia padeció una especie de conflicto de lealtad: el agradecimiento hacia su familia adoptiva la llevó a no plantear preguntas sobre su origen para no parecer desagradecida: "Me daba mucho reparo hablar del tema y se convirtió en un tabú durante años. Si pensaba en la familia biológica tenía miedo a parecer ingrata por todo lo que me habían dado", recuerda Laia.</p>
<p>Pasó una década desde que supo la identidad de su madre biológica hasta que decidió ponerse en contacto con la persona que le había llevado nueve meses en su vientre. Lo hizo a través de la <a href="https://www.bienestaryproteccioninfantil.es/fuentes1.asp?sec=7&subs=64&cod=2999&page=">Dirección General de Atención a la Infancia y la Adolescencia</a>, que ofrece un servicio de mediación para aquellas personas que buscan a sus familias de origen. Fue un proceso largo, duro. Laia lloró mucho.</p>
<p>"El mediador me preguntó por mis miedos y los trabajamos mucho", cuenta Laia. El mediador pasó casi un año preparando por separado a Laia y a su madre biológica para su primer encuentro. "Aquel encuentro fue distante, frío. Para mí era una persona muy desconocida". Pero después de dos encuentros, Laia ya tuvo las herramientas para seguir conociendo a otros familiares por su cuenta. Considera que las redes sociales también han sido muy útiles en este proceso.</p>
<p>"Haber podido acceder a mi familia biológica a través de las redes sociales me dio un montón de información. Recientemente, por ejemplo, he descubierto que mis sobrinos son aficionados al hockey sobre patines, que tengo un primo que está concursando en <em>La Isla de las tentaciones</em> o que otra de mis hermanas es ecologista y elabora su propia pasta de dientes. Las redes han sido la vía a través de la cual he podido planear encuentros con algunos familiares en persona".</p>
<p>Encontrar a su padre biológico fue todavía más complicado. Su madre biológica no le facilitó su identidad, de modo que la obtuvo a través de otros parientes. "Yo quería cerrar el círculo", explica Laia. En un viaje a Guinea Ecuatorial, varias pistas la condujeron hasta "una casa verde en un pueblecito". Y al llamar a la puerta, ahí se encontraba la persona que podía ser su padre biológico. Una prueba de ADN demostró más tarde que, efectivamente, aquel hombre lo era.</p>
<p>Esta información le permitió seguir reconstruyendo el árbol genealógico de su familia a través de las redes sociales, e intensificar interacciones que nunca antes hubiese imaginado. "Se te abre un nuevo universo. Aunque es un tema delicado, puede herir sensibilidades. Yo he cambiado como persona desde que he conocido a mi familia biológica. Ahora siento que formo parte de África, que tengo una historia detrás, y eso me ha enriquecido", aclara.</p>
<p><strong>No todos los caminos son de rosas</strong></p>
<p>A menudo, hurgar en los orígenes conlleva remover sentimientos que permanecían orillados o bloqueados. Es precisamente lo que le pasó a Yohannes Ricart, nacido en la zona cafetera del sudoeste de Etiopía y adoptado a los cuatro años por una familia barcelonesa.</p>
<p>A sus diez años, visitó con sus padres y su hermana su país natal por primera vez desde que lo adoptaron. Volver a las calles de Mizan Tefari, la ciudad donde se crio, supuso sentir de nuevo el bullicio del pueblo y el olor a jabón limpio junto al río. Entonces, fueron diez días de un viaje intenso, aparentemente inofensivo y reconciliador. Pero también pudo ser uno de los desencadenantes, años más tarde, de un conflicto de identidad: "Fue en la adolescencia, en un momento en el que no solo buscas aceptarte como persona racializada, sino que te planteas las relaciones que tienes con tu entorno. Me cuestionaba muchísimas cosas, pero no obtenía respuestas".</p>
<p>Así que, hace dos veranos, con 19 años, emprendió su segundo viaje a Etiopía. Esta vez sí, quiso reencontrarse con su abuela, sus primos, sus tíos que apenas recordaba, y visitar la tumba de su madre biológica, que murió de tuberculosis cuando Yohannes solo tenía dos años. "Reconectar con mis orígenes me permitió descubrir parte de mi identidad. Tienes un sentimiento de abandono, pero tampoco puedes enfadarte con nadie porque no sabes con quién. Cuando llegué allí y me explicaron los motivos, solo me salió un sentimiento de gratitud hacia la persona que me trajo al mundo", cuenta.</p>
<p>Y aunque sigue en contacto con todos sus familiares a través de Facebook, no le acaba de convencer la barrera que genera esta herramienta poco humanizada; conversaciones inmediatas, pero frías y con poco intercambio emocional: "Es complicado naturalizar algunas conversaciones por redes. Con mi tío, por ejemplo, no hablamos de <a href="https://elpais.com/internacional/2020-12-04/la-guerra-inacabada-de-etiopia.html">la Guerra Civil que están viviendo actualmente</a>, ni de cómo están económicamente, sino de temas más superficiales".</p>
<p>El año en que Yohannes llegó a Barcelona, 2004, fue <a href="https://elpais.com/elpais/2019/01/29/media/1548780511_134813.html">el año con más adopciones internacionales registradas en la historia de España</a>. Desde aquel año, sin embargo, la cifra no ha dejado de caer, <a href="https://elpais.com/elpais/2019/01/29/media/1548780511_134813.html">pasando de las 5.541 de entonces a las 531 que hubo en 2017</a>. Las limitaciones que han impuesto algunos países de origen, la crisis económica, el elevado tiempo de espera y la gestación subrogada —aunque este elemento sea difícilmente mensurable por la falta de datos oficiales— <a href="https://elpais.com/sociedad/2019/01/29/actualidad/1548791578_921945.html">son algunas de las causas</a> que, según los expertos, explican esta caída de casi el 90%.</p>
<p>Entre 2015 y 2019 Etiopía fue el país de procedencia más común de niños y niñas adoptadas del continente africano, <a href="https://www.mscbs.gob.es/ssi/familiasInfancia/Infancia/adopciones/adopInternacional/pdf_nuevos/2019_ESTADISTICAS_datos_2015_2019.pdf">según datos del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social</a>. En ese país también fue adoptada Beza Oliver, quien reside actualmente en Barcelona y se separó de sus hermanas a los siete años. Desde que tiene uso de razón ha seguido manteniendo el contacto con ellas. Y de ahí que las redes sociales le hayan resultado tan importantes mientras el contacto físico no era posible: "Una vez cada tres años intento viajar, pero para mí es importante que no pase tanto tiempo sin hablarnos. Así, cuando las veo no tengo que explicarles mi vida desde cero, partimos desde un punto muy cercano", explica.</p>
<p>Aunque su amhárico —el idioma oficial etíope— es macarrónico y sus hermanas y abuela apenas hablan inglés, el idioma es secundario: "Mi abuela es para mí una segunda madre. Y aunque es mayor y el acceso a internet allí es complicado, intento mandarle sobre todo fotos y se queda feliz".</p>
<p>A veces su cabeza está aquí, otras, allí. No se siente de ningún sitio y de ambos a la vez, porque establecer esta fuerte conexión con África le ha costado un eterno cuestionamiento del sentimiento de pertenencia: "El hecho de ser racializada y que me estén cuestionando constantemente de dónde soy, no ayuda al proceso de arraigo. Y cuando voy allí, tampoco sienten que sea de los suyos por mi forma de hablar y vestir".</p>]]></content:encoded>
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  <item>
    <title><![CDATA[Una ruta en chanclas y bañador por los parques acuáticos abandonados de la península]]></title>
    <link><![CDATA[https://verne.elpais.com/verne/2021/01/29/articulo/1611926257_682637.html#?ref=rss&format=simple&link=link]]></link>
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    <dc:creator><![CDATA[Pablo Cantó]]></dc:creator>
    <description><![CDATA["Hemos visitado 12 parques abandonados por el momento, y tenemos localizados 36", cuenta una de las autoras de este proyecto artístico]]></description>
    <pubDate><![CDATA[Sat, 30 Jan 2021 18:45:30 +0100]]></pubDate>
    <category><![CDATA[Parques acuáticos]]></category>
    <category><![CDATA[Parques atracciones]]></category>
    <category><![CDATA[Turismo]]></category>
    <category><![CDATA[Ocio]]></category>
    <category><![CDATA[Urbanismo]]></category>
    <content:encoded><![CDATA[<p dir="ltr">La actriz y arquitecta Leonor Martín pasó parte del pasado verano como lo harían muchos turistas: toalla al hombro, paseando en chanclas entre toboganes y piscinas de parques acuáticos. La diferencia con cualquier otro turista es que ella era la única visitante de esos parques. En 2020, Martín se embarcó junto a otros dos arquitectos, Aida Navarro y Alejandro Sánchez, en <em><a href="https://www.instagram.com/findetemporada_/?hl=es">Fin de temporada,</a></em> un proyecto artístico que les ha llevado, por el momento, a visitar 12 parques acuáticos abandonados de la Península.</p>
<p dir="ltr">Los vídeos y fotografías que los tres arquitectos han tomado en su ruta por parques acuáticos abandonados pueden verse hasta el 16 de abril en la exposición colectiva <a href="http://www.injuve.es/creacionjoven/noticia/exposicion-ayudas-injuve-artes-visuales-2019-2020">Ayudas Injuve Artes Visuales</a>, inaugurada el 28 de enero en la madrileña Sala Amadís. En ella, los viajes de estos jóvenes por España y Portugal se han concentrado en un panel en el que se intercalan decenas de fotografías de los parques acuáticos con textos, que hablan sobre la sostenibilidad de estos parques, su modelo económico… “Aparte de visitarlos, queríamos documentar cómo habían llegado a esa situación”, explica a <em>Verne</em> por teléfono Aida Navarro, creadora del proyecto.</p>
<p dir="ltr">Frente al panel de fotografías de la exposición, una pantalla emite en bucle un vídeo grabado en los diferentes parques abandonados. En él puede verse a Leonor Martín (que interpretaba a Cova en <em>Física o Química</em> y, actualmente, a Dori en <em>Acacias 38</em>) actuando en los parques abandonados de la misma manera que lo haría en uno abierto: ilusionada a punto de lanzarse por un tobogán, sentándose en el borde de una piscina con los pies dentro, intentando refrescarse en las duchas, sentada en los toboganes… Todo a pesar de que, a su alrededor, no haya ni una gota de agua. Solo hierbajos secos. Al final del vídeo, la protagonista acaba bañándose en el mar. “Queríamos mostrar algo que pudimos ver nosotros, y que también nos contaron los expertos a los que entrevistamos, y es que muchos de estos parques han sido construidos al lado de entornos naturales donde ya hay agua”, cuenta por teléfono Martín. "¿Por qué estamos construyendo infraestructuras que replican fenómenos naturales, como las olas, justo al lado de la costa?”</p>
<p dir="ltr"><strong>El nacimiento de la ruta</strong></p>
<p dir="ltr">Los tres arquitectos han viajado, por el momento, a 12 parques acuáticos, aunque la ruta todavía no ha terminado. “Tenemos localizados 36, de momento, y seguiremos visitándolos cuando la pandemia lo permita”, explica Navarro. Este proyecto surgió, según esta valenciana de 31 años afincada en Madrid, de su interés por <a href="https://verne.elpais.com/verne/2019/02/25/articulo/1551113640_185158.html">el urbex, una actividad que consiste en visitar espacios urbanos abandonados</a>. “Llevo desde adolescente yendo a sitios abandonados como <em>hobby</em>”, cuenta. “El interés por los parques acuáticos surgió porque me llamaban mucho la atención, son estructuras que cuestan muchísimo dinero y cuando descubrí que había decenas abandonados en la Península, donde tampoco sobra el agua precisamente, me pareció una locura”.</p>
<p dir="ltr">Navarro comenzó a buscar parques acuáticos abandonados por afición, valiéndose de información y fotografías que encontraba por internet y las vistas aéreas de servicios como Google Earth. “Cuando vi que había tantos pensé que se podía hacer algo con ellos, y cuando salieron las becas de artes visuales del Injuve [Instituto de la Juventud] presentamos un proyecto, nos la dieron y empezamos a planear el proyecto seriamente”.</p>
<p dir="ltr">La arquitecta bromea con que el trabajo de visitar parques acuáticos abandonados se parece bastante a la definición de arqueología <a href="https://youtu.be/qeuLap-uC0o?t=340">que hace Indiana Jones en <em>La última cruzada</em>,</a> donde afirma que su trabajo es “un 70% de biblioteca”. “En muchos foros o comunidades de urbex habían publicado fotos de parques acuáticos abandonados, pero una de las normas del urbex es que, para preservar los edificios y la seguridad, nunca se da la ubicación”, explica. “Así que la primera parte del trabajo fue buscar pistas sobre las ubicaciones: si había un cartel en catalán en una foto, por ejemplo, podía adivinar que el parque estaba en Cataluña y rastrearlo Google Earth, e incluso he consultado a expertos en algunos tipos de árboles [que aparecían en fotos de parques acuáticos abandonados] para saber en qué zonas podían encontrarse”.</p>
<p dir="ltr"><strong>Empieza el viaje</strong></p>
<p dir="ltr">Aunque el plan original de los autores era visitar todos los parques en 2020, la pandemia y las restricciones de movilidad hicieron, según Navarro, que el proyecto se congelara durante unos meses. “Visitamos primero los tres parques que localizamos en la Comunidad de Madrid, a los que fuimos dos veces, una antes de la pandemia, sin cámaras ni equipo, y otra en verano”, cuenta. “Después, en agosto, nos cogimos una semana libre en el trabajo para poder empezar con los del norte de España”.</p>
<p dir="ltr">En los 12 parques visitados, Navarro y Martín afirman haberse encontrado “de todo”. “Cada una es una aventura, yo llevaba en la mochila desde una linterna a una cuerda de escalada”, explica Navarro. “En los parques hemos encontrado a gente viviendo que nos ha pedido dinero para entrar, otro se había convertido en el sitio para pasear las cabras de un pastor… e incluso en uno nos encontramos al dueño, que se encargaba de vigilar el lugar”, asegura. Junto a los tres artífices del proyecto viajaron dos amigos, Alejandra Rosales y Rafael Díaz, que les ayudaron en las tareas de producción.</p>
<p dir="ltr">Leonor Martín, cuenta que el primer parque abandonado que intentaron visitar resultó un fiasco: se trataba del parque acuático de San Fernando de Henares, que Navarro visitó antes de la pandemia y que, cuando volvió con todo el equipo en verano, ya había sido desmantelado. “Fue muy impactante también esa imagen, comprobar cómo habían rellenado con tierra los vasos de las piscinas, que todavía estaba blanda, cómo habían quitado todos los toboganes… Mi sensación fue de sorpresa al ver esas heridas que habían quedado sobre el terreno: se intuía perfectamente dónde habían estado los toboganes, las piscinas…", explica.</p>
<p dir="ltr">El primero que Martín, de 31 años, vio tal y como había sido en los años que permaneció abierto estaba en el norte de la Península. “Ver como algo que debió ser lúdico, con una especie de castillo medieval rodeado de toboganes y naturaleza, estaba absolutamente vacío, con agua estancada y totalmente en silencio, me provocó una sensación de absurdidad y tristeza”, cuenta.</p>
<p dir="ltr"><strong>El magnetismo del abandono</strong></p>
<p dir="ltr">Al igual que ocurre en las exploraciones de urbex, ni Martín ni Navarro han querido revelar la ubicación exacta de los parques visitados, tanto para asegurar su conservación –”una de nuestras premisas es no alterar nada de lo que encontramos”, cuenta Navarro– como por la peligrosidad de los mismos. “Hay muchos que llevan años cerrados y pueden ser peligrosos, nosotros hemos sido muy prudentes y si, por ejemplo, hemos visto que el acceso era muy complicado e implicaba riesgos, hemos grabado desde fuera”, explica. De los 12 visitados hasta el momento, tres están en la Comunidad de Madrid, uno en la zona norte de la Península, seis en Portugal, uno en Extremadura y otro en la parte oeste de Andalucía.</p>
<p dir="ltr">Navarro pone como ejemplo lo ocurrido con el parque abandonado de Aranjuez, convertido desde hace años en el protagonista de decenas de vídeos de YouTube. “YouTube ha convertido el urbex en un deporte de masas, como en el parque acuático de Aranjuez, que siempre que he ido me he encontrado gente: haciendo fotos, patinando, madres con niños que han ido porque han visto a youtubers entrar…”, cuenta. <a href="https://www.abc.es/espana/madrid/abci-propietario-antiguo-parque-acuatico-aranjuez-desmantelar-toboganes-201905120031_noticia.html">Tras la publicación en 2019 de un reportaje en <em>Abc</em></a> que contaba cómo grupos de adolescentes se colaban en el parque para tirarse de los toboganes más altos, que llevaban más de una década abandonados, el propietario del parque <a href="https://www.abc.es/espana/madrid/abci-propietario-antiguo-parque-acuatico-aranjuez-desmantelar-toboganes-201905120031_noticia.html">anunció su desmantelamiento</a>.</p>
<p dir="ltr">¿Por qué algo que lleva años abandonado sigue atrayendo a gente? Leonor Martín sostiene: “La ruina despierta muchísimo la imaginación, y nos hace preguntarnos muchísimas cosas: qué ha pasado aquí, quién ha pasado por aquí, por qué se habrá abandonado, quién es el dueño… Todos los interrogantes nos enganchan, igual que nos enganchamos a una serie o una película”. En el caso concreto de los parques acuáticos, la actriz afirma que nos evoca momentos bonitos de nuestra vida, como es la infancia o la adolescencia, "y al tiempo que te traslada a esos momentos… ves que eso que te hacía tan feliz no ha funcionado”.</p>
<p dir="ltr">A continuación, puedes ver más imágenes tomadas por Navarro, Martín y Sánchez en sus visitas a parques acuáticos abandonados:</p>]]></content:encoded>
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  </item>
  <item>
    <title><![CDATA[¿Qué dirían los filósofos de los ‘youtubers’ que se van a Andorra?]]></title>
    <link><![CDATA[https://verne.elpais.com/verne/2021/02/01/articulo/1612196453_233952.html#?ref=rss&format=simple&link=link]]></link>
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    <dc:creator><![CDATA[Jaime Rubio Hancock]]></dc:creator>
    <description><![CDATA[Repasamos algunas de las ideas de Robert Nozick, John Rawls y Michael J. Sandel]]></description>
    <pubDate><![CDATA[Tue, 2 Feb 2021 08:15:03 +0100]]></pubDate>
    <category><![CDATA[El Rubius]]></category>
    <category><![CDATA[Filosofía]]></category>
    <category><![CDATA[Youtuber]]></category>
    <category><![CDATA[Andorra]]></category>
    <category><![CDATA[Youtube]]></category>
    <category><![CDATA[Redes sociales]]></category>
    <category><![CDATA[Hacienda pública]]></category>
    <category><![CDATA[Internet]]></category>
    <category><![CDATA[Cultura]]></category>
    <category><![CDATA[Economía]]></category>
    <content:encoded><![CDATA[<p dir="ltr">Como ya sabe cualquier lector que no acabe de llegar de un viaje de varios años por el Sistema Solar, <a href="https://verne.elpais.com/verne/2021/01/19/articulo/1611069084_342277.html">ElRubius ha anunciado que se muda a Andorra</a>, un país en el que se paga, como máximo, un 10% de IRPF. No es el primer <em>youtuber</em> que lo hace, pero es probablemente el más famoso, lo que ha provocado que se multipliquen los debates acerca de su decisión. ¿Deberíamos respetar que <em>youtubers</em>, empresarios y deportistas intenten pagar la menor cantidad de impuestos posible? ¿O marcharse a otro país es una actitud insolidaria y que perjudica, aunque sea de modo indirecto, a todos sus conciudadanos y a gran parte de sus fans?</p>
<p dir="ltr">Los filósofos no suelen hablar de <em>youtubers</em>, pero han dicho mucho sobre sueldos y empleos. Recordamos las ideas de tres de los más influyentes.</p>
<p dir="ltr"><strong>Robert Nozick: un <em>youtuber</em> tiene derecho a quedarse todo lo que gana</strong></p>
<p dir="ltr">Uno de los argumentos más conocidos contra los impuestos es el que explicó Robert Nozick (1938-2002), en su libro <a href="https://www.goodreads.com/book/show/479572.Anarchy_State_and_Utopia"><em>Anarquía, estado y utopía</em></a>, publicado en 1974. En este texto, el profesor de la Universidad de Harvard exponía un experimento mental protagonizado por el baloncestista Wilt Chamberlain, con el que quería demostrar que los principios de la redistribución son incompatibles con la libertad.</p>
<p dir="ltr">En su planteamiento, Nozick parte de que LeBron James (por actualizarlo un poco) es un jugador popularísimo. Tanto que, sin duda, podemos imaginar que un millón de personas quieran pagar 25 euros por verle jugar durante una temporada. Eso significaría que James tendría a final de año 25 millones de euros, mucho más de lo que muchísima gente gana en un año. (Podríamos poner el ejemplo con ElRubius, pero los youtubers aún no cobran a sus fans por ver sus vídeos).</p>
<p dir="ltr">A Nozick esto le parece justo porque cada uno de los agentes ha entrado en la transacción de forma libre. Y, según Nozick, cualquier distribución de propiedad que sea el resultado de intercambios libres es justa, dé lugar o no a desigualdades. Lo importante no es si LeBron James o ElRubius tienen más o menos dinero, sino cómo adquirieron sus ingresos y su riqueza.</p>
<p dir="ltr">Si quisiéramos mantener la igualdad previa al momento en el que James se forra gracias a su público, el Estado tendría que intervenir continuamente, compensando mediante tasas e impuestos. Para Nozick, esta intervención atentaría contra la libertad, porque los seguidores de James querían pagar por verle.</p>
<p dir="ltr">En el mismo libro, Nozick va aún más allá y compara los impuestos a los trabajos forzados: que el Estado tenga derecho a una parte de mis ingresos es como si me obligara a trabajar unas horas al mes para quedarse con esa parte de mi sueldo bajo la amenaza de un castigo (una multa o la cárcel, por ejemplo). Nozick apunta que es un tipo de esclavitud mucho más benigno que otras formas, pero aun así sigue siendo inmoral.</p>
<p dir="ltr"><strong>John Rawls: un <em>youtuber</em> y sus fans no están solos en el mundo</strong></p>
<p dir="ltr">El libro de Nozick <a href="https://news.harvard.edu/gazette/story/2002/01/philosopher-robert-nozick-dies-at-63/">venía en respuesta a los argumentos de John Rawls</a> (1921-2002), filósofo estadounidense y también profesor en Harvard. Tres años antes, Rawls había publicado <a href="https://www.goodreads.com/book/show/129237.A_Theory_of_Justice?from_search=true&from_srp=true&qid=kiYYnAEMsp&rank=1"><em>Una teoría de la justicia</em></a>, un texto en el que intentaba definir las bases de un sistema justo y duradero de cooperación social, <a href="https://verne.elpais.com/verne/2017/03/08/articulo/1488988124_863134.html">tal y como contábamos en este otro artículo</a>.</p>
<p dir="ltr">Este sistema no nos debería impedir disfrutar de nuestra suerte y talento, dice Rawls, pero tampoco nos debería castigar por no tenerlos. Por ejemplo, alguien podría alegar que un <em>youtuber</em> se ha ganado a su público con su trabajo, y esto es cierto. Pero si tenemos un buen empleo o una cuenta corriente llena de dinero también depende de factores como si nuestra familia tenía medios para pagarnos una educación o el ordenador desde el que grabamos los vídeos, e incluso de si vivimos en un país rico o en otro sumido en la miseria.</p>
<p dir="ltr">El estadounidense proponía otro experimento mental para intentar tener todo esto en cuenta: imaginemos que nos reunimos para escoger los principios fundamentales de la sociedad. Pero con una advertencia: no sabemos cuál será nuestra posición. Ignoramos si seremos hombres o mujeres, ricos o pobres, sanos o enfermos, <em>youtubers</em> de éxito o tuiteros de medio pelo. Estamos bajo “el velo de la ignorancia”, en lo que Rawls llama la “posición original”.</p>
<p dir="ltr">En esta situación, Rawls cree que nos pondremos en lo peor, por lo que llegaríamos a dos principios básicos:</p>
<p dir="ltr">1. El principio de la libertad, que asegura libertades básicas e iguales para todos los ciudadanos, como la libertad de expresión y de religión.</p>
<p dir="ltr">2. El principio de la diferencia: las desigualdades solo se permiten si benefician a los miembros peor situados de la sociedad. Según Rawls, para saber si una sociedad es justa no hay que mirar la riqueza total ni cómo está distribuida. Basta con examinar la situación de quienes lo están pasando peor.</p>
<p dir="ltr">Como explica Jason Brennan en <a href="https://www.goodreads.com/book/show/29151823-political-philosophy?from_search=true&from_srp=true&qid=hG1zxRZ2kb&rank=6"><em>Political Philosophy</em></a> (<em>Filosofía política</em>), para Rawls la desigualdad no siempre es negativa, ya que “anima y permite que la gente trabaje duro, y use su talento y sus recursos de forma inteligente”. No tendría ningún problema con que un <em>youtuber</em>, un jugador de la NBA o una escritora se hicieran millonarios. Eso sí, la única justificación para estas desigualdades es que formen parte de un sistema que beneficie a los más desprotegidos. No solo mediante la recaudación de impuestos: por ejemplo, puede ser buena idea pagar un buen sueldo a los médicos o a los maestros, pero no porque su carrera sea más difícil o su trabajo más meritorio, sino para asegurar que todo el mundo tenga una atención sanitaria y una educación decentes.</p>
<p dir="ltr"><strong>Michael J. Sandel: tu éxito no es solo mérito tuyo</strong></p>
<p dir="ltr">Michael J. Sandel (1953) sigue la corriente comunitarista iniciada con <a href="https://www.goodreads.com/book/show/12435621-tras-la-virtud?from_search=true&from_srp=true&qid=t0TV1Z0CMS&rank=1"><em>Tras la virtud,</em></a> libro del filósofo Alastair MacIntyre. Como explica Victoria Camps en su <a href="https://www.goodreads.com/book/show/18306095-breve-historia-de-la-tica?from_search=true&from_srp=true&qid=o20KHpGte3&rank=1"><em>Breve historia de la ética</em></a>, Sandel opina se manifiesta en contra del individualismo y afirma que formamos nuestras convicciones morales “en diálogo con los demás”.</p>
<p dir="ltr">En su libro <a href="https://www.goodreads.com/book/show/25133822-justicia?from_search=true&from_srp=true&qid=GtMCOP0T9d&rank=1"><em>Justicia: ¿hacemos lo que debemos?</em></a>, este profesor (sí, correcto) de la Universidad de Harvard recuerda algunas de las objeciones más habituales a las ideas que defienden el libre mercado y la meritocracia. Incluyendo la “suerte”. Los banqueros, <em>youtubers</em> y profesores de Harvard no han llegado a su posición únicamente por su esfuerzo. Por mucho que hayan trabajado (cosa que Sandel no niega), no escogen ni el país, ni la familia en la que nacen. Ni siquiera pueden reclamar el mérito de ser más o menos inteligentes, o más o menos buenos jugando al fútbol porque en eso también influye la lotería genética.</p>
<p dir="ltr">Incluso las cualidades que una sociedad valora en un momento determinado también son en parte arbitrarias: si Lionel Messi hubiese nacido en el año 1800, a nadie le habría importado que fuera muy bueno chutando piedras. Nacer en una sociedad que valora a futbolistas, fundadores de redes sociales y <em>youtubers</em> también es una suerte y no un mérito. Sandel subraya que la gente tiene derecho a lo que gana siguiendo las reglas. Pero si el sistema impositivo exige parte de lo ingresado para ayudar a los más desfavorecidos, no nos podemos quejar de que el sistema esté quitando a estas personas algo que merecen moralmente.</p>
<p dir="ltr">En <a href="https://www.goodreads.com/book/show/55234808-la-tiran-a-del-m-rito?from_search=true&from_srp=true&qid=9fhXibSeD7&rank=1"><em>La tiranía del mérito,</em></a> Sandel recuerda además “la convicción meritocrática de que las personas se merecen la riqueza (cualquiera que sea) con la que el mercado premia sus talentos hace de la solidaridad un proyecto casi imposible”. En este contexto en el que parece que todo lo que nos ocurre es mérito o fallo nuestro, ¿por qué los triunfadores iban a deber nada a los miembros más desfavorecidos? ¿Por qué nos molesta que los <em>youtubers</em> (y deportistas y músicos) se muden a Andorra? “La respuesta a esta pregunta dependerá de si se reconoce que, pese a todos nuestros afanes y esfuerzos, no somos seres hechos a sí mismos ni autosuficientes; somos afortunados por hallarnos en una sociedad que premia nuestros talentos particulares, no merecedores de ello”.</p>
<p dir="ltr">Sandel propone en su libro un camino intermedio entre la falsa meritocracia y la “opresiva igualdad de resultados”. Apuesta por “una amplia igualdad de condiciones que permita que quienes no amasen una gran riqueza o alcancen puestos de prestigio lleven vidas dignas y decentes, desarrollando y poniendo en práctica sus capacidades en un trabajo que goce de estima social, compartiendo una cultura del aprendizaje extendida y deliberando con sus conciudadanos sobre los asuntos públicos”. También propone bajar los impuestos al trabajo, gravando “el consumo, la riqueza y las transacciones financieras”. Y recuerda, por ejemplo, cómo Warren Buffet señaló hace unos años que “él, un inversor milmillonario, <a href="https://money.cnn.com/2013/03/04/news/economy/buffett-secretary-taxes/index.html">pagaba un tipo fiscal medio más bajo que su secretaria”</a>.</p>]]></content:encoded>
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  </item>
  <item>
    <title><![CDATA[El arte de crear juguetes piratas transformando muñecos de bazar o de segunda mano]]></title>
    <link><![CDATA[https://verne.elpais.com/verne/2021/02/08/articulo/1612789788_503049.html#?ref=rss&format=simple&link=link]]></link>
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    <dc:creator><![CDATA[Pablo Cantó]]></dc:creator>
    <description><![CDATA[Muchos artistas compran muñecos baratos para crear nuevas figuras a partir de ellos]]></description>
    <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Feb 2021 08:01:58 +0100]]></pubDate>
    <category><![CDATA[Juguetes]]></category>
    <category><![CDATA[Humor]]></category>
    <category><![CDATA[Arte]]></category>
    <content:encoded><![CDATA[<p dir="ltr">En <em><a href="https://www.museodelprado.es/coleccion/obra-de-arte/saturno/18110a75-b0e7-430c-bc73-2a4d55893bd6">Saturno devorando a su hijo</a>,</em> de Goya, el titán Saturno tiene entre sus manos un cuerpo a medio comer. Y a <a href="https://www.instagram.com/basedgore/">Ben Gore, británico de 29 años,</a> le pareció que sería interesante que tuviera su propia figura de acción: cogió uno de los muñecos de segunda mano que compra en lotes por Ebay, lo mutiló, lo pintó, fabricó una nueva caja… Y listo: <em>Saturno devorando a su hijo</em> tiene figura de acción.</p>
<p dir="ltr">Estos juguetes de coleccionismo hechos de forma artesanal modificando muñecos de segunda mano o de bazar  –y con un toque cómico en la mayoría de los casos– se conocen como juguetes piratas. Sin embargo, no tienen nada que ver con la idea de "pirateo" <a href="https://verne.elpais.com/verne/2018/12/27/articulo/1545919554_552852.html">asociada a juegos</a>, películas o discos. No se trata de crear copias similares a los juguetes originales, sino de crear algo diferente a partir de ellos. Construirlos, crear nuevos embalajes, mostrarlos en redes sociales y venderlos es la afición de muchos artistas en todo el mundo, como Ben Gore. <em>Saturno devorando a sus hijos</em> es solo un ejemplo de las decenas de juguetes piratas que ha fabricado. “Siempre me ha interesado mucho el arte y esa pintura es una de mis favoritas”, explica a <em>Verne</em> por correo electrónico. “Para mí, el mundo de los juguetes piratas consiste en hacer juguetes en homenaje a las cosas que te gustan: tus programas de televisión favoritos, películas, músicos, etc, y pensé que sería divertido hacer un juguete de esta hermosa pintura grotesca que me encanta”.</p>
<p dir="ltr">En 2019, Gore publicó <em><a href="https://www.bluemondaypress.com/product/the-bootleg-bible">The Bootleg Bible: a Guide to Bootleg and Designer Toy Makers</a></em> (<em>La biblia pirata: una guia para los fabricantes de juguetes piratas y de diseño</em>), en la que entrevistaba a algunos de los artistas más populares del juguete pirata. “Cuando comencé a interesarme más en este mundo, quise leer un libro sobre los artistas involucrados”, cuenta. Como no había ninguno, lo hizo él. “Quería recoger los pensamientos de todos estos increíbles artistas para descubrir cómo se acercaron a este arte y compartir su trabajo”.</p>
<p dir="ltr">Muchos de estos artistas cuentan con decenas de miles seguidores en Instagram y viven de vender sus obras por internet. Por su forma de producción –modificando artesanalmente otros juguetes– cada muñeco suele ser único o formar parte de una colección muy limitada, y oscilan entre los 15 y los 100 euros. El <em>Saturno devorando a su hijo</em>, por ejemplo, <a href="https://www.bluemondaypress.com/product/saturn-devouring-his-son-figure">cuesta 37 libras, unos 42 euros.</a> La primera versión que Gore hizo de esta figura <a href="https://www.instagram.com/p/B3rooCalbX2/">ya está vendida,</a> y actualmente está la venta una nueva edición.</p>
<p dir="ltr">El "pirateo" artístico de juguetes existe desde hace décadas. En <em>The Bootleg Bible,</em> el diseñador <a href="https://www.instagram.com/retrogimmick/?hl=es">Daniel Bein (@retrogimmick)</a> cuenta que conoció esta afición gracias a la revista estadounidense <em>Wizard Magazine</em>, que en los años noventa contaba con una sección llamada <em>Homemade Heroes</em> (<em>Héroes hechos en casa</em>), a la que los lectores podían enviar imágenes de sus propios juguetes personalizados.</p>
<p dir="ltr">Aunque existen desde hace décadas, los juguetes piratas se han popularizado en los últimos años gracias a las redes sociales y, muy especialmente, Instagram. Ahora, los cientos de miles de usuarios que siguen a algunos de estos creadores no solo buscan comprar sus juguetes, sino también verlos, reírse con ellos y compartirlos en sus redes. Algunos, como el californiano <a href="https://www.instagram.com/obviousplant">Jeff Wysaski (@Obviousplant</a>), superan el medio millón de seguidores.</p>
<p><strong>Distintas formas de "pirateo"</strong></p>
<p dir="ltr">No existe una única forma de crear juguetes piratas. Aunque la mayoría de artistas entrevistados en <em>The Bootleg Bible</em> utilizan juguetes de mercadillo o segunda mano como base para crear sus obras, otros como <a href="https://www.instagram.com/readfulthings/?hl=es">Adam Perocchi (Readful Things)</a> crean sus figuras desde cero modelando arcilla y, después, diseñan y fabrican su embalaje. Otros, como Jeff Wysaki, ni siquiera suelen modificar las figuras o muñecos que "piratea". Solo crea nuevas cajas para ellos, con conceptos diferentes a los originales y cercanos al absurdo. Por ejemplo, coge muñequitos de caballos y <a href="https://www.instagram.com/p/B4nGgfAHo3u/">los reempaqueta bajo el título "perros raros"</a>. También vende "turutas para funerales":</p>
<p dir="ltr">Artistas como los españoles <a href="https://www.emiliosubira.com/art-toy.html">Emilio Subira</a> (que aparece entrevistado en <em>The Bootleg Bible</em>) o <a href="https://www.instagram.com/qriousitems/">Q-rious Items</a> tienen una obra más cercana a la escultura, y muchos de sus trabajos no cuentan con embalaje propio. Q-rious items, por ejemplo, suele mezclar "cosas que no pegan mucho" –como explica en su descripción de Instagram–, como en su robot <em>Terminilio,</em> mezcla del robot T-800 de <em>Terminator</em> y el Robot Emilio. </p>
<p dir="ltr"><strong>Cómo se hace el embalaje de un juguete pirata<br /></strong></p>
<p dir="ltr">La mayoría de artistas dedicados a la creación de juguetes piratas crean también un nuevo embalaje para sus obras. Pero, ¿cómo lo hacen? Jeff Wysaki (@obviousplant) tiene en su perfil de Instagram <a href="https://www.instagram.com/stories/highlights/17939890858123974/">una serie de <em>stories</em> destacadas que explican el proceso</a> y los materiales que utiliza. Primero, imprime el que será el diseño del embalaje en papel adhesivo, y lo pega en una lámina de cartón. Después, redondea los bordes de la caja y utiliza una perforadora de papel para hacer el orificio de la parte superior. Por último, pega el blíster de plástico. Estos pueden comprarse en tiendas especializadas.</p>
<p dir="ltr">A continuación, puedes ver una selección de obras de distintos creadores de juguetes piratas:</p>]]></content:encoded>
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  </item>
  <item>
    <title><![CDATA[Diario de la odisea de buscar piso en Madrid con 600 euros de límite]]></title>
    <link><![CDATA[https://verne.elpais.com/verne/2018/07/25/articulo/1532527592_120822.html#?ref=rss&format=simple&link=link]]></link>
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    <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
    <description><![CDATA[]]></description>
    <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Jul 2018 16:07:08 +0100]]></pubDate>
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  </item>
  <item>
    <title><![CDATA[Desde cuándo usamos un corazón atravesado por una flecha como metáfora del amor]]></title>
    <link><![CDATA[https://verne.elpais.com/verne/2021/02/11/articulo/1613043061_572347.html#?ref=rss&format=simple&link=link]]></link>
    <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://verne.elpais.com/verne/2021/02/11/articulo/1613043061_572347.html#?ref=rss&format=simple&link=guid]]></guid>
    <dc:creator><![CDATA[Ana Bulnes ]]></dc:creator>
    <description><![CDATA[Este símbolo es mucho más antiguo que las celebraciones de San Valentín]]></description>
    <pubDate><![CDATA[Sun, 14 Feb 2021 09:59:19 +0100]]></pubDate>
    <category><![CDATA[Amor]]></category>
    <category><![CDATA[Día San Valentín]]></category>
    <category><![CDATA[Símbolos religiosos]]></category>
    <category><![CDATA[Iconografía religiosa]]></category>
    <category><![CDATA[Emociones]]></category>
    <category><![CDATA[Relaciones pareja]]></category>
    <category><![CDATA[Religión]]></category>
    <category><![CDATA[Arte]]></category>
    <category><![CDATA[Sociedad]]></category>
    <content:encoded><![CDATA[<p>Una de las joyas que se guarda en el <a href="https://www.smb.museum/museen-einrichtungen/kupferstichkabinett/home/">Kupferstichkabinett</a>, el Museo de Grabados y Dibujos de Berlín, es una xilografía realizada a finales del siglo XV por alguien que firma como Meister (maestro) Casper. Titulada <a href="https://www.europeana.eu/en/item/2064108/Museu_ProvidedCHO_Kupferstichkabinett__Staatliche_Museen_zu_Berlin_DE_MUS_018511_1619311"><em>La señora Venus y su enamorado</em></a>, la obra permite elucubrar que su creador quizá no pasase por su mejor momento amoroso.</p>
<p>En el centro aparece Venus, la diosa romana del amor; arrodillado a sus pies, su enamorado. Alrededor, numerosos corazones torturados de distintas maneras: atravesados por una espada y una lanza por la propia Venus (maltrata a un corazón con cada mano mientras pisotea otro pobre corazón), cortados por una sierra, a punto de ser aplastados, en una hoguera, rotos o atravesados por una flecha.</p>
<p>Este último símbolo, el del corazón atravesado por una flecha, es el que se sigue utilizando hoy en día para representar el amor romántico. Un poco menos <em>gore</em> que algunos de los otros métodos de tortura detallados por Meister Casper, pero aun así algo sorprendente para hablar de algo a priori bonito como es el amor. ¿Cuál es su origen y desde cuándo se usa? (Y, ya puestos, ¿por qué una flecha y no una sierra?).</p>
<p>Antes de pensar en las flechas hay que centrarse únicamente en el corazón y en su representación en el arte. A finales del siglo XV, como se ve en la xilografía, ya aparecían corazones con la forma que aún es popular ahora. "Se suele situar la representación del símbolo del corazón tal y como lo conocemos en la actualidad, y ya como metáfora del mismo, a principios del siglo XIV", explica a <em>Verne</em> por correo electrónico la doctora en Historia del Arte y profesora titular de ese departamento en la <a href="https://ucm.es/">Universidad Complutense de Madrid</a> Laura Fernández.</p>
<p>La experta señala que "en el Códice Rico de las <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Cantigas_de_Santa_Mar%C3%ADa"><em>Cantigas de Santa María</em></a> de Alfonso X, realizado hacia 1280-1284 en Sevilla, ya encontramos la representación de un corazón en su formato tradicional para representar el corazón de una joven que profesaba su amor a la Virgen". Otro ejemplo muy citado y algo posterior (entre 1305 y 1309) es "un manuscrito de la obra enciclopédica de contenido moral y alegórico <em>Documenti d'amore</em> de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Francesco_da_Barberino">Francesco Barberino</a>".</p>
<p>La miniatura de este último manuscrito en la que aparecen los corazones ya se refiere al amor romántico y, además, las flechas tienen mucho protagonismo. En la parte alta de la imagen, Cupido vuela en un caballo que lleva un collar de corazones. El dios del amor lanza sus clásicas flechas hacia los mortales que están en la base de la imagen. La mayoría aparecen ya con una flecha clavada en el pecho. Es decir, hay corazones atravesados por flechas, aunque no se vean.</p>
<p><strong>Amor pagano, amor divino</strong></p>
<p>Más allá de esas primeras representaciones del siglo XIII, lo que muestran tanto la miniatura de Francesco Barberino como la xilografía de los corazones torturados es que el símbolo fue poco a poco extendiéndose y cobrando popularidad. Según apunta Laura Fernández, la representación del corazón se estandariza en el siglo XIV y se populariza en el XV, "tal y como muestran numerosos objetos e imágenes vinculadas tanto al amor pagano como al amor sagrado representado en el amor a Cristo".</p>
<p>Es esta segunda vertiente, la religiosa, la que ayudó también a que los corazones atravesados por flechas llegaran al imaginario de mucha más gente. El corazón protagonista es el de Jesús; la flecha es en realidad una lanza que, según el Nuevo Testamento, un soldado romano le clavó para comprobar que estaba muerto.</p>
<p>En su libro <a href="https://books.google.es/books/about/El_coraz%C3%B3n.html?id=O3RyAAAACAAJ&redir_esc=y"><em>El corazón: historia, simbolismo, iconografía y enfermedades</em></a>, el cardiólogo y coleccionista de arte Noubar Boyadjian indica que antes del siglo XIII apenas existía el culto al Sagrado Corazón. Sin embargo, a partir de entonces, el corazón de Jesús empieza a cobrar protagonismo en algunas zonas de Alemania y a protagonizar algunas visiones místicas.</p>
<p>El culto fue creciendo y, con él, la aparición del corazón en manifestaciones artísticas. El Sagrado Corazón no siempre aparecía atravesado por una o varias flechas. Lo habitual, de hecho, según recoge Boyadjian, era el corazón con una corona de espino y en llamas. Más tarde, en el siglo XVII, la monja francesa Margarita María de Alacoque tuvo una visión en la que Jesús le pedía que celebrase su corazón. La religiosa, señala Boyadjan, creó no solo la festividad del Sagrado Corazón, sino también su representación gráfica: ella y sus seguidores lo llenaron todo de imágenes de corazones (impresos, tallados, bordados, para usar como colgantes...). El sagrado corazón tenía ya su <em>merchandisin</em>g. Y, en este caso, venía con flechas.</p>
<p><strong>El corazón y San Valentín</strong></p>
<p>El símbolo del corazón es omnipresente gracias a ese desarrollo en paralelo en el mundo cortesano y en el religioso. En ambas vertientes, siempre se relacionaba con algún tipo de amor. Así, mientras el mundo religioso iniciaba el culto al sagrado corazón, en el mundo pagano ya empezaban a celebrar San Valentín como día del amor romántico.</p>
<p>La historiadora británica Anna Maria Barry explica en un artículo en <a href="https://www.historyextra.com/period/modern/when-was-valentines-day-first-celebrated-cards-history-saint-valentine/"><em>HistoryExtra</em></a> que las primeras tarjetas de San Valentín, hechas a mano, datan del siglo XVIII, aunque existen también felicitaciones documentadas (en este caso, cartas) en el siglo XV. Es en el siglo XIX cuando empieza a ser posible comprarlas ya impresas. Los símbolos que las decoran son flores, Cupidos y, por supuesto, corazones, atravesados o no por flechas.</p>
<p>A España la celebración de San Valentín llegó <a href="https://elpais.com/economia/estar-donde-estes/2021-02-08/es-san-valentin-una-fecha-rentable-para-el-comercio.html">a mediados del siglo XX de la mano de Galerías Preciados</a>. Pero los corazones ya estaban antes. En el siglo XVII o XVIII, al menos, ya había parejas que dibujaban su amor en piedra con corazones atravesados por una flecha, como muestran unos sillares en el convento de la Anunciación en Salamanca. Su aparición en un edificio religioso nos puede llevar a pensar en que lo representado es amor divino. Pero el hecho de que los corazones sean dos nos hace pensar en el amor terrenal, como <a href="https://cvc.cervantes.es/el_rinconete/anteriores/febrero_19/14022019_01.htm">indica José Miguel Lorenzo Arribas en <em>Rinconete</em></a>, el blog del Centro Virtual Cervantes. Faltan solo las iniciales de los amantes, asegura el autor, que apunta a que quizá esas iniciales estuvieron y fueron borradas cuando la pareja acabó. Vuelta a los corazones torturados de Meister Casper.</p>]]></content:encoded>
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    <title><![CDATA[Clubhouse: 9 lecciones de mi primer día hablando, jugando y contando chistes con desconocidos]]></title>
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    <dc:creator><![CDATA[Pablo Cantó]]></dc:creator>
    <description><![CDATA[Los contenidos de esta nueva red social son efímeros: ninguna conversación se guarda o queda registrada]]></description>
    <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Feb 2021 07:58:13 +0100]]></pubDate>
    <category><![CDATA[Clubhouse]]></category>
    <category><![CDATA[Apps]]></category>
    <category><![CDATA[Redes sociales]]></category>
    <category><![CDATA[Internet]]></category>
    <category><![CDATA[Telecomunicaciones]]></category>
    <category><![CDATA[Comunicaciones]]></category>
    <content:encoded><![CDATA[<p dir="ltr">Clubhouse, <a href="https://elpais.com/elpais/2021/01/18/dias_de_vino_y_podcasts/1611002519_536093.html">la red social que solo permite comunicarse con audio</a>, está entrando por goteo en España. Por el momento, solo está disponible para iPhone y requiere de una invitación para registrarse, aunque estas crecen exponencialmente. Cada usuario que se registra recibe dos invitaciones, de modo que un nuevo miembro puede invitar a dos personas, que a su vez invitarán a cuatro, que invitarán a ocho… Y en esa espiral de crecimiento, me invitaron a mí.</p>
<p dir="ltr">A diferencia de otras redes sociales, en Clubhouse no hay ni imagen, ni vídeo, ni texto ni emojis. Solo voz. Además de mantener conversaciones privadas con uno o varios contactos del usuario, la parte más llamativa de esta aplicación, que nació el pasado abril pero que acaba de empezar a popularizarse en España, son sus salas: así se denominan las conversaciones grupales, chats de acceso libre en las que los moderadores van dando voz a los usuarios que piden la palabra, para lo que solo hay que pulsar un botón (un icono de levantar la mano). Hay salas de todo: de poesía, de marketing, de humor, para jugar, etc. Y todos los contenidos son efímeros: ninguna conversación se guarda o queda registrada.</p>
<p dir="ltr">La aplicación, por el momento, es bastante intuitiva: cuenta con un menú para buscar salas y usuarios; otro que podría ser el homólogo al timeline de Twitter, que muestra las salas disponibles en ese momento (ordenados según tus preferencias); otro con salas programadas para próximas horas y un apartado de notificaciones. En mis primeras 24 horas tras recibir la invitación, entré a una decena de salas, organicé la mía propia, tomé la palabra en dos ocasiones y aprendí muchas cosas sobre esta aplicación. Estas son algunas de las lecciones de mi primer día hablando con desconocidos en Clubhouse:</p>
<p dir="ltr"><strong>1. Entrar a Clubhouse es como entrar a una discoteca</strong></p>
<p dir="ltr">Por el momento, Clubhouse no es una aplicación abierta, de modo que tras descargarla y seleccionar tu nombre de usuario, tienes dos opciones: o esperar a que te toque entrar –la página de la app <a href="https://www.joinclubhouse.com/">solo indica que todavía "están abriendo"</a> y se desconoce cuándo se abrirá al público– o que un amigo que ya está dentro te cuele. Así que, para entrar sin esperas, necesitas que algún amigo o conocido que ya esté dentro te invite. Cuando consigues entrar, sigue siendo como una discoteca. Primero, localizas a tu grupo de amigos: nada más registrarte, esta red social te muestra a tus contactos que ya están en Clubhouse para que los sigas o entables conversación con ellos. Después, es el momento de hablar con desconocidos.</p>
<p dir="ltr"><strong>2. Tus intereses no sirven de mucho, al menos de momento</strong></p>
<p dir="ltr">Después de entrar a Clubhouse y seleccionar los contactos a los que seguir, la aplicación muestra un listado de intereses para seleccionar cuáles son tus aficiones (música, televisión, cómic, videojuegos…), tu religión (cristiano, budista, taoista, ateo…), qué lenguas hablas, con qué te identificas (negro, latino, <em>genZ</em>, <em>babyboomer</em>…), etc. Sin embargo, no sirve de mucho: por la mañana, al no haber un volumen demasiado grande de usuarios, tanto el menú de “explorar” como el de salas que tendrán lugar próximamente no muestran solo charlas relacionadas con tus intereses, sino lo que hay en ese momento. Después de marcar que hablaba español y que me interesaban la televisión, los videojuegos, la comedia y el manga, las primeras salas que me aparecían en el listado –y las primeros a las que entré, aunque solo para escuchar– eran <em>Chat empresarial - gurús no, gracias</em> (sobre marketing y empresas) y <em>Welcome to clubhouse Malasya</em> (sobre… no lo sé, estaban hablando en malayo). Bien entrada la tarde y por la noche, aunque las salas seguían sin coincidir 100% con mis prefererencias, había mucha más variedad.</p>
<p dir="ltr"><strong>3. Para organizar una sala, se recomienda no estar solo (y tener paciencia)</strong></p>
<p dir="ltr">Puesto que las primeras salas que aparecieron en mi listado no me interesaron demasiado y quería probar cómo era charlar e interactuar con el resto de usuarios, decidí montar la mía propia, <em>Media hora de chistes malos</em>. El título era muy claro: estaría media hora contando chistes malísimos y dando la palabra a todo el que se animara a contar uno. En mi primera sala aprendí dos cosas que después más usuarios me corroboraron: la primera, que aunque la aplicación y el ambiente invitan a participar, a la gente le cuesta un poco animarse.</p>
<p dir="ltr"><a href="https://twitter.com/gamusino">Fernando de Córdoba</a> y <a href="https://twitter.com/davidbelzunce">David Belzunce</a>, expertos en marketing y redes sociales que llevan varias semanas probando formatos en la aplicación, me explicaron (a través de una sala privada de Clubhouse) que ellos suelen prepararse los diez primeros minutos de charla de sus salas para no generar silencios incómodos y allanar el terreno hasta que el resto de usuarios se animen a hablar. La segunda cosa que aprendí es que, para evitar esos silencios, también es recomendable que el peso de la sala se lleve entre dos personas. La sala de chistes malos acabó siendo muy divertida, pero los primeros minutos fueron muy extraños: es realmente incómodo contar un chiste y que la única respuesta sea un silencio total.</p>
<p dir="ltr"><strong><a href="https://www.abc.es/espana/abci-alcalde-oleiros-provoca-guerra-diplomatica-israel-200411170300-963477438868_noticia.html">4. Un pueblo gallego tuvo un conflicto diplomático con Israel</a></strong></p>
<p dir="ltr">Parece una lección rara para aprender en Clubhouse, pero es solo una de las cosas que aprendí en la primera sala no organizada por mí en la que me atreví a levantar la mano para participar: <em>Cuéntanos algo que no sepamos,</em> uno de los formatos que Fernando de Cordoba y David Belzunce llevan varios días probando y en el que los escuchantes participan contando datos o hechos curiosos que probablemente el resto no sepan. La primera valiente que se animó a hablar contó la historia del conflicto diplomático <a href="https://elpais.com/diario/2004/11/17/ultima/1100646001_850215.html">entre Oleiros (A Coruña) y el gobierno de Ariel Sharon</a> en 2004. <a href="https://verne.elpais.com/verne/2016/02/10/articulo/1455114499_340783.html">Yo, por qué el sugus de piña es azul</a>.</p>
<p dir="ltr"><strong>5. Puedes cocinar mientras estás en Clubhouse.</strong> <strong>Y pasear, o hacer la compra…</strong></p>
<p dir="ltr">A diferencia de otras redes sociales que se basan en texto, imágenes o vídeo, en Clubhouse solo hay audio. Una vez que se entra a una sala, no hace falta mirar el móvil salvo que quieras levantar la mano para participar, que te obliga a pulsar un botón. Así que puedes hacer lo mismo que harías mientras escuchas un podcast: hacer deporte, ocuparte de tareas del hogar, responder correos, mirar Twitter… Yo escuché <em>Cuéntanos algo que no sepamos</em> mientras preparaba la cena.</p>
<p dir="ltr"><strong>6. La red está por civilizar</strong></p>
<p dir="ltr">Mientras hacía la cena escuchando <em>Cuéntanos algo que no sepa,</em> llegó un momento en el que se me hizo imposible tanto hablar como escuchar: tuve que encender la campana extractora de la cocina. Ahí, me surgió una duda: después de contar por qué el Sugus de piña es azul, todavía tenía permiso para hablar. ¿Es de mala educación salir de la sala sin despedirse o, por el contrario, es de mala educación interrumpir la charla solo para decir que te vas? De Córdoba y Belzunce me contaban que “al igual que en Twitter hay unas normas de etiqueta más o menos claras, como que las mayúsculas implican gritos y deben evitarse, en Clubhouse todavía no hay una guía clara de etiqueta”. Cada sala es su propio mundo: hay algunas en los que los usuarios toman la palabra y empiezan a hablar sin presentarse ni saludar, otros que solo saludan, otros que cuentan su currículum vitae entero antes de empezar a hablar...</p>
<p dir="ltr"><strong>7. Hay barra libre de formatos sin un claro ganador</strong></p>
<p dir="ltr">La variedad de salas es altísima. En mi primer día vi micros abiertos de poesía, charlas de humor para contar anécdotas o compartir momentos vergonzosos, decenas de charlas de marketing, de emprendimiento, sobre el funcionamiento de Clubhouse o cómo ser influencer de Clubhouse… De Córdoba y Belzunce, tras varias semanas probando formatos propios y ajenos, consideran que, en su opinión, una de las posibilidades con más potencial son los juegos y los formatos interactivos: “Tienen muchísimas posibilidades, un chat escrito no es tan cálido como una charla en una sala de Clubhouse”, considera De Córdoba. El pasado fin de semana organizó un <em>Juego de los detectives,</em> con la misma mecánica <a href="https://play.cadenaser.com/seccion/la_ventana_el_juego_de_los_detectives/">que el que Roberto Sánchez capitanea en Cadena SER</a>. Y acabó entrando a jugar el propio Sánchez. “Fue como hacer una sala hablando de crímenes y ver que entra Agatha Christie”, cuenta De Córdoba. Este fin de semana, De Córdoba estará junto a Manuel Bartual, Modesto García y Nikki García, entre otros, <a href="https://twitter.com/davidpulidob/status/1359506209661997059">organizando una partida de rol en la plataforma</a>.</p>
<p dir="ltr"><strong>8. El ambiente es más sano que en otras redes sociales</strong></p>
<p dir="ltr">En mi primer día en Clubhouse solo escuché comentarios amables, gente riéndose y conversaciones en un tono informal, amable y distendido. Uno de los factores que propician este clima es que las conversaciones no quedan grabadas. Si no fuera por eso, no creo que más de una decena de personas entre las que había periodistas de renombre y expertos de marketing se animaran a contar chistes malísimos en directo durante mi sala de chistes malos. Fernando de Córdoba y David Belzunce apuntan también en otra dirección: casi todos los usuarios utilizan su foto y nombre real en esta red, en la que solo se puede hablar. “Sin un pseudónimo y un avatar en el que esconderse, y teniendo que criticar a viva voz, es más difícil que aparezcan insultos, por ejemplo”, consideran.</p>
<p dir="ltr"><strong>9. Todo esto podría cambiar de un día para otro</strong></p>
<p dir="ltr">La aplicación está en versión beta y todavía está sufriendo cambios. Por ejemplo, en uno de los grupos sobre marketing y Clubhouse a los que entré estaban hablando de los “clubs”, comunidades de usuarios con un mismo interés y desde los que publicar salas. Sin embargo, ellos mismos advertían que, por el momento, la opción de crear clubs había sido desactivada. También <a href="https://www.trecebits.com/2021/02/09/cuatro-novedades-que-acaban-de-llegar-a-clubhouse/">han incorporado en los últimos días nuevas prestaciones</a> como enlaces directos a las salas (aunque hay que estar registrado para acceder a ellos) o búsqueda de usuarios dentro de una misma sala. Después de probar esta red social, al día siguiente ni siquiera la encontraba en mi teléfono: le habían cambiado el logotipo.</p>]]></content:encoded>
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    <title><![CDATA[Videojuegos y música: cuatro creadores explican la importancia de una buena banda sonora]]></title>
    <link><![CDATA[https://verne.elpais.com/verne/2021/02/08/articulo/1612787605_409397.html#?ref=rss&format=simple&link=link]]></link>
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    <dc:creator><![CDATA[Deborah López Rivas]]></dc:creator>
    <description><![CDATA[Y lo hacen repasando ejemplos míticos, como 'Silent hill' o 'Target: renegade']]></description>
    <pubDate><![CDATA[Thu, 11 Feb 2021 07:37:41 +0100]]></pubDate>
    <category><![CDATA[Bandas sonoras]]></category>
    <category><![CDATA[Videojuegos]]></category>
    <category><![CDATA[Música]]></category>
    <category><![CDATA[Cine]]></category>
    <category><![CDATA[Ocio]]></category>
    <category><![CDATA[Informática]]></category>
    <category><![CDATA[Industria]]></category>
    <content:encoded><![CDATA[<p>Mientras disfrutamos de un <a href="https://verne.elpais.com/tag/videojuegos/a"><strong>videojuego</strong></a>, una parte de nuestras emociones se ve influida por su <a href="https://verne.elpais.com/tag/musica/a">música</a>. Aunque su función muchas veces solo sea de acompañamiento, los jugadores saben que una buena melodía -aquella que acompaña bien a un escenario, una acción o un sentimiento dentro de la obra- se quedará grabada para siempre en sus memorias.</p>
<p>Es lo que les ocurrió a los integrantes del estudio <a href="https://www.blooberteam.com/">Bloober Team</a> con la banda sonora de la franquicia <em>Silent Hill</em>, compuesta por <a href="https://as.com/meristation/2019/10/29/reportajes/1572389858_059933.html">Akira Yamaoka</a>. Aunque este videojuego, que revolucionó el género del <em>survival horror</em>, se lanzó hace más de veinte años, cuando Bloober Team ni siquiera existía, los fundadores del estudio no habían olvidado sus melodías.</p>
<p>"Nosotros crecimos jugando a <em>Silent Hill</em>. Así que cuando nos pusimos en contacto con Yamaoka, me encontraba muy emocionado y muy nervioso", comentaba a <a href="https://www.gamespot.com/articles/how-silent-hills-akira-yamaoka-got-on-xbox-series-/1100-6477063/?ftag=CAD-01-10abi2f"><em>GameSpot</em></a> Wojciech Piejko, el diseñador jefe de Bloober Team. Este contacto se debió a que, durante una Tokyo Game Show, estos desarrolladores se reunieron con Yamaoka para mostrarle material de un videojuego en el que estaban trabajando: <a href="https://themediumgame.com/"><em>The Medium</em></a>. Y, por supuesto, le ofrecieron al compositor japonés que se ocupara de la banda sonora.</p>
<p>Yamaoka se puso unos auriculares y contempló el <em>gameplay</em> de <em>The Medium</em>. Piejko recuerda sus pensamientos durante los larguísimos instantes durante los que el japonés evaluó su trabajo: "Que le guste, que le guste...". Y, finalmente, le gustó, por lo que Yamaoka aceptó la propuesta.</p>
<p><a href="https://themediumgame.com/"><em>The Medium</em></a>, el último videojuego del estudio, transita entre el mundo real y el espiritual. Yamaoka se ha ocupado de los escenarios espirituales, mientras que Arkadiusz Reikowski, compositor del estudio, se ha encargado de las canciones de los emplazamientos reales, creando una <a href="https://store.steampowered.com/app/1294560/The_Medium_Soundtrack/">banda sonora dual</a>. El cambio drástico entre el estilo de ambos compositores subraya la realidad a la que se enfrenta la medium Marianne, protagonista del título, encargada de investigar un asesinato infantil en Polonia.</p>
<p>Para conocer mejor la importancia de las bandas sonoras en la experiencia de juego, hemos preguntado a cuatro músicos que se dedican a ello en España sobre su banda sonora favorita o aquella que más ha influido en sus proyectos.</p>
<p><strong>Eduardo de la Iglesia, compositor y diseñador de sonido</strong></p>
<p>Con más de 20 años de experiencia y habiendo participado en más de 60 proyectos audiovisuales, entre ellos juegos como <em>Call of the Sea</em> (Out of the Blue), <em>Gylt</em> (Tequila Works) o <em>Yesterday Origins</em> (Pendulo Studio), <a href="http://www.eduardodelaiglesia.com/wp/">Eduardo de la Iglesia</a> es todo un referente en lo que concierne a música para videojuegos.</p>
<p>"Todo el mundo relaciona perfectamente la banda sonora de <em>Star Wars</em> con esos mundos galácticos, o esas dos notas haciendo <em>spicatto</em> con <em>Tiburón</em>. Pues lo mismo pasa con los videojuegos", explica a <em>Verne</em> De la Iglesia, galardonado con diversos premios por su trabajo como compositor y diseñador de sonidos.</p>
<p>Al pensar en su banda sonora favorita, De la Iglesia admite que no puede escoger una porque le gustan muchas, desde juegos de la consola Sinclair ZX Spectrum hasta contemporáneos. No obstante, el experto recuerda con cariño uno de los títulos que más le marcaron de pequeño, <em>Target: Renegade</em>. "Hoy en día sigo escuchando su melodía y fue una de las primeras que intenté sacar de oído a piano", confiesa el compositor y diseñador de sonido.</p>
<p>El profesional empezó su carrera en el departamento de producción del videojuego español <em>Commandos 2: Men of Courage</em>, lo que le ha permitido experimentar la evolución a nivel técnico desde las primeras consolas hasta las actuales. "Al haber tenido la suerte de ver la evolución tanto de los juegos como de la música usada en ellos, puedo ver qué tipo de recursos e instrumentación se han usado para poder generar sensaciones en el jugador", menciona De la Iglesia.</p>
<p>En esta evolución, destaca cómo ha ido aumentando el número de canales disponibles para sonido: "Desde el Spectrum, que solo usaba un canal de audio (aunque en la versión de 128 k podías usar hasta tres, pero siempre monofónicos, es decir, que no podían sonar más de una nota por canal) y con el que las melodías tenían que ser frenéticas para dar esa sensación de crear escalas y melodías a la vez, hasta los actuales sistemas donde se graban con orquestas sinfónicas al más puro estilo Hollywood", explica.</p>
<p>También confiesa que todas las bandas sonoras del medio que escucha a menudo, que provienen de videojuegos como <em>Monkey Island</em>, <em>The Elder Scrolls V: Skyrim</em>, <em>Shadow of the Colossus</em> u <em>Ori and the Blind Forest</em>, han influido en su forma de componer. "Tengo el coche lleno de cds de música de videojuegos", admite el experto.</p>
<p><strong>Paula Ruiz "<em>fingerspit</em>", compositora y diseñadora de sonidos</strong></p>
<p><a href="https://fingerspit.bandcamp.com/">Paula <em>"fingerspit"</em></a><em>,</em> compositora y diseñadora de sonido en el estudio independiente <a href="https://twitter.com/Deconstructeam">Deconstructeam</a>, creadores del laureado <a href="https://store.steampowered.com/app/589780/The_Red_Strings_Club/"><em>The Red Strings Club</em></a>, considera que la música no solo influye mucho en un videojuego, transmitiendo emociones junto al resto de elementos de la obra, sino que puede hacer que el jugador interprete de forma completamente distinta lo que está jugando. "Una escena de combate puede transmitir emociones muy diferentes si la juegas con música muy animada y épica, o una balada lenta y deprimente", explica Ruiz.</p>
<p>Aunque para ella es difícil escoger su banda sonora preferida, afirma que la de <a href="http://nier-automata.com/"><em>NieR: Automata</em></a>, el videojuego desarrollado por el creativo Yoko Taro y el estudio PlatinumGames, es de las más destacables. "No solo tiene una producción y unas composiciones sobresalientes que se adaptan perfectamente al juego, sino que va un paso más allá", afirma Paula "<em>fingerspit</em>". En particular, le llama la atención que la mayoría de canciones en esta banda sonora de Keiichi Okabe estén cantadas en idiomas inventados expresamente para el universo del juego.</p>
<p>Sobre otras influencias, Paula "<em>fingerspit</em>" admite que la mayoría de las más reconocibles no vienen de los juegos, sino de música original fuera de ellos. "Creo que al final todo lo que consumes acaba influyendo en cierto modo", admite. Con esas inspiraciones, Paula "<em>fingerspit</em>" sigue creando música y sonidos para las experiencias narrativas de Deconstructeam.</p>
<p><strong>Mirella Díez Morán, diseñadora de sonido para videojuegos</strong></p>
<p><a href="http://mirelladiez.com/">Mirella Díez Morán</a> ha participado como diseñadora de sonido en videojuegos de gran calibre como <a href="https://controlgame.com/"><em>Control</em></a> (Remedy Entertainment), <a href="https://www.tequilaworks.com/proyectos/rime/"><em>Rime</em></a> (Tequila Works) y <a href="https://www.mergegames.com/candle-the-power-of-the-flame"><em>Candle</em></a> (Teku Studios). Anteriormente, Díez trabajaba en la industria del cine, pero decidió dar el salto a la industria de los videojuegos por pasión.</p>
<p>Para ella, aunque el sonido quede a menudo relegado a un segundo plano, no solo es un adorno estético, sino que funciona como <em>feedback</em> para que el jugador sepa más sobre sus acciones en el videojuego: si lo que ha hecho está bien o mal, si ha entrado en una zona peligrosa, si hay algún secreto cerca... Por tanto, además de una guía emocional, también puede ser una herramienta más en las mecánicas del título. Incluso afecta a nivel inconsciente. "Ese es un poder enorme, así que es una pena que lo tengamos tan desaprovechado, sobre todo en España", expone Mirella Díez.</p>
<p>La diseñadora de sonido reconoce que le cuesta destacar alguna banda sonora concreta, sobre todo porque no tiene unos gustos estáticos. Pero últimamente tiene en mente la música del videojuego <a href="https://www.supergiantgames.com/games/pyre/"><em>Pyre</em></a>, de <a href="https://www.supergiantgames.com/">Supergiant Games</a>, compuesta por Darren Korb. "Creo que si algo caracteriza el trabajo de <a href="https://twitter.com/darrenkorb?lang=es">Darren Korb</a> es lo bien que encaja la música dentro de la narrativa del juego. Siempre te está contando algo de la historia, de un personaje, de un evento o del lore del juego", explica Díez.</p>
<p>El compositor también ha participado en <em>Hades</em> y <em>Transistor</em>, pero para la diseñadora de sonido el trabajo de Korb en <em>Pyre</em> le ha afectado más que el resto. "Es un juego muy extraño, muy original, donde como jugadora debes tomar decisiones emocionalmente muy duras y la música te lleva de la mano hacia esas decisiones", exponía Mirella. "Por ejemplo, aparece un personaje nuevo y la BSO cambia para contarte cosas de él. O mientras compites, de repente, te mete una canción cantada, donde te recuerda lo importante de lo que estás haciendo".</p>
<p>Díez no está especializada en el apartado de la música, sino en el diseño de sonidos, esto es, en la implementación, grabación y edición de sonido. Sin embargo, asegura que ha tenido "la gran suerte de poder trabajar mano a mano con los compositores en muchos de los proyectos en los que he participado, y eso se nota". Saber cuándo entra o sale la música, cómo son las transiciones y de qué manera se va a mezclar la atmósfera sonora con el resto del audio le ayudan en su trabajo. Por esa razón, en base a su experiencia, la música y el sonido de un videojuego deben ir de la mano, "formar parte de un mismo conjunto que a su vez se integre y aporte a la creación del videojuego", resume Mirella.</p>
<p><strong>José Ramón "Bibiki" García, compositor y diseñador de sonido</strong></p>
<p>"Entre todas las funciones que posee la música en los videojuegos (interactividad, adaptabilidad, linealidad o no linealidad, etc.), quizás la más destacable sea cómo aumenta la inmersión del videojuego", explica <a href="http://bibikigarcia.com/">José Ramón "Bibiki"</a>, responsable de la banda sonora de múltiples proyectos, desde cortometrajes hasta videojuegos. Entre ellos, el título <a href="https://store.steampowered.com/app/1333470/Alex_Kidd_in_Miracle_World_DX/"><em>Alex Kidd In Miracle World DX</em></a>, el regreso del clásico de Sega de 1986 gracias a un grupo de desarrolladores españoles, en el que el compositor y diseñador de sonido ha participado recientemente.</p>
<p>José Ramón "Bibiki" opina que destacar una banda sonora entre sus favoritas no es sencillo. Sin embargo, su primera elección sería <em><a href="https://store.ubi.com/es/rayman-2/56c4947e88a7e300458b465c.html">Rayman 2: The Great Escape</a></em> del compositor Eric Chevalier. "Es una banda sonora que no solamente forma una parte intrínseca del propio videojuego, sino que recoge una variedad de estilos e instrumentaciones fascinantes, que van desde elementos orquestales del siglo XX hasta movimientos como el Big Beat", explicaba el compositor y diseñador de sonido.</p>
<p>A la pregunta de si su banda sonora favorita ha contribuido a su propio trabajo, José Ramón "Bibiki" tiene claro que, después de jugar y rejugar a <em>Rayman 2: The Great Escape</em> durante su infancia, esa banda sonora "ha sido, es, y será una fuente de conocimiento muy valiosa" para su trabajo y su persona. Así, el compositor y diseñador de sonido cree que la música de un videojuego "hace que el jugador quede atrapado de una forma mucho más efectiva dentro del mundo que ofrece el propio videojuego".</p>]]></content:encoded>
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    <title><![CDATA[Un ataque de risa que llegó a la televisión japonesa: el día en que el Parlamento de Andalucía no podía dejar de reír]]></title>
    <link><![CDATA[https://verne.elpais.com/verne/2021/02/08/articulo/1612794832_329844.html#?ref=rss&format=simple&link=link]]></link>
    <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://verne.elpais.com/verne/2021/02/08/articulo/1612794832_329844.html#?ref=rss&format=simple&link=guid]]></guid>
    <dc:creator><![CDATA[Nacho Sánchez]]></dc:creator>
    <description><![CDATA[Hablamos con los protagonistas de un episodio que vino precedido de un intenso debate parlamentario]]></description>
    <pubDate><![CDATA[Tue, 9 Feb 2021 07:46:59 +0100]]></pubDate>
    <category><![CDATA[Humor]]></category>
    <category><![CDATA[Andalucía]]></category>
    <category><![CDATA[Historia]]></category>
    <category><![CDATA[España]]></category>
    <category><![CDATA[Política]]></category>
    <content:encoded><![CDATA[<p dir="ltr">En 1994, España todavía tenía resaca de los <a href="https://verne.elpais.com/verne/2016/08/05/articulo/1470407964_064048.html">Juegos Olímpicos</a> y de la <a href="https://verne.elpais.com/verne/2016/04/21/articulo/1461235870_488016.html">Expo de Sevilla</a>. El <em>Dream Team</em> de Cruyff se pegó un <a href="https://elpais.com/diario/1994/05/19/deportes/769298414_850215.html">batacazo frente al Milán</a> en la final de la Copa de Europa, Jesulín de Ubrique toreó en solitario para <a href="https://elpais.com/diario/1994/09/03/agenda/778543206_850215.html">9.000 mujeres</a> y <a href="https://elpais.com/noticias/chiquito-de-la-calzada/">Chiquito de la Calzada</a> dio el salto a la televisión para hacerse eterno. Y una noche del mes de noviembre de ese año, quienes asistían al debate de los presupuestos en el Parlamento andaluz sufrieron un ataque de risa. Un momento de carcajadas que se hace periódicamente viral. La última vez fue con un tuit de la semana pasada, que se ha compartido 18.000 veces desde entonces.</p>
<p dir="ltr">En una escena que podría formar parte de <a href="https://www.youtube.com/watch?v=FBWr1KtnRcI">cualquier película de los Monty Python</a>, la Cámara vivió uno de sus episodios más divertidos tras una larga y tensa sesión donde Gobierno y oposición se jugaban su futuro. La chispa de ese ataque de risa nació de la entonces secretaria de la mesa del Parlamento Hortensia Gutiérrez del Álamo, para contagiarse por toda una sala en unos hechos que se hicieron virales antes incluso de la existencia de las redes sociales y con Internet en pañales. “Pasé un mal rato horroroso, no me podía contener”, recuerda ahora, con 76 años y 26 después de aquella noche, Gutiérrez del Álamo, a la que todos conocen con el apelativo de <em>Chiqui.</em></p>
<p dir="ltr">El contexto nada tiene que ver con un festival del humor. Como recuerdan todos los implicados, era serio. El PSOE de Manuel Chaves gobernaba en minoría y la sesión se alargó en un intenso debate sobre los presupuestos de la comunidad. IU había presentado una enmienda a la totalidad que, en una jugada maestra, el popular Javier Arenas decidió apoyar. Si las cuentas no salían adelante, la situación podía derivar en un adelanto electoral apenas meses después de las últimas, celebradas en junio. El debate previo a la votación se alargó. Había tensión en el hemiciclo y en los pasillos, y la situación iba complicándose cada vez más. “Esa intensidad generó una olla a presión que terminó por estallar. Y lo hizo de una manera generosa: con risas y el buen carácter de los andaluces”, recuerda el onubense Diego Valderas (IU), que entonces presidía el Parlamento y ahora forma parte de la asamblea de su pueblo, Bollullos Par del Condado, mientras escribe su biografía.</p>
<p dir="ltr">Aunque hoy se dedica a leer, cocinar, cuidar de sus nietos y participar activamente en la asociación de mujeres Zonta, la socialista Chiqui Gutiérrez del Álamo ejercía en 1994 de primera secretaria de la Mesa. A la hora de la votación, desde el estrado, debía leer uno a uno <a href="https://www.parlamentodeandalucia.es/webdinamica/portal-web-parlamento/elparlamento/historia/memoriadecomposiciones.do?legislatura=4&seleccion=diputadosydiputadas&subseleccion=organo&organo=3&grupo=3&accion=Ver+resultados">el nombre de los 109 diputados</a> y diputadas para que pudieran comunicar su voto. Cada cual debía levantarse y decir si apoyaba o no la enmienda a la totalidad presentada por IU. La sesión empezó a las cuatro de la tarde y el reloj ya marcaba la una y media de la madrugada.</p>
<p dir="ltr">“Las votaciones anteriores habían salido empate —relata la socialista—. Era la tercera vez que se iba a votar. Como era tarde, dijeron que había que ir rapidito. Yo veía cómo la gente se levantaba y se sentaba con mucha rapidez, y a mí la situación me pareció muy cómica desde arriba, desde el estrado. Empecé a reírme y ya no pude parar”. Su risa empezó a contagiarse.</p>
<p dir="ltr">Desde la bancada popular, Juan Ojeda empezaba a reírse junto a Javier Arenas. “Fue imposible de controlar”, dice el entonces secretario general del PP, hoy jubilado. El expolítico y periodista cree, eso sí, que eran sobre las once de la noche y que el motivo de la risa fue la equivocación al leer un nombre. Las periodistas de EL PAÍS Lourdes Lucio e Isabel Pedrote <a href="https://elpais.com/diario/1994/11/23/espana/785545214_850215.html">señalaban en su crónica de aquel día</a> que fue la equivocación de una diputada al decir "sí" cuando debía decir "no" el origen de la explosión de hilaridad.</p>
<p dir="ltr">Con seriedad, Diego Valderas intentó poner orden. “Comprendo que a estas horas de la noche haya un cansancio después del amplio debate”, dijo. “La señora secretaria volverá a hacer el llamamiento para la tercera votación de la enmienda a la totalidad del grupo popular”, apuntó después con seriedad. No fue tan fácil como esperaba. Tras comenzar de nuevo a leer los nombres para la votación, volvieron las risas. De Javier Arenas a Juan Manuel Sánchez Gordillo, nadie podía parar, como si en vez de a una diputada estuvieran escuchando a Chiquito desde el estrado.</p>
<p dir="ltr">Valderas intentaba parar, sin mucho éxito, este momento de historia colectiva. Para evitar males mayores, preguntó si la secretaria se encontraba indispuesta y, si era así, que dejara el sitio a otro miembro de la Mesa. “Fue peor el remedio que la enfermedad, porque entonces ya las carcajadas se generalizaron”, rememora el político, que se recuerda agobiado porque no quería dar una imagen de ligereza política ante una votación tan seria para el futuro de los andaluces.</p>
<p dir="ltr">“Señorías, silencio por favor”, repetía una y otra vez Valderas, al que se le escapaba alguna risa y que tenía a ambos lados a Jesús Mancha y Manuel Fernández, que tampoco paraban de reír. Incapaz de seguir, Gutiérrez del Álamo se ganó una divertida ovación cuando dejó su sitio a Juan Santaella, secretario segundo. “En el camino nos cruzamos, nos miramos y le pegué la risa”, recuerda la socialista. Los miembros de aquella mesa mantenían una relación extraordinaria y una gran complicidad surgida tras muchas horas de trabajo y bastó esa mirada para el contagio. Santaella, fallecido en 2011, preguntó entonces por qué letra debía seguir, aguantando como podía. Valderas le dijo, con cierta ironía y a micrófono cerrado: “Ni tú eres abogado ni eres nada. Empieza por la A”. Santaella se lo tomó a guasa y tampoco pudo proseguir. Finalmente, el presidente de la Cámara se vio obligado a parar todo aquello. “Suspendemos la sesión por cinco minutos, por favor, señorías”, avisó, tras lo que sonaron algunos aplausos.</p>
<p dir="ltr"><strong>De la Cámara a las cámaras</strong></p>
<p dir="ltr">En ese momento, Valderas fue directo a llamar a los responsables de la televisión que estaba grabando la sesión, Canal Sur, para pedir por favor que las imágenes de lo que acababa de suceder se explicaran con el contexto de lo que había sucedido durante la jornada. “No quería que nos tomaran a broma ni que pensaran que no dábamos trascendencia a un día tan importante”, subraya.</p>
<p dir="ltr">El vídeo se vuelve, de manera periódica, viral. En los últimos días lo ha sido como ejemplo de la importancia de rebajar la tensión política y, también, la necesidad de reír en estos tiempos donde la tristeza impera en el ambiente. Igual que ahora corre por las redes sociales lo hizo aquel noviembre de 1994 por <a href="https://elpais.com/diario/1994/11/25/agenda/785718002_850215.html">cadenas de televisión y radios de todo el mundo</a>. La noticia del ataque de risa fue emitida desde Radio Caracol en Colombia a la estadounidense ABC, pasando la cadena japonesa NHK. “No entendemos muy bien de qué se ríen, pero lo hacen a gusto y con una risa contagiosa”, comentó la presentadora nipona. “Nos llamaron radios de todo el mundo”, confirma Gutiérrez del Álamo.</p>
<p dir="ltr">Los protagonistas cuentan que, a pesar de la tensión política de aquellos años, donde la palabra más repetida en <a href="https://elpais.com/diario/1994/11/20/espana/785286016_850215.html">entrevistas</a>, <a href="https://elpais.com/diario/1994/09/01/opinion/778370408_850215.html">editoriales</a> y crónicas era crispación, a nivel personal los diputados y diputadas solían mantener una buena relación personal. Un gran ejemplo es que el entonces secretario general del PP, Juan Ojeda, era muy amigo del que era vicepresidente de la Junta de Andalucía, Gaspar Zarrías. Ambos negociaban los presupuestos por mandato de sus jefes y comenzaron una gran amistad que aún hoy mantienen. “Creo que entonces había un alto concepto de la política y los debates eran de mucho nivel con personas como Chaves, Felipe Alcaraz, Luis Carlos Rejón, Javier Arenas, Julio Anguita… Eran años de construcción democrática. Años después empezaron los navajazos políticos y todo se convirtió en destruir al contrario”, señala Valderas.</p>
<p dir="ltr">Lo que cuentan los protagonistas, eso sí, es que aquel receso que ordenó el presidente del Parlamento de Andalucía sirvió para que todos los presentes se relajaran. Unos estirando las piernas, otros echándose un cigarro o charlando con la prensa que seguía presente como testigos de un capítulo único de la política andaluza. Luis Carlos Rejón terminó por retirar su enmienda a los presupuestos, que salieron adelante y Chaves no adelantó las elecciones, <a href="https://elpais.com/diario/1995/11/23/portada/817081203_850215.html">como sí haría un año después</a> tras no llegar a un acuerdo con IU por la deuda histórica. Una jugada que le salió bien porque en las votaciones del 3 de marzo de 1996, coincidiendo con las generales, obtuvo mejores resultados y le bastó un pacto con el Partido Andalucista para gobernar. Las crónicas de la época cuentan que fue una legislatura extraordinaria en un momento único, exactamente igual que este ataque de risa que sigue contagiándose, ya por redes, casi tres décadas después.</p>]]></content:encoded>
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    <title><![CDATA[Aplausos comprados, viajes inventados y retratos: así conseguían seguidores los 'influencers' del pasado]]></title>
    <link><![CDATA[https://verne.elpais.com/verne/2021/02/08/articulo/1612769867_269971.html#?ref=rss&format=simple&link=link]]></link>
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    <dc:creator><![CDATA[Jaime Rubio Hancock]]></dc:creator>
    <description><![CDATA[Un documental de HBO repasa los trucos para conseguir la fama en redes... No todos son nuevos]]></description>
    <pubDate><![CDATA[Mon, 8 Feb 2021 10:02:09 +0100]]></pubDate>
    <category><![CDATA[Fama]]></category>
    <category><![CDATA[Programas documentales]]></category>
    <category><![CDATA[Programas concursos]]></category>
    <category><![CDATA[Programa televisión]]></category>
    <category><![CDATA[Historia]]></category>
    <category><![CDATA[Programación]]></category>
    <category><![CDATA[Televisión]]></category>
    <category><![CDATA[Medios comunicación]]></category>
    <category><![CDATA[Comunicación]]></category>
    <content:encoded><![CDATA[<p dir="ltr">El punto de partida de <em><a href="https://smoda.elpais.com/moda/actualidad/fake-famous-documental-hbo-influencers/">Fake Famous</a></em>, un documental recién estrenado en HBO, es coger a tres desconocidos y tratar de convertirles en estrellas de Instagram. Por supuesto, haciendo trampas: desde comprar seguidores hasta simular viajes en aviones privados. La idea del documental es mostrar hasta qué punto la fama de los <em>influencers</em> tiene mucho de pose y de cartón piedra. Y preguntarse si es posible (y fácil) replicarla si uno cuenta con fondos suficientes.</p>
<p dir="ltr">La fama en redes tiene mucho de novedoso. Pero, aun así, durante los últimos tres siglos (al menos) y antes de Instagram podemos encontrar a gente obsesionada por la celebridad, hasta el punto de inventarse toda clase de historias, además de un público deseoso de seguir las andanzas de sus ídolos y, en la medida de lo posible, imitarlos.</p>
<p dir="ltr"><strong>Aplausos falsos</strong></p>
<p dir="ltr">Una de las claves del documental es la compra de seguidores falsos, con el objetivo de llamar la atención de las marcas y de los seguidores reales. Los primeros 7.500 fans falsos les cuestan poco más de 100 euros. Incluso se pueden comprar comentarios: frases elogiosas que valen para cualquier publicación de Instagram y que dan algo de legitimidad aparente a la cifra de seguidores.</p>
<p dir="ltr">La compra de fans es, sin duda, una práctica poco ética, pero tampoco es nueva. En su libro <em><a href="https://www.goodreads.com/book/show/48868613-dead-famous">Dead Famous</a></em> (que puede significar Superfamosos o Famosos muertos), el historiador Greg Jenner recuerda cómo ya a partir del siglo XVIII los dramaturgos contrataban a sus <em>claques</em>, público dispuesto a aplaudir a rabiar para contagiar al resto de espectadores con su entusiasmo.</p>
<p dir="ltr">Y no era algo propio de autores mediocres o poco conocidos: el propio Voltaire pagó a 400 profesionales para que aclamaran el estreno de su <em>Sémiramis</em>, para no perder su guerra (literaria) con Prosper Jolyot de Crébillon. Las <em>claques</em> estaban ya profesionalizadas a mediados del XVIII y uno podía contratar a especialistas en aplaudir, en reír a carcajadas en las comedias y en llorar en los momentos más tristes de los melodramas, según las necesidades.</p>
<p dir="ltr"><strong>Mentiras famosas</strong></p>
<p dir="ltr">Mentir para conseguir notoriedad tampoco es algo nuevo. Jenner recoge en su libro la historia de George Psalmanazar, que se hizo famoso a principios del XVIII por el relato de su viaje a Formosa (la actual Taiwán), donde encontró caníbales que comían corazones a la parrilla. Escribió un libro que fue un <em>bestseller</em> de la época. <a href="https://elpais.com/diario/2006/05/25/quaderncat/1148517920_850215.html">Y era todo mentira, claro</a>, como las vacaciones simuladas del documental de HBO. Otro ejemplo: la inglesa Mary Toft engañó a sus contemporáneos, incluyendo doctores, haciéndoles creer que <a href="https://elpais.com/elpais/2015/08/31/eps/1441019753_673160.html">había dado a luz a conejos</a>. O, ya más recientemente, <a href="https://elpais.com/diario/2007/09/28/internacional/1190930408_850215.html">podemos rescatar de las hemerotecas</a> a la falsa superviviente del atentado contra las Torres Gemelas, que incluso se inventó la historia de cómo un moribundo le había dado un anillo de bodas para llevárselo a su inminente viuda.</p>
<p dir="ltr">Hay protofamosos incluso en la época clásica, como Sócrates, Julio César <a href="https://verne.elpais.com/verne/2020/08/25/articulo/1598361795_625633.html">o el auriga Diocles</a>. Y Jenner recuerda que se puede hablar de fama a partir del siglo XVIII, con la llegada de la prensa y la creación de una esfera pública. Pero por lo general se suele fijar el inicio de la celebridad al estilo contemporáneo a principios del siglo XX, con la industria cinematográfica estadounidense y su maquinaria de promoción. Con la llegada de los medios de comunicación de masas, llegaron también los montajes de masas. Comprar seguidores está feo, pero estuvo peor <a href="https://elpais.com/elpais/2018/12/03/gente/1543859220_925660.html">obligar a Rock Hudson a casarse</a> con la secretaria de su agente, Phyllis Gates, para acallar los rumores de homosexualidad del actor.</p>
<p dir="ltr">Inventarse historias para lograr una portada (sin ser político) ha sido tan habitual que incluso hay un precedente español de <em>Fake Famous:</em> en 2001 se estrenó en Telecinco el reportaje <em><a href="https://elpais.com/diario/2001/09/20/radiotv/1000936802_850215.html">La gran mentira del corazón</a>.</em> En él se contaba cómo habían cogido a un completo desconocido, César Sicre, y lo habían paseado por revistas y platós para que explicara su romance con Paulina Rubio, un romance completamente inventado. El blanco de ese reportaje no eran los <em>influencers</em>, sino las revistas del corazón, pero la idea era la misma: la crítica de los famosos que son conocidos sin haber hecho nada meritorio para lograrlo.</p>
<p dir="ltr"><strong>El tabaco de la duquesa</strong></p>
<p dir="ltr">¿En qué consiste el trabajo de un <em>influencer</em>? En el documental de HBO pasan por apuros a la hora de definir esta profesión, pero los expertos entrevistados llegan a la conclusión de que son personas que venden un estilo de vida, con la esperanza de vender también publicidad de marcas que quieran llegar a su público. Lo hacen promocionando su imagen y publicando, sobre todo, selfis en entornos supuestamente envidiables: hoteles de lujo, restaurantes caros y países exóticos.</p>
<p dir="ltr">En ocasiones se ha hablado de George Bryan Brummell (1778-1840) como <a href="https://www.google.com/search?ei=PnIdYIyAEM7KgQar767YCg&q=George+Bryan+Brummell+first&oq=George+Bryan+Brummell+first&gs_lcp=CgZwc3ktYWIQAzIFCCEQoAEyBQghEKABMgUIIRCgAVDIEljIEmCBFWgCcAB4AIAB9AGIAYQDkgEFMC4xLjGYAQCgAQGqAQdnd3Mtd2l6wAEB&sclient=psy-ab&ved=0ahUKEwiMl9qDldPuAhVOZcAKHau3C6sQ4dUDCA0&uact=5">del primer <em>influencer</em></a><em>.</em> Conocido como <em>Beau Brummell</em> (Bello Brummell), encarnó el estilo del perfecto dandi, como escribe Giorgio Riello en <em><a href="https://www.goodreads.com/book/show/44577802-breve-historia-de-la-moda?from_search=true&from_srp=true&qid=76FJjTqqxz&rank=2">Breve historia de la moda</a>.</em> Los dandis ayudaron a colocar a Inglaterra como centro de la moda a principios del siglo XIX, <a href="https://verne.elpais.com/verne/2018/01/25/articulo/1516881949_162680.html">estableciendo el traje de tres piezas como la prenda masculina arquetípica</a>. A esto contribuyó de forma clara la figura de Brummell, conocido básicamente por vestir bien y dejarse ver.</p>
<p dir="ltr">Brummell procedía de una familia modesta, pero gracias a su imagen y buen gusto formó parte del círculo de confianza del rey Jorge IV de Inglaterra, antes de caer en desgracia y morir exiliado y en la pobreza. El vestuario del rey “fue transformado por Brummell, que vistió al soberano quizá no como un dandi, pero sí con todos los accesorios del hombre de estilo”, escribe Riello. Y eso, sin Instagram.</p>
<p dir="ltr">Quienes podían permitírselo se esmeraban por imitar a estos <em>protoinfluencers</em> de la época. Greg Jenner explica en su libro que Giacomo Casanova se sorprendió al ver que los parisinos hacían cola para comprar tabaco de una tienda llamada La Civette porque una duquesa glamurosa había sido vista comprando allí. Y Hannah Pritchard, actriz británica del XVIII, fue una de las primeras celebridades de la historia con su propia línea de ropa, que promocionaba llevándola en escena.</p>
<p dir="ltr"><strong>¿Ser <em>influencer</em> es un trabajo?</strong></p>
<p dir="ltr">Con independencia de lo que pensemos sobre los <em>influencers,</em> no es fácil ser uno. En el documental de HBO solo lo logra uno de los tres participantes, Dominique Druckman. Los otros abandonan a medio camino. Chris Baily se negaba a mantener la ficción y quería ser famoso por sí mismo, no con montajes. Y Wylie Heiner lo dejó por no poder soportar ni la presión ni los comentarios que le acusaban de haber comprado seguidores.</p>
<p dir="ltr">El caso de Heiner recuerda a lo que escribió Schopenhauer sobre la falsa gloria: en su <em><a href="https://elpais.com/diario/2006/12/16/babelia/1166228231_850215.html">Parerga y paralipomena,</a></em> el filósofo distingue entre quienes alcanzaban la fama por sus ideas y su trabajo, y quienes solo buscan la gloria para disfrutar de la admiración ajena. Estas personas que llegan a la fama sin merecerlo viven con miedo a ser desenmascaradas, una situación que el filósofo compara a la de “un hombre poseedor de una herencia en virtud de un testamento falso”.</p>
<p dir="ltr">Pero incluso cuando la gloria es merecida y hay un trabajo detrás que promocionar, son muchas veces las propias celebridades quienes tienen que dedicarse a la promoción y el <em>marketing</em>, igual que hoy alimentar las redes también forma parte del trabajo de actores y músicos. También en el siglo XVIII. Greg Jenner explica que Laurence Sterne tuvo que darse bombo cuando las dos primeras partes de su <em>Vida y opiniones del caballero Tristam Shandy</em> pasaron inadvertidas tras su publicación, a pesar de que hoy está considerada un clásico de la literatura universal (y humorística). No logró convertirse en una sensación literaria hasta que logró que el actor David Garrick recomendara la obra. Para aprovechar el tirón, se mandó retratar e imprimir grabados. Como explica Jenner, los grabados de personajes populares se multiplicaron en la segunda mitad del siglo XVIII y los admiradores de escritores, actores, militares y nobles los compraban igual que se compraban pósters dos siglos después.</p>
<p dir="ltr">Un siglo más tarde se pusieron de moda las tarjetas de visita con pequeñas fotografías. Quien podía y quería no solo se las hacía, sino que coleccionaba las que se comercializaban con el retrato de personajes ilustres, a modo de cromos. <a href="https://www.revistadearte.com/2011/06/29/las-tarjetas-de-visita-del-siglo-xix-en-el-museo-lazaro-galdiano/">También en España</a>, donde había de personajes ilustres como Gaspar Núñez de Arce, la duquesa de Alba, Napoleón III o Leopoldo O’Donnell. Según Jenner, en el Reino Unido se vendieron más de 300 millones entre 1861 y 1867.</p>
<p dir="ltr"><strong>Famosos por ser famosos</strong></p>
<p dir="ltr">En el documental de HBO, la actriz Justine Bateman, autora de <em><a href="https://www.goodreads.com/book/show/39837764-fame">Fame: The Hijacking of Reality</a> (Fama: el secuestro de la realidad),</em> recuerda que lo habitual siempre había sido ser famoso por algo: por actuar, por cantar, por ganar la liga… Pero a medida que los medios de comunicación necesitan más material, aumentan las oportunidades para el reconocimiento público. No solo la prensa del corazón expande sus intereses y el interés por el famoso se contagia a sus amoríos, amigos, empleados y conocidos, sino que la aparición de los <em>realities</em> hace que sus concursantes reciban la atención del público y de los medios solo por salir por la tele y participar en programas como <em>Gran Hermano</em> y todas sus variantes.</p>
<p dir="ltr">Susan Douglas explica en su libro <em><a href="https://www.goodreads.com/book/show/42129139-celebrity">Celebrity: A History of Fame</a> (Celebridad: una historia de la fama)</em> que en estos programas somos testigos de todo el proceso de formación de un famosete, aunque se trate de un proceso claramente artificial. A veces el atractivo consiste en mostrar lo absurdo que es ver a alguien esforzándose simplemente por salir en <em>Sálvame</em> o, peor, intentando recuperar algo de la fama del pasado en una isla más o menos desierta. Y a veces funciona. Douglas recuerda que Donald Trump participó en el reality <em>The Apprentice</em> entre 2004 y 2015. Como jurado, claro, y no como concursante. Pero según la historiadora, en la campaña electoral de 2016 le ayudó, además de Twitter, la imagen que se había formado en televisión de hombre de negocios duro y exitoso.</p>
<p dir="ltr">Incluso estas figuras tienen sus antecedentes. El historiador Greg Jenner compara a Kim Kardashian (y a Paris Hilton, un personaje similar, pero una generación anterior), con Brenda Frazier, una joven estadounidense de alta sociedad que se hizo famosa a finales de los años 30 por asistir a la fiesta de debutantes del Ritz-Carlton de Nueva York, una especie de puesta de largo de jóvenes de buena familia. Su buena presencia, carisma y riqueza, además de su difícil vida familiar y personal, la hicieron aparecer en campañas publicitarias y en la portada de la revista <em>Life.</em> Jenner cita al crítico de cine James Monaco para explicar esta fascinación que muchos sienten hacia los famosos, sean o no famosos por algo: “No nos fascina quiénes son ni lo que hacen, sino lo que pensamos que hacen”.</p>
<p dir="ltr">Dedicar tiempo a seguir a este tipo de celebridades no es necesariamente negativo, aunque a menudo pueda parecer una pérdida de tiempo artificial. La fama, escribe el historiador Greg Jenner, a menudo se critica como una estafa fabricada para ganar dinero, pero las celebridades también “forman parte de los cimientos sobre los que construimos nuestras identidades”. Proporcionan experiencias compartidas y el sentimiento de pertenencia a una “comunidad de conversación”.</p>
<p dir="ltr"><strong>La fama y la microfama</strong></p>
<p dir="ltr">A pesar de todos los ejemplos que hemos visto, es cierto que hay diferencias entre la fama de un <em>influencer</em> y la de Brummell, y no es lo mismo (al menos, no del todo) comprar seguidores falsos que contratar a una <em>claque</em>. De hecho, Jenner considera que la mayor parte de los <em>influencers</em> no pueden llamarse propiamente celebridades, al menos no todos.</p>
<p dir="ltr">Un famoso, explica, es alguien cuya cara ves aunque no la busques. Por ejemplo, aunque a alguien no le guste el cine, seguro que sabe quién es Brad Pitt y ha visto sus fotos y apariciones públicas en la tele y en prensa. Con la mayor parte de los <em>influencers</em> o con las estrellas de redes sociales no ocurre lo mismo, aunque tengan un público muy amplio y ganen mucho dinero. Obviamente, hay excepciones, como ElRubius o Dulceida, que son conocidos por gente que no sigue a nadie en YouTube o que no tiene la aplicación de Instagram instalada en el móvil.</p>
<p dir="ltr">Por lo general, la fama de instagrammers y tuiteros se acerca más a la microfama. Como explica Tim Wu en <a href="https://elpais.com/cultura/2020-03-28/el-negocio-de-controlar-nuestras-mentes.html"><em>Comerciantes de atención</em></a>, un “microfamoso” o un “famoso de internet” no llega a las portadas de <em>¡Hola!,</em> pero sí cuenta con una comunidad que deja comentarios, envía correos electrónicos y ayuda a crear una reputación <em>online</em>.</p>
<p dir="ltr">Hay otra diferencia: desde hace unos años el camino de la fama está abierto a mucha más gente, que ve así la posibilidad de conectar con un público más o menos amplio. Obviamente, aquí hay de todo, desde gente que solo quiere ser famosa solo por alimentar su ego y a pesar de las advertencias de Schopenhauer, a gente con un proyecto real y con cosas que contar y compartir. Aun así y como apunta Douglas, que sea más fácil ser famoso (o microfamoso) se trata en gran medida de un mito, ya que la mayor parte de quienes lo intentan permanecerán en el olvido. Quizás haya más personas que puedan alcanzar algo de fama en comparación con el siglo XVIII, pero seguirán siendo una minoría.</p>
<p dir="ltr">La parte positiva es que si a alguien realmente le apetece ser famoso, o intentarlo, a menos ya no tiene que hacer como Eróstrato, un pastor griego que en el año 356 a. C. incendió el templo de Artemisa de Éfeso. ¿El motivo? Quería alcanzar la fama a cualquier precio. Y lo cierto es que lo logró.</p>]]></content:encoded>
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  <item>
    <title><![CDATA[La pandemia del VIH, desde los años retratados por 'It's a sin' hasta la actualidad]]></title>
    <link><![CDATA[https://verne.elpais.com/verne/2021/02/03/articulo/1612349522_941528.html#?ref=rss&format=simple&link=link]]></link>
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    <dc:creator><![CDATA[Marta Villena]]></dc:creator>
    <description><![CDATA[Los tratamientos han convertido el VIH en una infección crónica asintomática, pero el estigma persiste]]></description>
    <pubDate><![CDATA[Thu, 4 Feb 2021 10:01:10 +0100]]></pubDate>
    <category><![CDATA[HBO]]></category>
    <category><![CDATA[VIH SIDA]]></category>
    <category><![CDATA[Epidemia]]></category>
    <category><![CDATA[Enfermedades infecciosas]]></category>
    <category><![CDATA[ETS]]></category>
    <category><![CDATA[Series televisión]]></category>
    <category><![CDATA[Enfermedades]]></category>
    <category><![CDATA[Programa televisión]]></category>
    <category><![CDATA[Medicina]]></category>
    <category><![CDATA[Salud]]></category>
    <content:encoded><![CDATA[<p>En mayo de 1983, la revista <em>Science</em> <a href="https://science.sciencemag.org/content/220/4599/865">publicaba el descubrimiento</a> del Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH), que en sus fases más avanzadas se convierte en la enfermedad del sida (Síndrome de la Inmunodeficiencia Adquirida), marcando así el inicio de una de las pandemias más importantes del siglo XX. Desde ese año, alrededor de 75 millones de personas en todo el mundo han contraído el VIH y casi 33 millones han fallecido a causa de enfermedades relacionadas con el sida, <a href="https://www.unaids.org/es/resources/fact-sheet">según los últimos datos de ONUSIDA</a> (el programa de Naciones Unidas sobre el VIH/sida).</p>
<p>La <a href="https://elpais.com/sociedad/vihda-positiva/2020-12-15/la-calidad-de-vida-proxima-conquista-en-la-lucha-contra-el-vih.html">evolución de los medicamentos antirretrovirales</a> ha conseguido frenar los estadios mortales del virus, convirtiéndolo en una patología crónica y permitiendo que las personas que la padecen tengan una esperanza de vida equiparable a la de las no infectadas. En la actualidad, <a href="https://www.unaids.org/es/resources/fact-sheet">38 millones de personas viven con el VIH en el mundo</a>, y <a href="https://elpais.com/sociedad/2020-12-10/dar-a-cada-persona-con-vih-los-cuidados-que-necesita.html">unas 150.000 en España</a>.</p>
<p>Durante estas décadas, además de documentales, se han creado multitud de series y películas sobre historias relacionadas con el VIH/sida. Una de las más recientes es la serie de la cadena británica Channel 4 <em><a href="https://es.hboespana.com/series/its-a-sin/57fa9a49-7bf3-4da3-a31c-bc6a240d98ae">It's a sin</a></em>, que puede verse desde hace unas semanas en HBO. La historia –escrita por Russell T. Davis (creador de otras series como <em>Years & Years</em> y <em>Queer as Folk</em>)– relata aquellos primeros años de la epidemia en el Londres de los años 80, donde el desconocimiento del virus y de su forma de transmisión –<a href="https://www.unaids.org/es/frequently-asked-questions-about-hiv-and-aids">por relaciones sexuales, compartiendo jeringas y agujas o de madre a hijo durante el embarazo, parto y lactancia</a>– y la falta de prevención favorecieron el incremento de los contagios.</p>
<p>En una entrevista para la cadena británica ITV News, <a href="https://www.itv.com/news/wales/2021-01-25/it-led-to-more-deaths-its-a-sin-writer-russell-t-davies-compares-silence-of-aids-crisis-with-covid">el propio Davis comparaba</a> la cobertura mediática del coronavirus con la que tuvo el sida en aquella época. "Parte del problema con el virus del VIH es que no apareció en las noticias. Pasó en silencio, pasó con miedo", decía.</p>
<p>María José Fuster-Ruiz, doctora en Psicología Social y directora de la <a href="https://www.seisida.net/">Sociedad Española Interdisciplinaria del SIDA</a> (SEISIDA), también encuentra paralelismos entre aquella época y la actual. "Las muertes por covid al principio de la pandemia me hicieron recordar aquellas muertes de los 80 y 90. La crisis del sida fue terrible", cuenta a <em>Verne</em> por teléfono.</p>
<p><strong>La lucha contra el VIH se inició en la calle</strong></p>
<p>Contraer el VIH en los primeros años de la pandemia era una sentencia de muerte. El virus llevaba en circulación <a href="http://www.sidastudi.org/es/registro/d25f08042fc14bd8013068df881000f2">desde unos años antes de su descubrimiento oficial</a> y, para mediados de los 80, su transmisión estaba descontrolada. Con la aparición del primer tratamiento, en 1987, crecieron las esperanzas, pero aquellos primeros fármacos tan solo podían alargar un año más la vida de los enfermos y ni siquiera evitaban su sufrimiento debido a sus terribles efectos secundarios.</p>
<p>La movilizaciones ciudadanas, lideradas por grupos LGTBI, fueron determinantes para que los gobiernos contasen con un plan de acción contra la enfermedad y con recursos para su investigación. Uno de los movimientos más populares fue <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/ACT_UP">la ACT UP</a> (Coalición del sida para desatar el poder, por sus siglas en inglés), creada en 1987 en Estados Unidos y cuya historia se narra en la segunda temporada de la serie <em>Pose</em> (HBO).</p>
<p>En España, la respuesta ciudadana tardaría algo más en llegar, como cuenta a <em>Verne</em> Iván Zaro, miembro directivo de la ONG <a href="https://www.imaginamas.org/inicio/">Imagina Más</a>, que ofrece ayuda psicológica y otros servicios a personas con VIH en Madrid y Galicia. "La represión franquista, de la que no hacía tanto que se había salido, habían mermado la capacidad de organización de nuestra sociedad civil. Eso, unido a la gran influencia de la Iglesia católica, hizo que el movimiento asociativo en España para luchar contra el sida e incidir en la agenda política no llegara hasta mediados de los 90", apunta.</p>
<p>Unos años antes, en 1987, se había aprobado <a href="https://www.mscbs.gob.es/ciudadanos/enfLesiones/enfTransmisibles/sida/planNalSida/planNSida.htm">la primera Comisión Nacional de Coordinación y Seguimiento de Programas de Prevención del Sida</a> en España. El primer caso de VIH en el país se había diagnosticado cinco años antes. "Este marco político permitió al menos trazar una estrategia y empezaron a crearse campañas de concienciación y prevención", recuerda Fuster-Ruiz. Una de las más populares fue la de <em>Póntelo, pónselo</em> (1990) para concienciar sobre el uso del preservativo, que <a href="https://elpais.com/diario/1991/11/23/sociedad/690850809_850215.html">generó una gran polémica</a> entre los sectores más conservadores de la sociedad. La cifra de diagnósticos de sida en España más elevada <a href="https://www.epdata.es/datos/casos-vih-sida-espana-datos-graficos/482">fue en 1994</a>, con 7.511 nuevos casos solo en un año. Desde el inicio de la pandemia hasta la actualidad se han notificado <a href="https://www.mscbs.gob.es/ciudadanos/enfLesiones/enfTransmisibles/sida/vigilancia/Informe_VIH_SIDA_20201130.pdf">un total de 88.367 casos de sida</a>.</p>
<p>La concienciación y prevención sobre el VIH y la evolución de los tratamientos antirretrovirales empezaron a revertir la crítica situación de la pandemia en países desarrollados durante la década de los 90. Mientras tanto, el foco del virus se desplazaba a África, que <a href="https://elpais.com/diario/2000/07/02/sociedad/962488805_850215.html">en el año 2000 llegó a concentrar el 70% de los casos de todo el mundo</a>, generando una profunda crisis de salud en el continente.</p>
<p><strong>Contraer el VIH era un pecado</strong></p>
<p>Otra de las consecuencias de contraer el VIH fue el estigma social, como también se refleja en la serie de Russel T. Davis —de hecho, el título de la serie se traduce como "Es un pecado", como la canción de 1987 del dúo británico Pet Shop Boys que aparece en la banda sonora—. "Los medios de comunicación, los dirigentes sanitarios y la opinión pública contribuyeron a difundir un sentimiento de culpabilidad entre aquellos que contraían el virus", cuenta Fuster-Ruiz. "Era como una especie de castigo hacia la sexualidad no normativa o el sexo no reproductivo", añade Zaro, autor del libro <em><a href="http://puntodevistaeditores.com/catalogo/la-vida-a-traves-del-espejo-testimonios-vih/">La vida a través del espejo</a></em> (Punto de Vista Editores, 2019), que recoge los testimonios de hombres y mujeres que han sufrido el estigma del VIH en España.</p>
<p>En 2018, con la aprobación del <a href="https://www.mscbs.gob.es/gabinetePrensa/notaPrensa/pdf/27.11271118163102909.pdf">Pacto Social por la No Discriminación y la Igualdad de Trato Asociada al VIH</a>, España se comprometió a trabajar para evitar la discriminación de personas con VIH en ámbitos como el sanitario, el laboral y en el acceso a prestaciones y seguros. "La legislación ha avanzado para proteger a las personas con VIH, pero todavía queda mucho por hacer", apunta Fuster-Ruiz.</p>
<p>Ambos expertos coinciden en que sigue habiendo mucho desconocimiento sobre el VIH entre la población en general. "Un dato significativo es que mucha gente todavía no sabe la diferencia entre VIH y sida", apunta Zaro. "Tampoco hay referentes de personas famosas con VIH o sida en España, mientras sí que vemos a famosos que tienen cáncer y hablan abiertamente de ello", añade.</p>
<p>La <a href="http://gtt-vih.org/book/print/6815">combinación de varios tratamientos antirretrovirales de gran actividad (TARGA)</a> convirtió el VIH a partir de 1996 en una infección crónica controlable, manteniendo la carga viral en niveles indetectables e intransmisibles. Diez años más tarde, esa combinación de pastillas se redujo a un único comprimido al día con el STR (Single Tablet Regimen). "Desde entonces las personas que contraen el VIH y empiezan a tomar el tratamiento pueden llevar una vida totalmente normal, están sanos a pesar de tener el virus", explica Zaro.</p>
<p>El trabajador de Imagina Más cree que la crisis del coronavirus ha ayudado a comprender el comportamiento de patógenos como el VIH. "Las personas con VIH en tratamiento son asintomáticas, como puede ocurrir con el Sars-Cov2. Ambos son invisibles, por eso no nos podemos confiar aunque no pertenezcamos a un grupo de riesgo", explica Zaro.</p>
<p>Según la OMS, las personas con <a href="https://www.who.int/mediacentre/news/releases/2014/key-populations-to-hiv/es/">perfiles más susceptibles de contraer el VIH</a> —hombres que tienen relaciones sexuales con hombres, reclusos, consumidores de drogas inyectables, trabajadores del sexo y transexuales— son también quienes menos probabilidades tienen de acceder a los servicios de prevención, detección y tratamiento del VIH al quedarse fuera de los planes nacionales por leyes y políticas discriminatorias. "Se debería trabajar para normalizar la vida sexual y que la sociedad en general se hiciera la prueba de VIH de forma periódica, como cualquier otro chequeo médico", añade Zaro.</p>
<p>El organismo internacional fijó para el 2020 <a href="https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/hiv-aids">el objetivo 90-90-90</a> (90% de personas diagnosticadas, 90% de personas en tratamiento y 90% con carga viral indetectable), pero lamentablemente no se ha conseguido. Aunque se mantiene la aspiración de poner fin a la pandemia en 2030 con <a href="https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/hiv-aids">el objetivo 95-95-95</a>, pero para ello se debe hacer frente a nuevos retos surgidos a partir de la pandemia de covid19. Las interrupciones del servicio de VIH y la ralentización de la respuesta de salud pública al virus, especialmente en países del África subsahariana y Oriente Próximo, donde se producen el mayor número de muertes por sida, es lo que más preocupa a los dirigentes sanitarios.</p>
<p>En cuanto al <a href="https://elpais.com/elpais/2020/08/14/planeta_futuro/1597403481_595505.html?rel=listapoyo">lento proceso de obtención de una vacuna contra el VIH</a>, por primera vez en más de una década hay un prototipo de vacuna que <a href="https://elpais.com/sociedad/2020-12-01/una-vacuna-contra-el-vih-llega-a-la-ultima-fase-de-ensayos-por-primera-vez-en-mas-de-10-anos.html">ha llegado a la última fase de los ensayos</a>, la que debe determinar si en el mundo real es capaz de proteger frente a la transmisión del virus. El anterior intento de conseguir una vacuna había terminado en 2009, cuando se comprobó que <a href="https://elpais.com/sociedad/2009/09/24/actualidad/1253743204_850215.html">solo evitaba un 30% de las infecciones</a>.</p>]]></content:encoded>
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  </item>
  <item>
    <title><![CDATA[El mercado inmobiliario, visto desde una silla de ruedas]]></title>
    <link><![CDATA[https://verne.elpais.com/verne/2021/02/05/articulo/1612523470_861150.html#?ref=rss&format=simple&link=link]]></link>
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    <dc:creator><![CDATA[María José Carmona]]></dc:creator>
    <description><![CDATA[Que una vivienda esté adaptada no solo significa que haya una rampa a la entrada]]></description>
    <pubDate><![CDATA[Sun, 7 Feb 2021 09:10:55 +0100]]></pubDate>
    <category><![CDATA[ONCE]]></category>
    <category><![CDATA[Accesibilidad universal]]></category>
    <category><![CDATA[Discapacidad visual]]></category>
    <category><![CDATA[Barreras arquitectónicas]]></category>
    <category><![CDATA[Discapacidad física]]></category>
    <category><![CDATA[Discapacidad sensorial]]></category>
    <category><![CDATA[Personas con discapacidad]]></category>
    <category><![CDATA[Discapacidad]]></category>
    <category><![CDATA[Sociedad]]></category>
    <content:encoded><![CDATA[<p dir="ltr">¿Hay algo más difícil que <a href="https://verne.elpais.com/verne/2018/09/03/articulo/1535967211_123694.html">alquilar una vivienda</a> con el actual mercado inmobiliario? Sí, alquilarla estando en silla de ruedas. Alicia Resino (55 años) lleva cuatro años intentándolo. Su vida es <a href="https://www.idealista.com/buscar/alquiler-viviendas/madrid-madrid/vivienda_accesible/">Idealista</a>, dice ella, pero también <a href="https://www.fotocasa.es/es/">Fotocasa</a>, <a href="https://www.milanuncios.com/">Mil Anuncios</a> y cualquier otro buscador de esos que guarda entre sus páginas de favoritos y que cada mañana visita compulsivamente con la esperanza de encontrar un lugar donde vivir.</p>
<p dir="ltr">“He llamado a particulares y a portales inmobiliarios, pero todos me decían que no. Que ellos no tenían ese tipo de pisos”, se queja Alicia, para quien sus preocupaciones no tienen que ver con encontrar un piso barato, céntrico y luminoso, sino con cosas cotidianas, como entrar por la puerta, alcanzar los interruptores, moverse por el pasillo, pegarse una ducha o prepararse la comida. Son características tan necesarias como difíciles de encontrar en un parque inmobiliario tan antiguo como el español, con <a href="https://www.idealista.com/news/inmobiliario/vivienda/2018/08/20/767648-las-casas-que-se-venden-y-alquilan-en-las-grandes-ciudades-tienen-mas-de-medio-siglo">una edad media de 44 años</a>.</p>
<p dir="ltr">“Hay escasez de vivienda accesible tanto en alquiler como en venta”, reconoce Anxo Queiruga, presidente de la <a href="https://www.cocemfe.es/">Confederación Española de Personas con Discapacidad Física y Orgánica</a> (Cocemfe). “En los últimos años se han hecho más accesos y rampas, los ascensores son más amplios, pero arquitectónicamente sigue habiendo problemas”, asegura. Esto provoca que unas <a href="https://elpais.com/sociedad/2019/06/12/actualidad/1560334356_594699.html">100.000 personas no puedan salir nunca de sus viviendas</a>.</p>
<p dir="ltr">Claudio Ciprian (20 años) también vive este problema en carne propia. Él lleva más de un año buscando un alquiler en Barcelona. “No hay pisos adaptados para personas en silla de ruedas. Busco y nada. He buscado en internet, en redes sociales, en anuncios de locutorios y, de verdad, no hay nada”, lamenta. Mientras que la mitad de los jóvenes españoles de entre 25 y 29 años vive en casa de sus padres, <a href="https://www.ine.es/dyngs/INEbase/es/operacion.htm?c=Estadistica_C&cid=1254736176952&menu=ultiDatos&idp=1254735572981">según la última encuesta del INE</a>, ese porcentaje <a href="http://www.injuve.es/sites/default/files/jovenes-con-discapacidad-en-espana_aaa.pdf">se acerca al 70%</a> entre los jóvenes con discapacidad. “La gente con discapacidad nos vemos obligados a quedarnos con nuestras familias”, denuncia Alicia, “aunque tengamos trabajo no nos podemos independizar”.</p>
<p dir="ltr">Los portales inmobiliarios suelen contar con filtros que permiten afinar la búsqueda de piso según las necesidades de cada arrendador, sin embargo en ellos no existe ninguna casilla para seleccionar pisos adaptados. Por eso, en 2019 la asociación de personas con lesión medular <a href="https://www.aspaym.org/">Aspaym</a> puso en marcha su propio buscador, <a href="https://www.pisosaccesibles.es/">pisosaccesibles.es</a>, con la idea de ponérselo más fácil a personas como Alicia o Claudio. La idea es reunir en una sola página viviendas que realmente cumplan requisitos de accesibilidad, aunque la oferta aún es pequeña. “Así deberían ser todas las webs. Primero, deberían dar información sobre el entorno: cómo está comunicado, si el metro o bus cuentan con accesibilidad... Luego, deberían precisar qué parámetros de accesibilidad tiene la vivienda. Lo ideal sería que hubiese planos acotados de los espacios”, explica Carmen Fernández, arquitecta y responsable de Accesibilidad Universal en la <a href="https://twitter.com/fundacion_once?lang=es">Fundación ONCE</a>.</p>
<p dir="ltr"><strong>Qué significa que un piso sea realmente accesible</strong></p>
<p dir="ltr">Para que una vivienda sea considerada accesible tiene que cumplir con una serie de condiciones que establece el <a href="https://www.codigotecnico.org/pdf/Documentos/SUA/DcmSUA.pdf">Código Técnico de Edificación</a> de 2010. Por ejemplo, que no tenga escalones ni desniveles, que la anchura de los pasillos no sea inferior a 1,10 metros, que las puertas midan como mínimo 80 centímetros de ancho, o que las habitaciones tengan espacio suficiente para que gire una silla, es decir, un diámetro de al menos 1,50 metros de anchura. “Hay que tener en cuenta que por donde pasa una silla de ruedas pasa todo el mundo, pero al revés no”, cuenta Carmen Fernández.</p>
<p dir="ltr">El Código también establece requisitos para personas con discapacidad auditiva, como que disponga de un avisador luminoso para el timbre. En cuanto al exterior de la vivienda, las pautas incluyen la instalación de rampas -si hay que salvar obstáculos en el portal-, la altura del portero automático y los buzones, el uso de botones en braille en los ascensores o el espacio mínimo de las zonas comunes.</p>
<p dir="ltr">Así deberían ser, en teoría, los pisos que se etiquetan a sí mismos como “accesibles”, pero igual que muchos otros apartamentos afirman ser acogedores cuando en realidad <a href="https://elpais.com/economia/2019/12/27/actualidad/1577462032_632318.html">parecen zulos</a>, ellos dicen ser accesibles cuando lo más probable es que sólo tengan una rampa y un ascensor.</p>
<p dir="ltr">“A veces ponen que es accesible para personas con movilidad reducida y luego la rampa es insufrible, me mato si tengo que bajarla yo sola. Lo ponen tan genérico en los anuncios que tienes que ir a ver el piso porque luego no cumplen”, explica a <em>Verne</em> María Sánchez desde Torrevieja (Alicante). Ella tuvo suerte porque solo tardó un mes en encontrar habitación en un piso compartido. Aunque, a cambio, tuvo que renunciar a otras cosas. “He visto viviendas que me interesaban más por el precio, pero tuve que decir que no porque tenían escalones”.</p>
<p dir="ltr"><strong>¿Qué dice la ley?</strong></p>
<p dir="ltr">Desde <a href="https://www.discapnet.es/areas-tematicas/salud/guias-y-articulos-de-salud/dias-mundiales-2017/dia-internacional-de-las-0">diciembre de 2017</a>, todos los edificios residenciales en España deben cumplir obligatoriamente con las condiciones básicas de accesibilidad. Pero, como explica Carmen Fernández, “la normativa solo exige unos mínimos”, entre los que se incluyen el acceso a la finca, la comunicación vertical entre los pisos -que obliga al uso de ascensor- y las zonas comunes como trasteros y aparcamientos. Es decir, el recorrido desde la calle hasta la puerta de casa.</p>
<p dir="ltr">“En general, la edificación nueva lo cumple, pero todo lo que había antes, que es mucho patrimonio, hay que irlo adaptando poco a poco. Si no va acompañado de ayudas públicas es complicado”, señala la arquitecta. Un <a href="https://www.fundacionmdp.org/solution/estudio-de-la-accesibilidad-de-las-viviendas-en-espana/">estudio de 2018</a> realizado por la <a href="https://www.fundacionmdp.org/">Fundación Mutua de Propietarios</a> puso en evidencia que solo “un 0,6% de los 9,8 millones de edificios de viviendas en España” cumple la normativa.</p>
<p dir="ltr">Una de las razones es que en los bloques antiguos solo es obligatorio hacer obras de adaptación si un residente lo pide y siempre que el coste de esa obra no supere el equivalente a doce mensualidades de comunidad. Pero la ley es todavía más laxa dentro del hogar. Las administraciones tienen la obligación de reservar un 4% de las viviendas públicas que construyen para que sean adaptadas, pero los promotores privados no.</p>
<p dir="ltr">“En un país como el nuestro, donde el metro cuadrado es a doblón, ningún constructor va a tirar nunca metros de más en un baño”, señala Lidia Martín, coordinadora de accesibilidad en Aspaym. La única opción segura entonces es la pública, que se ha venido ralentizando en estos años. En 2018 se construyeron <a href="https://www.epdata.es/datos/viviendas-protegidas-construccion-compraventa-espana/216/espana/106">2.420 viviendas públicas para el alquiler</a>. El 4% serían exactamente 96,7 para toda España.</p>
<p dir="ltr">“Y tendrías que verlas”, advierte Alicia Resino, “a una amiga le concedieron un piso del IVIMA (Instituto Municipal de la Vivienda de Madrid) y era un bajo lleno de rejas. Es como si nos castigasen a vivir en zulos. Yo eso no lo quiero”.</p>
<p dir="ltr"><strong>“Lo siento, ya no está disponible”</strong></p>
<p dir="ltr">Existe una opción más y es alquilar una casa con barreras y adaptarla después, cosa que permite la <a href="https://www.conceptosjuridicos.com/lau-articulo-24/">Ley de Arrendamientos Urbanos</a> (LAU). Cualquier inquilino con discapacidad o mayor de 70 años puede realizar, previa notificación al arrendador, aquellas obras que necesite, siempre que se comprometa a devolver la vivienda a su estado original cuando finalice el contrato.</p>
<p dir="ltr">Eso dice la ley, pero la realidad es que muchos caseros se niegan. “El mayor problema es el baño adaptado. Nosotros hemos propuesto hacer la reforma nosotros mismos, pero los propietarios no están dispuestos. Nos ha pasado en tres pisos distintos”, relata Miriam González, de Santa Cruz de Tenerife, quien lleva seis meses buscando una vivienda de alquiler para su padre, de 83 años.</p>
<p dir="ltr">Luego hay caseros que se espantan simplemente con ver la silla. “De forma directa no te lo van a decir”, señala Lidia Martín de Aspaym, “pero hay propietarios que tienen miedo a que se produzcan daños en la casa por el uso de la silla o que les manches las paredes”, asegura.</p>
<p dir="ltr">Anxo Queiruga de Cocemfe también menciona este tipo de casos. Habla directamente de discriminación. “Nos ha llegado algún caso. Cuando llaman y dicen que van en silla les responden que ya no tienen nada disponible. Es una manera de quitarte de delante”.</p>
<p dir="ltr">José Palomino (28 años) pasó por esa incómoda situación varias veces. Él se quedó parapléjico a raíz de un accidente en agosto de 2019 y, desde entonces, ha tardado meses en dar con un piso de alquiler en Valladolid. “Cuando veían la discapacidad se echaban para atrás, cuando contabas el caso te decían que no lo alquilaban”, explica.</p>
<p dir="ltr">Como indica Lidia Martín, la falta de vivienda es un problema para las personas con discapacidad. Pero quizás lo sea aún más para las personas como José, con discapacidad sobrevenida, ya que al ser algo repentino les urge todavía más. “Hemos tenido casos de personas que han tenido que hacer estancias temporales en residencias de ancianos hasta conseguir una vivienda. Y claro, un chaval de 25 años no quiere irse a una residencia, pero no le queda más remedio”.</p>
<p dir="ltr">Por todo esto el reto está en convencer a administraciones y sobre todo a promotores privados de que construyan más pisos adaptados. “La accesibilidad no perjudica a nadie, beneficia a todo el mundo. Y si se introduce desde el mismo diseño del edificio no supone ningún problema de coste”, recuerda Anxo Queiruga, “cualquier persona en un momento puntual seguro va a necesitar de accesibilidad”.</p>
<p dir="ltr">Las personas con discapacidad en España representan casi el 10% de la población. Y eso sin contar con todas aquellas personas mayores, enfermas o familias con hijos que igualmente necesitan vivir sin obstáculos.</p>]]></content:encoded>
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    <title><![CDATA[De aquí: retos de la generación de españoles más diversa]]></title>
    <link><![CDATA[https://verne.elpais.com/verne/2018/12/10/articulo/1544440774_476556.html#?ref=rss&format=simple&link=link]]></link>
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    <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
    <description><![CDATA[]]></description>
    <pubDate><![CDATA[Mon, 10 Dec 2018 13:17:44 +0100]]></pubDate>
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    <title><![CDATA[¿Qué sientes cuando sientes ansiedad?]]></title>
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    <description><![CDATA[Sara Caballería convierte ilustraciones los testimonios de diez lectores de Verne que sufren este trastorno]]></description>
    <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Dec 2019 09:51:59 +0100]]></pubDate>
    <category><![CDATA[Ansiedad]]></category>
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    <title><![CDATA[El camino de la igualdad, a dos velocidades]]></title>
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    <description><![CDATA[Si los niños y las niñas nacen, teóricamente, con los mismos derechos: ¿por qué los salarios y los puestos de trabajo de las mujeres son inferiores a los de los hombres?]]></description>
    <pubDate><![CDATA[Thu, 8 Mar 2018 08:37:57 +0100]]></pubDate>
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    <title><![CDATA[España Park, 'tour' por parques temáticos poco conocidos y muy divertidos]]></title>
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    <pubDate><![CDATA[Wed, 7 Aug 2019 15:56:16 +0100]]></pubDate>
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    <title><![CDATA[El jardinero japonés que llenó Ciudad de México de jacarandas]]></title>
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    <dc:creator><![CDATA[Almudena Barragán]]></dc:creator>
    <description><![CDATA[La capital recibe la primavera con sus árboles de color morado, detrás de ellos está la historia de Tatsugoro Matsumoto]]></description>
    <pubDate><![CDATA[Tue, 26 Mar 2019 03:49:02 +0100]]></pubDate>
    <category><![CDATA[Flores]]></category>
    <category><![CDATA[Primavera]]></category>
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    <category><![CDATA[Estilo vida]]></category>
    <category><![CDATA[Industria]]></category>
    <content:encoded><![CDATA[<p dir="ltr">Ciudad de México es un monstruo. Una vasta mole gris que se extiende hasta el horizonte y engulle a las ciudades vecinas. Una urbe ruda y caníbal que cuando llega la primavera se pinta de colores y se viste un poco de fiesta. Entre los meses de marzo y mayo las miles de jacarandas que duermen en las avenidas, calles y colonias de la ciudad explotan en un intenso color morado que hace que los capitalinos levanten la cabeza del suelo y contemplen los “fuegos de artificio de las jacarandas, donde graznan los cuervos alegremente”, como dijo una vez <a href="https://elpais.com/tag/octavio_paz/a" target="_blank">Octavio Paz</a>.</p>
<p>Estos árboles originarios de Brasil, llegaron de manera masiva a Ciudad de México de la mano de un paisajista japonés que se enamoró de América y cambió el curso de su propia historia y de la ciudad con sus semillas y sus plantas, su nombre era Tatsugoro Matsumoto. Hace casi un siglo, Matsumoto recibió el encargo de plantar en la capital mexicana cerezos japoneses por orden del presidente Pascual Ortiz Rubio (1930-1932), —igual que había sucedido en Washington en 1912—, pero el experto en el arte del <em>ueki shi</em> (paisajismo japonés) decidió cambiar de árbol en su propuesta porque el clima de México no sienta bien al cerezo japonés, al que llaman sakura. En su lugar, Matsumoto eligió la jacaranda, un árbol tropical de rápido crecimiento con flores de un intenso azul violeta que puede alcanzar hasta los 20 metros de altura.</p>
<h3>Un árbol gris con flores moradas</h3>
<p dir="ltr">El nieto de Tatsugoro Matsumoto todavía recuerda a sus 95 años, “el carácter duro, pero humano” de su abuelo y cómo pasó toda su vida trabajando en los viveros que le hicieron convertirse en un próspero empresario. Las manos de Ernesto Matsumoto parecen el tronco de una jacaranda, de un color grisáceo y madera perfumada, están fisuradas por el tiempo pero a la vez son fuertes. “Desde que nací he visto la jacaranda en mi casa, hay una relación de ese árbol con mi familia y siento como que es de mi país”, recuerda.</p>
<p>Don Ernesto, como le llaman sus conocidos, se sienta en una silla de bambú con los ojos entornados y cuando comienza a hablar —con un acento mitad mexicano, mitad japonés— parece que echara raíces en el rincón de su jardín y le empezaran a brotar ramas y pequeñas flores malvas de la cabeza. Matsumoto nieto habla de su familia, de Japón, de México, de la Segunda Guerra Mundial en la que luchó, de árboles y de vacas lecheras.</p>
<p>“Mi abuelo se instaló en México en 1896 para ya no volver a Japón. Antes había estado trabajando para Jesús Landero, un importante empresario de Hidalgo que a través del ministro de Hacienda presentó a mi abuelo al presidente Porfirio Díaz ”, cuenta Ernesto Matsumoto. Díaz y su esposa se enamoraron tanto del trabajo del japonés que le asignaron el cuidado y diseño de los jardines del Castillo de Chapultepec, lo que le catapultó como el jardinero/paisajista de moda entre la alta sociedad mexicana. “En ese tiempo el salario mínimo era cinco centavos y a él le pagaron 12 pesos. Porfirio le dijo a mi abuelo: ‘Te estoy pagando más pero es para que tengas un vivero para sembrar semillas y plantas porque en Ciudad de México hay puros nopales y no hay árboles”, cuenta el nieto de Matsumoto.</p>
<p dir="ltr">El último viaje que Tatsugoro Matsumoto hizo a Japón fue para despedirse de su familia y llevarse un cargamento de plantas al otro lado del Pacífico, desde el puerto de <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Puerto_de_Yokohama" target="_blank">Yokohama</a> hasta México, pasando por San Francisco. “Después de tres meses, las plantas llegaron convertidas en pura leña, no aguantaron el viaje”, cuenta el nieto del jardinero. Mientras Matsumoto esperaba frente al mar todos los días a que llegara su barco, Jonh McLaren, el jefe del <em>Golden Gate Park</em>, encargó a Matsumoto en 1894 la creación de un jardín japonés para una exposición internacional que se celebraba en la ciudad. “Actualmente se puede seguir contemplando el <em><a href="http://www.japaneseteagardensf.com/" target="_blank">Japanese Tea Garden</a></em> que mi abuelo construyó bajo el puente de San Francisco”, dice con orgullo don Ernesto enfundado en un impecable traje azul marino.</p>
<p dir="ltr">"Tatsugoro fue uno de los primeros emigrantes que arribó a México, justo un año antes de la gran emigración masiva de japoneses en 1897", explica el historiador Sergio Hernández Galindo. "Matsumoto en realidad, fue uno de los primeros inmigrantes a América Latina, ya que antes de entrar en México había trabajado en Perú", cuenta el historiador en un <a href="http://www.discovernikkei.org/es/journal/2016/5/6/tatsugoro-matsumoto/" target="_blank">artículo publicado en 2016</a>.</p>
<h3>Los jardineros de los presidentes de México</h3>
<p>El negocio de los Matsumoto prosperó como una gran empresa con la llegada a Ciudad de México de su hijo, Sanshiro, que había cruzado el Pacífico con 15 años en busca de su padre. Sanshiro años más tarde se hizo cargo de la contabilidad y las finanzas hasta llegar a tener una florería en la colonia Roma, —tienda que aún se mantiene en pie a cargo de una de las bisnietas de Matsumoto—, numerosos terrenos y ranchos como <em>El Batán,</em> la Hacienda Temixco o los invernaderos de Tacubaya y San Pedro de Los Pinos, donde se cultivaban las jacarandas y otras plantas.</p>
<p dir="ltr">Durante décadas, los Matsumoto fueron los jardineros oficiales de los presidentes en México. Pese a la Revolución y a la historia política convulsa del país durante la primera mitad del siglo XX, la familia de floristas supo mantener su estatus y su negocio, gobernara quien gobernase.</p>
<p dir="ltr">"Se acaba convirtiendo en un personaje célebre de alta sociedad, el resto de japoneses eran mineros, agricultores y comerciantes. Matsumoto queda ligado a la alta sociedad mexicana. Todos los que llegan al poder tendrán que lidiar con él, es el encargado de los jardines", cuenta en entrevista con <em>Verne</em> Sergio Hernández Galindo.</p>
<p dir="ltr">Entrada la Segunda Guerra Mundial, tanto Tatsugoro como Sanshiro fueron dos piezas clave en las negociaciones con el Gobierno de Ávila Camacho. "El Gobierno mexicano no consideraba que los migrantes japoneses fueran un problema, pero el racismo de Estados Unidos hace presión y le pide a México que los concentre. México accede y concentra a la población en Guadalajara y Ciudad de México, Matsumoto entonces funciona como intermediario para el Comité de Ayuda Mutua, un comité que crean los japoneses para organizarse en México durante la guerra", cuenta el historiador Sergio Hernández.</p>
<p dir="ltr">El rancho <em>El Batán</em> y la Hacienda de Temixco sirvieron para que los japoneses pudieran vivir ahí y cultivar sus alimentos hasta el final del conflicto. Mientras tanto, Ernesto Matsumoto, regresó a Japón cuando tenía nueve años y pasó más de 15 lejos de su familia. La Segunda Guerra Mundial lo alcanzó allí y luchó para la Armada nipona durante su estancia en la Universidad Agrícola de Tokio.</p>
<p dir="ltr">En Japón existe una palabra para contemplar la belleza de los árboles en flor: <em>Hanami</em>. Solo dura unos meses, después de eso las flores desaparecen sin hacer ruido. A 11.000 kilómetros de Tokio, en México, las jacarandas terminan su explosión arrojando todas sus flores y convirtiendo el suelo en una alfombra azul que recuerda cada año el paso de la primavera en la ciudad monstruo.</p>
<p dir="ltr">Cuando Tatsugoro Matsumoto arrojó su última flor de jacaranda, su nieto y toda la familia estaban allí. “Tenía 92 años y problemas en el corazón”. Dice Ernesto que no quiso ir al hospital y prefirió quedarse en casa. “Agarró la mano de su médico y le dijo: “Doctor, muchas gracias”. Después de eso cerró los ojos y se murió. Así acabó su vida: limpio, pulcro, no dejó llorar a la gente, fue como si se durmiera. Así fue la vida de Tatsugoro Matsumoto, mi abuelo vivió como se murió”.</p>]]></content:encoded>
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    <title><![CDATA[La escena del crimen: cómo delinquimos en España]]></title>
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    <dc:creator><![CDATA[Álvaro Llorca]]></dc:creator>
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    <pubDate><![CDATA[Mon, 8 Mar 2021 15:03:17 +0100]]></pubDate>
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    <title><![CDATA[Especial Jarl: así nos reímos en España]]></title>
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    <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Jul 2018 15:22:11 +0100]]></pubDate>
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    <title><![CDATA[Todos los artículos de lengua de Lola Pons]]></title>
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    <dc:creator><![CDATA[Lola Pons Rodríguez]]></dc:creator>
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    <pubDate><![CDATA[Mon, 8 Mar 2021 15:04:11 +0100]]></pubDate>
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    <title><![CDATA[La Matrioska, nuestra newsletter de feminismo y mujer]]></title>
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    <dc:creator><![CDATA[Mari Luz Peinado]]></dc:creator>
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    <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Jul 2018 16:16:46 +0100]]></pubDate>
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    <title><![CDATA[¿Para qué sirve la filosofía (si es que tiene que servir para algo)?]]></title>
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    <title><![CDATA['28 Días': historias para acabar con los tabúes de la regla]]></title>
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    <title><![CDATA['Viejennials', la webserie que imagina cómo será el mundo dentro de 40 años]]></title>
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    <pubDate><![CDATA[Mon, 8 Mar 2021 15:02:06 +0100]]></pubDate>
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    <title><![CDATA[Nos hemos leído el diccionario y te traemos estas 471 palabras]]></title>
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    <title><![CDATA[En línea: así han cambiado las redes sociales nuestras relaciones personales]]></title>
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    <dc:creator><![CDATA[Mari Luz Peinado]]></dc:creator>
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    <pubDate><![CDATA[Mon, 8 Mar 2021 15:03:33 +0100]]></pubDate>
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    <title><![CDATA[España mutante: ruta por los pueblos genéticamente únicos]]></title>
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    <dc:creator><![CDATA[Pablo Cantó]]></dc:creator>
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    <pubDate><![CDATA[Mon, 8 Mar 2021 15:01:11 +0100]]></pubDate>
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